Es pertinente una aclaración inicial: quien esto escribe no es periodista. Es más, desconoce las preocupaciones profesionales atenientes al ejercicio del periodismo. Ve al periodismo como un espacio más en el que se presentan y por el que transcurren los vaivenes del acontecer nacional, y siempre lo miró con pertinaz criticismo, siendo escéptico acerca de las declamaciones de independencia y pureza con las que el periodismo argentino parece haber decidido autocoronarse. Acaso una matriz ideológica previa, un conocimiento de algunas de sus mentiras, una conciencia de ciertos ocultamientos o tergiversaciones –intencionales o no- en los que los vi incurrir, cuando no la elemental oportunidad de haber escuchado alguno de ellos en el “off the record”, me llevó a sospechar que el cascarón de prestigio que ostentaba la gran prensa nacional era demasiado frágil: sólo faltaba cuestionarlo. Una historia de dictaduras y violencias que tuvo a periodistas entre sus víctimas; una extrema fragilidad de los espacios de la palabra que fue muchas veces silenciada a garrotazos, hicieron que desde el retorno de la democracia, una parte de la sociedad –entre la que me incluyo- tuviera a la libertad de expresión como un valor fundamental y caro. Las víctimas de la dictadura fueron algunos periodistas –los que intentaron revelar el horror- y la libertad de expresión. Sin embargo, hubo periodismo. De hecho, la mayoría de las grandes empresas mediáticas funcionó durante la dictadura, al obvio precio del alineamiento con las directivas castrenses. Es una realidad innegable, que solo pudo ser olvidada por las férreas intenciones de autoindulto que gran parte de la sociedad civil se dio. La discusión no pasa por ahí: si a alguien le pesa la evidencia, tendrá que resolverlo con su analista. El nudo cuyo deshacerse dispara las tensiones actuales es otro: es el cuestionamiento de la posición y ubicación relativa del periodismo en la realidad. Es la inquisición –intelectual, si es necesario aclararlo - sobre los inquisidores; el descubrimiento del rol de parte involucrada en aquellos que se rotulaban a si mismos como jueces. El periodismo visto como espacio de poder actuante y con capacidad de modificar la realidad. Como si en un radioteatro –verbigracia: la realidad- nos diésemos cuenta que el relator alienta los celos del ultrajado, enamora a la heroína, cultiva relaciones con el héroe o con el villano. Ver que el árbitro va a cabecear el corner. En definitiva: periodismo a la vieja usanza, informando, que es como decir dando forma. Esa es la trama oculta cuya desnudez resulta acaso impúdica. Y la que despierta furias en los involucrados.
Un ejemplo: Magdalena Ruiz Guiñazú es interpelada por un notero de “Duro de domar” luego de que ayer hiciese una denuncia ante la comisión de libertad de expresión de la legislatura porque dicen tener miedo por el futuro de la libertad de expresión y la seguridad de los periodistas; su respuesta al colega es un suave empujón, un gesto verdaderamente crispado y un categórico “¿De donde sos, a ver? No me jodas más, basta”. Imaginemos hasta donde se hubiesen llevado las acusaciones si esta intempestiva respuesta hubiera provenido de un trajeado funcionario público o de un oscuro sindicalista ataviado en una coriácea campera negra. Pero es ella: la defensora del debate plural, quien vomita diariamente lecciones de respeto por la palabra, la que ningunea a su colega. En realidad, lo excluye, lo pone en una vereda opuesta, lo expulsa del palacio de cristal de la prensa libre argentina. Es cierto que exponer ante alguien con el más mínimo sentido crítico y con afán de repreguntar acerca de la absurda ponencia que hicieron ante los legisladores hubiese importado hacer el ridículo, pero era preferible.
El monolítico atalaya sobre el que se elevaban hizo crack y se fueron de trompa al suelo. Hoy estamos todos en el mismo lodo manoseados. Era hora, los estábamos esperando.
Abismalmente desgraciados, los bufones medievales eran seres condenados a la indignidad de hacer reír a los poderosos a costa de su propia ridiculización. Generalmente, se trataba de tullidos, enanos, jorobados o idiotas: personas cuyas posibilidades de supervivencia no podían pasar por el trabajo ordinario, entregados en edad temprana por sus padres al riente rey benefactor, que los acogía en su corte como objetos de divertimento. La disyuntiva de estos pobres malditos era la bufonería o la muerte; la supervivencia comportaba el sacrificio de todo orgullo. La recompensa a la permanente humillación del bufón consistía -en el mejor de los casos- en los restos de los banquetes, un techo para cobijarse,acaso una moneda arrojada en la cara cuando la humorada era buena. Viene a mi cabeza una imagen cinematográfica: el bufón agradeciendo la generosidad real o cortesana besando la mano de su benefactor y retirándose a sus oscuros aposentos. Allí, podemos imaginar, lloraba su tristeza y ahogaba sus sollozos silenciosos: la publicidad de sus lágrimas significaba su condena.
Los tiempos han cambiado, pero en esta modernidad tardía perdura la existencia de reyes que ostentan ínfulas de benefactores y cortesanos a los que hay que entretener y, naturalmente, se necesitan bufones a los cuales espetarle en la cara su condición de miserables, que respondan ridícula y rastreramente, y provoquen la risa de los aburridos. Grosería humillante como sucedáneo de la inteligencia que falta. Luego, el rey sabrá corresponder la degradación pagando con lo que le sobra: dinero. Círculo perfecto de opresión y gratitud, de afrenta y caridad ignominiosa.
Marcelo Tinelli es uno de los adorados reyes de nuestros tiempos. Exitoso, ganador, siempre vigente y nombrado; ostenta parejas sumas de dinero y poder, de influencia y capacidad de manipulación y extorsión. Ha hecho carrera como todo buen capanga: a los sopapos, mofándose de los idiotas. Tinelli explota desde hace tiempo la inagotable cantera de un sentido común vernáculo que equipara la burla y la tomada de pelo con inteligencia y viveza. No inventó nada -nunca inventó nada- pero convirtió un elemental vicio callejero en trampolín a la gran gloria. Hoy, desde su atalaya de éxito millonario, ostenta el siguiente lema: al triunfo se llega humillando giles y adornando giles con dádivas. Pero todo – aun esto – encuentra límites. Lo hace justamente allí donde el sentido no ha sido prostituido por la picadora de subjetividades que son los grandes medios de comunicación. En San Antonio de Apipé, Corrientes, una comunidad Guaraní fue víctima de la prepotencia jocosa del canalla millonario. Un oligofrénico como Matías Alé – cuyo mérito principal es la pertinacia de su orgullo reptante-se dio al juego de fingir ser un multimillonario Canadiense que venía a comprar las tierras y a desalojar a los pobladores. Acaso la idiotez proverbial del actor (¿?) fuese desconocida en aquel poblado sin luz, pero la prepotencia asoladora de los dólares sonaba a historia repetida para la comunidad – que hace unos meses había atravesado un trance similar por parte de empresarios coreanos no-en-joda- y la reacción fue de pánico, tentativas de organización, reclamos, búsqueda de respuestas en las autoridades. Luego de presionar y movilizarse en la desesperación urgente, alguien enunció la frase oprobiosa: era una jodita para Tinelli. La dádiva que retribuyese el sufrimiento sería una lancha, aparentemente imprescindible para la población, aunque parece que menos prioritaria para ellos que el sentido de la dignidad y la autoestima.
La comunidad Guaraní de Apipé está ofuscada, se siente herida, ofendida. Tinelli ha bromeado con esas cosas que no tienen chiste. Quizá cuando su lúcida mente de bromista concibió la jodita, Tinelli recordó las caras desconcertadas de los cientos de mapuches a los que desalojó de la Patagonia. Que lindo que fuera una joda, habrá pensado Marcelito, cuando veía a los pobres indios juntar sus pilchas para abandonar su terruño. Entonces esta idea le habrá sonado brillante: conocía las consecuencias.
Tinelli se ha repetido en su condición de burlón altanero y lo ha convertido en fórmula de su éxito. Degradando a los otros no ganó lo que le está vedado –el sentido ético- pero si mucho dinero. La comunidad de Apipé no quiso ser bufón de su reino televisivo. Es probable que esto le traiga al conductor estrella alguna consecuencia legal más cara que la lancha maculada de irrespeto que suponía que lo iba a convertir en benefactor. Es otra vileza de un prepotente sin escrúpulos; otra vez la misma cara, pero yendo a extremos que la honestidad marca no cruzar. Pero eso último nunca le ha importado al rey, que de tanto agraviar, ofender y mancillar, termina convirtiéndose él mismo en un bufón miserable que seguramente llora la soledad de su alma en oscuro rincón. La publicidad de las mismas podría acaso darlesus últimos puntos de rating.
Ley de medios...? Pero si va a estar guenisima vio...o sea...
Programas que usted muy pronto tendra en su pantalla
PARA NIÑOS las anecdotas del tio Chavecito TELENOVELAS FICCION Y la oposicion donde esta...?, conduce Aníbal Fernandez AUTOMOVILISMO Moyano cuatro ruedas FUTBOL perdiendo me los lleve puesto, conduce Kirchtner MAGAZINE DE LA TARDE K K reando , conduce Kristina DEBATE CULTURAL Haciendo amigos , conduce D Ellia EL FUTBOL EN CASA armando un metegol casero , conduce Gabriel Mariotto LA SALUD EN SU HOGAR mi primera plantita de Mari , conduce Zaffaroni POLITICO DEBATE Hora Chavez , hoy : el unico rico soy yo . ( monologo ) ENTRETENIMIENTO jugando con el campò , conduce Agustín Rossi NOTICIERO K13 hoy documento especial "El Merca Sur·" TELE ESCUELA K como elaborar remedios con harina , conduce Néstor Lorenzo MUSICAL conducen , La Mari , Paquito y Frulita . CINE DEL SABADO ( intriga suspenso) Hoy : Arrástrame al infierno , presenta Moreno MATINE DEL DOMINGO ( comica humor) Hoy Mentiras piadosas , patrocinada por el INDEC conduce Norberto Itzcovich HORA DE CIERRE DEL CANAL el pastor en : una palabra de amor .conduce De Vido
DESPUES LES TRAIGO MAS.... NO SE OLVIDEN UNA ENEMA CADA NOCHE LIMPIA BASTANTE POR : JAKER2 CHAU
28 de abril de 2010 09:47
Comentario copiado y pegado en cientos de sitios donde se menciona la Ley de Medios. ¿Para esto les pagan? ¿Este es el trabajo intelectual de los trolls de Souto?
En las últimas semanas, en la ciudad de Santa Rosa, se ha hecho público y ha ganado notoriedad el conflicto que enfrenta al Grupo Clarín con la Cooperativa Popular de Electricidad. La publicidad del caso –sin dudas incómoda para Clarín, que siempre abusó de su silenciosa capacidad de apriete legal y económico- se debe al Diario “La Arena”, principal periódico de la provincia, fuertemente involucrado en la defensa de la ley de medios. Para que tengamos una idea, La Arena se retiró de ADEPA en señal de repudio, cuando la entidad quedó degradada a funcionar como una mera herramienta de la corporación para oponerse a la ley de medios. El conflicto nace del hecho de que Clarín, autorizado en primera instancia por la municipalidad, utilizó postes que correspondían a la cooperativa, para tender el cableado y comenzar a brindar TV por cable en la ciudad. En realidad, están desesperados por ganar la lucha por el triple play. El tema es que la cooperativa –que provee Internet y teléfono, además de electricidad- también pelea por el derecho de proveer TV por cable en la ciudad de Santa Rosa y llegar al “triple play”. Pero, dada la legislación vigente heredada de la dictadura, las cooperativas no pueden hacerlo. Por eso la cooperativa pelea con tanta fuerza para que se termine la dilación mafiosa que Clarín impulsa por medio de jueces de la dictadura, para que la nueva ley entre en vigencia. La municipalidad, presionada por la cooperativa, ahora dio marcha atrás sobre su decisión inicial, y desautorizó el uso de los postes, obligando a Clarín (Multicanal o Cablevisión, como gusten llamarlo) a retirar el cableado. Multicanal lo desoyó y la municipalidad los multó por $ 125.000. Imaginemos: Clarín, que pretende disputar poder con el ejecutivo nacional y que maneja a gusto y piacere la justicia y el legislativo nacional, se pasa la disposición municipal por las pelotas, y sus abogados ya empezaron los aprietes y van –confiados, supongo- a la justicia.
Mientras no exista un marco legal que permita a otros actores competir con los grupos monopólicos, Clarín siempre tendrá las de ganar: hoy la cooperativa puede apenas reclamar, pero no puede competir. Pero además, el poder omnímodo de Clarín, hace que puedan desconocer cualquier disposición, apretar al funcionario o al competidor que sea, y manejarse como si la totalidad del espacio comunicacional les perteneciera. Sin dudas, la nueva ley pondría en jaque este poder.
Este caso mínimo, “provinciano”, es un botón que sirve de muestra para entender la pelea de fondo. Amén de la discusión económica, lo que está en juego es la posibilidad de acceder a cada casa, en cada rincón del país, con un solo mensaje o con más de uno. Está en juego la posibilidad de cambiar la composición de fuerzas en la gran batalla cultural que se necesita llevar adelante.
Con simpleza y sin aspavientos presuntuosos, José Pablo Feinmann da clases por televisión, intentando descular el gran matete nacional. Es cierto que a veces cae en algunos lugares comunes que podrían ser discutidos , o en algunas imprecisiones y vaguedades, pero Feinmann ha logrado crear un cuerpo de pensamiento y análisis que comprende, entrelaza y relaciona el pensamiento y la historia nacional con las escuelas de pensamiento más importantes de Europa, y encuentra espacio para filtrar detalles lúcidos y hallazgos originales del cine o de la música. Siempre un poco escéptico, con algo de ironía, Feinmann muestra todo el tiempo que cree posible revisar y pensar la realidad nacional con entusiasmo, para darnos la respuesta imposible de que somos los argentinos. En estos tiempos donde el fenómeno de Aguinis y otros pensadores berretas de la argentinidad empañan más de lo que aclaran y llevan la discusión a rincones totalmente accesorios, periféricos, cuando no utilizan sus “pensamientos” para llegar intencionadamente a conclusiones que alimenten sus misérrimas posiciones políticas, Feinmann es un pedagogo que delinea con trazos muy sencillos el siempre naciente rostro de nuestra identidad. Logra explicar lo complejo sin recitar ningún librito, si no pensando, siempre con originalidad. Escuchar a Feinmann es siempre una tarea placentera, hasta para los pelotudos que tenemos un blog.
Hoy apareció una extensa solicitada de los hijos adoptivos de Ernestina Herrera de Noble. Es la voz de víctimas del terrorismo de estado, pero no de las únicas víctimas, hay otras que están del otro lado de la mesa en esta puja de justicia: son los familiares de asesinados y desaparecidos durante la dictadura, incluidas las Abuelas de niños apropiados. Parece, por momentos, una pelea entre víctimas. Unos quieren saber la verdad, los otros prefieren aferrarse a una mentira que acaso duela menos que la verdad. Es un síndrome común en ciertas víctimas: equivocar su victimario, echando culpas a quien no la tiene e indultando a los culpables. Curiosamente, hace muy poco tiempo, este gobierno – y la democracia- estuvieron a punto de ser víctimas de Clarín y sus intentos de desestabilización. Curiosamente, se trata del diario de las víctimas y de los victimarios en el caso de apropiación. El gobierno apeló a fuerzas de supervivencia y se lanzó a una batalla, primero defensiva, luego contraofensiva: Clarín acusa recibo de esto, viendo como cada día su credibilidad y su legitimidad se desploman al más oscuro de los abismos. No pueden tolerarlo; ya han lanzado su campaña de victimización y ahora dicen que se los persigue. Los chicos de Herrera Noble –tal es el apellido que eligen- son víctimas, pero no del krchnerismo. Que se nieguen a asumir quienes son sus verdaderos victimarios, es un reflejo vital entendible, casi justificable. Lo que es injustificable es que Clarín los use en su campaña de victimización. Las víctimas merecen indulgencia y justicia, aunque no quieran; los victimarios, manipulando sus sentimientos y exponiéndolos a este oprobio, merecen aun más repudio. Por último, poco me importa lo que hagan las víctimas con la verdad. Importa lo que haga la verdad con los culpables, e importa que la verdad no siga siendo víctima de la impunidad del poder.
¿Para cuándo el premio Rey de España, o alguno de la UNESCO a la libertad de expresión? Ya no te digo un Pullitzer, pero ¿Un KÓNEX?
Qué se yo...alguno de esos premios que Clarín incluye en su presupuesto anal.... digo, anual (justo miré la foto).
Qué patético la Gran Prensa Libre Argentina, elogiando y reivindicando a Granatta (más allá de que Aníbal estuvo bastante dobolu, pero eso lo digo así, chiquitito, porque si no no me entra el depósito el mes que viene)
Bignone repite lo de siempre, el discurso que atrasa, de los que se han quedado sin argumentos: se trató de una guerra. Pero hay una parte que los asesinos no pueden explicar y prefieren no mencionar: ¿Fue una guerra contra los recién nacidos, a los que, todavía hoy, les siguen robando la identidad? Esperemos que el "Comité Noruego" se reivindique después del mamarracho de haber premiado a Obama y "sus guerras necesarias": es hora de que se otorgue el premio Nóbel a las Abuelas de Plaza de Mayo. Aunque es una lástima que compitan con Evo...
Hasta ayer, el asunto me parecía bastante ridículo. Pero lo de hoy ha superado todas mis expectativas: parece que Solanas, al ser consultado acerca del asesor de Lozano que fue encontrado a oscuras bajo un escritorio del ministerio de economía, declaró:
Pensaba que los peores espías -y las peores excusas para justificarlo- eran los de Mauricio, pero la gente de Pepino quiere demostrar que ellos también pueden.
Nunca pensé que pudiese ser tan perfecto el círculo de coincidencias entre la actual ofensiva desestabilizadora del oligopolio mediático y el accionar de las huestes golpistas del pasado. No solo porque aquellos jueces que se ocupan de impedir la aplicación de la ley de medios fueron cómplices directos del terrorismo de estado en los 70, si no porque aparece, nuevamente, una retórica persecutoria y demonizante, que pretende colocar a todas las expresiones de apoyo al gobierno en el escenario de lo sospechoso, de los sucio, de lo corrupto y lo peligroso. Por supuesto, de lo antidemocrático. Parece que no ser enemigo acérrimo del gobierno – no hablemos de ser oficialistas- constituye delito de lesa Patria. Los mismos que atacan, se victimizan: Clarín habla del poder de 678, el abogado de Ernestina del poder de Carlotto (que lleva más de 30 años buscando a su nieta, mientras Ernestina lleva la misma cantidad de años de impunidad apropiadora). Se ataca por igual a los programas de la TV pública, a los diarios Página 12 o El Argentino, la radio pública o los bloggers, de ínfimo impacto, que postean cotidianamente desde sus casas. Estos últimos, más odiados y acaso más temidos que ningún otro enemigo, por su condición incomprensible para la derecha de militantes. Aparece nuevamente, en los diarios, al retórica setentista que legitimó la llegada de Videla al poder: se habla de “guerra sucia”, aparato “paraestatal”, financiamientos espurios. Se confunde intencionadamente el anonimato de los bloggers (que no es tal, pues fácilmente se averigua quien es cada uno) con una presunta clandestinidad. Se está intentando generar una ofensiva contra el espacio Blogger. Participan de ella gran parte del elenco estable de Clarín, desde Kirschbaum a Pino Solanas. El “problema Blogger” sigue sin resolver: buscan deslegitimarlo acusándolo de estar rentado por el gobierno, lo acusan de una supuesta violencia, le tiran encima abogados, hay censura y persecución, y no lo pueden parar. Es espacio crece cada día: desde redes sociales en Internet, radios, Twiter, hasta la presencia en la calle. Se vive un tiempo de sanos desbordes, y la blogósfera nacional y popular, sin haber inventado nada, fue una cuña importante para horadar el cerco mediático de censura en democracia. Ya es presencia estable –aunque ínfima- entre los canales por los que fluye la información. Al monopolio le duele muchísimo, y ataca con las fórmulas se siempre: las mismas que usaron en los setenta para llamar a Videla.
Otrora extraños y lejanos, comparables a sabios ascetas dueños de verdades de códices inabordables, los “constitucionalistas” eran personajes que reservaban su palabra – siempre medida – para aquellos asuntos donde el conocimiento común hacía agua y se requería una interpretación precisa y puntual de los artículos constitucionales. Se entendía que los citados constitucionalistas eranconocedores puntillosos del conjunto de artículos, algo así como granaderos a la guarda fanática de la magna escritura patria: la constitución. Por lo tanto, rara vez gastaban saliva en causas menores; preferían mantener las manos y la mente limpias a la espera de los momentos cruciales. Los legos – par exemple: moi- solíamos escuchar absortos y llenos de respeto ante tanta sapiencia letrada.
Hoy, las cosas han cambiado bastante. Tal vez entendieron que era hora de volcar su sabiduría al pueblo, darle a la plebe ignara algunas migajas de su conocimiento. Pero lo extraño es que ese conocimiento, tantos años retaceado, ahora resulta aplicable (y su aplicación es indispensable, según parece) en todos los casos que involucren a las acciones políticas del gobierno. Aparentemente, los constitucionalistas han encontrado que la constitución es el librito que contiene todos los argumentos para ir en contra del gobierno y a favor de cualquier opositor político o corporativo del mismo. Los constitucionalistas – tal es el genérico que los engloba- tienen figuras salientes, entre ellas, Gregorio Badeni y Felix Loñ.
Como no podía ser de otra manera, ante el conflicto de ayer y la “polémica” aprobación de la coparticipación del impuesto al cheque (que según la constitución, aparentemente, requeriría de mayorías absolutas), los citados constitucionalistas salieron a hablar. Y a opinar lo que opinan siempre: que el gobierno no tiene razón. Lo curioso es que, en la argumentación que levanta Clarín, los constitucionalistas no citan ningún artículo constitucional, algo que si hacen los funcionarios del gobierno. De todas maneras, yo en el debate constitucional – como la inmensa mayoría de los argentinos, incluidos los periodistas- hago agua. Lo que no puedo dejar de advertir es que estos famosos señores constitucionalistas – Gregorio Badeni y Felipe Loñ- aparecen involucrados en toda movida en contra del gobierno nacional y a favor de la derecha más recalcitrante. Es así que los encontramos, por ejemplo: en contra del matrimonio gay, en contra de la ley de medios, en contra de la postulación de Néstor Kirchner como diputado, y a favor de la rebeldía de Martín Redrado (¡Badeni fue , de hecho, el abogado defensor de Martín Redrado!).
Lo cierto es que Badeni y Loñ son dos abogados ultra-católicas, de la derecha más recalcitrante, defensores – naturalmente ¿qué esperaban?- de los genocidas. Una perlita los “constitucionalistas”: defienden a los más grandes violadores de la constitución nacional, y se oponen –sin éxito, concedamos- a todo lo que venga del gobierno constitucionalmente elegido.
Algo está muy claro: la prensa oligopólica se ha quedado sin argumentos y atraviesa una crisis de credibilidad – junto con la derecha política – profundísima, que necesita de figurones de títulos rimbombantes que escondan las verdaderas pertenencias ideológicas y los intereses de sus integrantes: hoy es la SIP, mañana “los constitucionalistas, pero ya saben que no pueden apelar a su palabra, porque su credibilidad está agotada.
Los tan mentados constitucionalistas se parecen demasiado a fascistas ordinarios de producción en serie: argumentan políticamente y utilizan a la constitución como refugio y arma de impacto mediático, aprovechando el natural desconocimiento que se suele tener de estos asuntos leguleyos tan complejos.
Todavía encuentro, cada tanto, algún post que critica o minimiza la importancia de 6,7,8 en esta lucha por la democratización de los medios y en la defensa del gobierno nacional. Hay que estar muy cieguito. La imagen que ilustra este post, tomada del semanario virtual de Victorica "página de miércoles" , es un ejemplo concreto de hasta donde llega la importancia del programa - y de la TV pública- y de la dimensión que ha adquirido la lucha por la ley de servicios de comunicación audiovisuales: Victorica es un pueblo del oeste de la provincia de La Pampa, que supera ajustadamente los 5000 habitantes. Un verdadero "pueblito del interior", de esos en los que el habitante de las "grandes" ciudades supone "que nunca pasa nada". En ese pueblo pequeño, la gente se moviliza contra los monopolios. Es la muestra más lapidaria de la importancia que tiene la comunicación y los medios: Victorica reclama - como todos nosotros- acceso a la información, pluralidad, verdadera libertad de expresión.
Que se oigan las voces de todos, desde el obelisco hasta Victorica.
El Jueves a las 17 horas, en Plaza San Martín, para seguir instalando la discusión en Santa Rosa y obligar a la Corte Suprema a aprobar esta ley del pueblo.
Ayer, lindas marchas en apoyo al gobierno y por la ley de medios, en las Ciudades pampeanas de Santa Rosa (500 personas aprox.) y Gral. Pico (hablan de 200 personas). Hubo cobertura mediática del diario más importante de la provincia (La Arena), que apoya firmemente la ley de medios.
Hoy, reunión pampeana - en paralelo con la reunión bloggera porteña- para coordinar acciones, avanzar en unidad y generar hechos políticos para la provincia. Lo que se viene, en el corto plazo, es sumar voluntades y apoyo al acto de Kirchner-Marín en mayo.
La nominación de 678 al Martín Fierro ha despertado tempranas furias: esto es lo que escribió, cegado por la ira e intentando unas muy melladas ironías, un escriba de Perfil. La terna (¿cuaterna?) nominada para mejor programa periodístico cuenta con los siguientes integrantes: Caiga Quien Caiga, La Cornisa, Presidentes Latinoamericanos y 678. Dos programas de la televisión pública en una serie de cuatro. Es evidentemente que los canales privados de aire han decidido relegar este rubro: su acción militante periodística anti-gobierno (negación absoluta de toda independencia) se ejecuta desde los canales de cable. Hay que ser demasiado tonto para achacarle a programas de la TV pública su condición de oficialista. Y hay que ser muy mal intencionado para negar que la calidad de estos programas “oficialistas” es altamente superior a la de los otros: el periodismo adolescente de CQC es adecuado para la edad mental de la pubertad, para una rebeldía de ratearse al colegio y hacer cachadas por teléfono. Es tomarle el pelo al profesor, pero en cámara, y cambiando los profesores por políticos. La Cornisa, de Majul, es lo que su nombre indica: el estadio previo a la caída al vacío. Y Majul da todos los días un paso adelante.
A mi me gustaría que ganara 678, que es sin duda un excelente programa, bastante alejado de lo que describe el indignado paladín de independencia que escribe en Perfil, aunque Presidentes Latinoamericanos parece el más sólido y de mayor calidad de los cuatro (lo digo de guacho pulenta, no tengo ni idea de cómo evalúan los “expertos” de APTRA). Los otros dos programas, no se si casualmente, tienen nombres relacionados con el abismo: “Caiga quien caiga” y “La cornisa”. Y puede ser que ganen, para confirmar que el periodismo argentino ya está en caída libre.
Como se señalaba esta mañana en tirando al medio, para Clarín la citación a declarar que la justicia dictó en contra de Mauricio Macri es apenas la decisión de "un juez". Un extraviado y sospechoso Juez que "podría" estar participando -como denuncia el PRO- en una maniobra de desprestigio político.
¿Quién embarga? ¿Oyharbide o la justicia o un juez o una tercera perona del plural, impersonal y casta?
Es un ejemplo de extrema grosería, porque se produce el mismo día, con diferencia de horas. De hecho, conviven en la página de Clarín, suscesivamente, dos noticias: una donde Oyharbide "dice" (tercera persona del singular) que le quieren sacar la causa; otra donde "embargan" (tercera persona del plural, sujeto indefinido) a Jaime. Es el mismo Juez o la misma justicia, como se lo quiera ver. Pero la grosería operativa de Clarín no tiene medida, y no repara en sutilezas ni le teme al mamarracho.
Toda persona honesta preferiría no meterse a defender a Jaime, que parece demasiado complicado en asuntos muy sucios. Pero ¿Son más sucios que las escuchas de Macri? ¿Qué es peor: un ladrón de bienes materiales o un perseguidor ilegal, antisemita, que en el caso de las escuchas aparece vinculado con personas implicadas en el atentado terrorista más nefasto de la historia nacional? Bien podría Clarín titular : "Citan a declarar a Macri como responsable político de las escuchas ilegales a familiares de víctimas de la AMIA". Pero no lo hacen: prefieren hablar del grosero Jaime, que se compró un yate y un avión con lo que se afanó.
Otro detalle : ¿ Por qué "el Pro DENUNCIA" persecución política, mientras que "Oyharbide DICE" que le quieren sacar la causa? Podrían decir: "Rodríguez Larreta dice que es persecución política" u "Oyharbide denuncia que le quieren sacar la causa". Podrían agregar también que el macrismo sabe que sus posibilidades de salir indemnes son pocas, y por lo tanto busca que la causa caiga en otro "juez" más amigable.
Ejemplos impresionantes del nivel de desfachatez con que opera el gran diario Argentino.
Ley de medios...?
Pero si va a estar guenisima vio...o sea...
Programas que usted muy pronto tendra en su pantalla
PARA NIÑOS
las anecdotas del tio Chavecito
TELENOVELAS FICCION
Y la oposicion donde esta...?, conduce Aníbal Fernandez
AUTOMOVILISMO
Moyano cuatro ruedas
FUTBOL
perdiendo me los lleve puesto, conduce Kirchtner
MAGAZINE DE LA TARDE
K K reando , conduce Kristina
DEBATE CULTURAL
Haciendo amigos , conduce D Ellia
EL FUTBOL EN CASA
armando un metegol casero , conduce Gabriel Mariotto
LA SALUD EN SU HOGAR
mi primera plantita de Mari , conduce Zaffaroni
POLITICO DEBATE
Hora Chavez , hoy : el unico rico soy yo . ( monologo )
ENTRETENIMIENTO
jugando con el campò , conduce Agustín Rossi
NOTICIERO K13
hoy documento especial "El Merca Sur·"
TELE ESCUELA K
como elaborar remedios con harina , conduce Néstor Lorenzo
MUSICAL
conducen , La Mari , Paquito y Frulita .
CINE DEL SABADO ( intriga suspenso)
Hoy : Arrástrame al infierno , presenta Moreno
MATINE DEL DOMINGO ( comica humor)
Hoy Mentiras piadosas , patrocinada por el INDEC conduce Norberto Itzcovich
HORA DE CIERRE DEL CANAL
el pastor en : una palabra de amor .conduce De Vido
DESPUES LES TRAIGO MAS....
NO SE OLVIDEN UNA ENEMA CADA NOCHE
LIMPIA BASTANTE
POR : JAKER2
CHAU
28 de abril de 2010 09:47