lunes 30 de noviembre de 2009

DUHALDERETE

Cuando esta mañana visité el blog del ingeniero y me encontré con esta declaración de Alderete, confieso que me alarmé: “Todavía no está la posibilidad de que vuelva Duhalde. Lo que es cierto es que la gente cada vez tiene más bronca y creo que como está la oposición creo que Duhalde puede aglutinar esta bronca

Viniendo de un militante del PCR (en adelante, chinos), la palabra bronca no es casual ni azarosa. Para quien no conozca como funciona la mente de un “chino” y como trabajan su militancia, se lo explico: los chinos toman dos o tres frases, palabras, o nombres propios, que suenan fáciles y son identificables por el “pueblo”-al que consideran mogólico- como “mentira K”, o en otro tiempo “De La Rua-Cavallo (en 2001 no se podía hablar con un chino sin que te dijera 10 veces por minuto, de esa manera, en ese orden y sin variantes, De La Rua-Cavallo) o “ Voté en balnco, anulá o ni vayas” o votá con bronca”. Son slogans que ellos tienen para el pueblo, que entienden que es idiota. Aunque parezca paupérrimo, cuando un chino dice “bronca”, está dando la definición política más compleja del partido. Por eso toda su militancia universitaria es tan pobre intelectual y políticamente: porque ni siquiera los militantes de años pueden salir de las fórmulas elementales.

Por eso me asustó la palabra bronca. Porque no es casual. Y tampoco es causal ni sería novedoso que los chinos se alíen con cualquier fuerza, por retrógrada o conservadora o ultra facha que sea, con tal de “crecer políticamente y aportar a la maduración de las condiciones revolucionarias”. Lo escribo y no termino de creer que haya gente tan pelotuda. Pero es así: acompañaron a Herminio Iglesias en el 83 con toda su fuerza, también a Ruckauf más tarde, y por último coronaron con su majestuosa “lucha obrera y campesina” junto a la Sociedad Rural Argentina.

Pero más me alarmé cuando, más tarde, el ingeniero posteó este reportaje de Duhalde donde vuelve a hablar en términos directamente golpistas de “un gobierno de unidad patriótica”. Cuando lo leí no pude dejar de recordar que ese es otro slogan del PCR.

Tampoco me olvido que cuando fue el asesinato de Kosteki y Santillán, el PCR venía criticando y siguió criticando el proceder de los “piqueteros duros”, porque ellos eran blandos y hacían picnics en lugar de piquetes.

No tengo dudas de que en el 2010 va a haber una nueva avanzada desestabilizadora.

Esta vez, con Duhalde como actor central. Se que Duhalde aspira a abrir el abanico a la derecha, pero no dudo que la CCC y el PCR y la patética CEPA van a ser fuerzas de choque o de confrontación accesorias, o mejor dicho forritos, como fueron siempre. No dudo de que ya han conversado el plan revolucionario con Duhalde.

Ponele la firma.

domingo 29 de noviembre de 2009

Doble Juego: la Argentina Católica y Militar – Horacio Verbitsky


El título del libro proviene de un artículo de Mariano Grondona, quien en 1976 reclamaba alarmado que no hubiese encrucijada ni falsa disyuntiva. “Qué quedaría de la Argentina sin la espada y sin la cruz” se preguntaba Grondona en una frase sincera y tremenda. La unidad debía ser indisoluble: La Argentina( era) católica y militar. El libro de Verbitsky despeja toda duda acerca de la certeza de la aseveración, aunque también muestra la división existente en el seno de aquella iglesia convulsionada desde el Concilio Vaticano II de cara a la verdad revelada de las injusticias sociales y el sufrimiento de los hombres en la tierra. Aparece claramente la imagen de una iglesia compuesta por hombres luchando por volver al pasado medieval y otros en búsqueda de un reino de los cielos en la tierra, preocupados por justicias sociales y humanas junto con las divinas (o acaso entendiendo que eran la misma cosa).

Las primeras páginas pueden ser pavorosas, pero más temprano que tarde uno se acostumbra a leer acerca de silencios, ocultamientos, bendiciones para asesinos y condena para las víctimas, todo en nombre del ser nacional y cristiano, que eran la misma cosa y estaban amenazados por lo mismo: el demonio marxista (que, digamos de paso, podía ser cualquier cosa que se saliera de las normas burguesas, individualistas, del capitalismo). Gran parte del volumen corresponde a la crónica de religiosos o laicos relacionados con la iglesia que fueron desaparecidos o asesinados ante el silencio medroso y cómplice de la jerarquía eclesiástica.

El dato central es este: la estructura eclesiástica estaba perfectamente informada acerca de las atrocidades que se cometían contra las personas. Sabía de la tortura, los vuelos de la muerte, los campos de concentración. Encontraba justificaciones similares a las que podían tener los verdugos: había que salvar y consolidar la sociedad occidental y cristiana (capitalista). Las páginas contienen innumerable cantidad de pruebas (más de 1200 citas y testimonios) como para desalentar a cualquiera que quiera ningunear la veracidad de la investigación. La opinión de Verbitsky queda implícita en algunos comentarios ácidos y en breves reflexiones, que no alcanzan para que el libro deje de ser una crónica histórica de los años grises de la Argentina, tomando como protagonista a la Iglesia.

Este libro es indispensable para seguir entendiendo el país de hoy: para entender a Bergoglio y a La Nueva Provincia, por ejemplo. Para entender cual es la fuerza que detiene gran parte de los progresos más elementales en materia de derechos individuales y comprender los lastres que nos atan y pretenden arrastrarnos al pasado.


jueves 26 de noviembre de 2009

National and popular Sports: agarrate brazuca


Cada cuatro años, como los años bisiestos, muchos argentinos nos quejamos de la falta de una política estatal en materia de deportes: siempre hay un atleta o nadador que ofende nuestro olímpico exitismo llegando a la meta en las últimas posiciones, generalmente durante las instancias clasificatorias. Después solemos olvidarnos, y si alguien nos invitara a mirar la final del campeonato mundial de salto con garrocha, seguramente le responderíamos que tenemos cosas mucho más interesantes para hacer, como mirar la repetición de Atlético Tucumán vs Chacarita, con comentarios de Luli Salazar y Pancho Ibáñez, o analizar los 100 mejores goles del murciélago Graziani.

La creación del ENARD (Ente Nacional de Alto Rendimiento Deportivo), que será financiado a partir de un impuesto al 1% del bruto de las facturas de celulares, pondrá a disposición de los deportistas amateurs 200 millones de pesos para poder acceder, entre otras cosas, a medicina prepaga, entrenamiento y becas. De esta forma, se rompe con la lógica ineficiente de los mecenazgos, que suponen que las empresas privadas van a “sponsorear” deportistas a cambio de exenciones impositivas. Lo que ocurre es obvio: aquellos deportistas o actividades que son más rentables o que venden más, son las que atraen a Visa, a Loma Negra o a YPF, pero aquellas cuyo desarrollo es embrionario o no cuentan con referentes fuertes, no alcanzan la debida financiación. Una vez más, es el estado el que asume la responsabilidad en el desarrollo equitativo de actividades, en este caso deportes.

Parafraseando a Arnaldo Pérez Manija, ahora habrá un montón de vagos que se la pasarán pelotudeando con la jabalina o chapoteando en la pileta con plata del estado. Semejante situación sólo puede ser justificada si en las olimpiadas cariocas de 2016 logramos superar en el medallero a los locales y a todos los países serios del continente, a los que convidaremos con libaciones peneanas, al mejor estilo maradoneano.

lunes 23 de noviembre de 2009

Algunas posibilidades para la (no) muerte de Sandro



Se impone diagramar y construir rápidamente un suplemento especial con una reseña de su vida y un obituario elegante, engrandecedor, lleno de nostalgia. Con celeridad, buscar en las siguientes carpetas: “necrológicas”, “lugares comunes”, “golpes al corazón”, “palabras de homenaje”. Calienten rotativas que ya salimos con la bomba, antes que nadie, en exclusiva, primicia absoluta. Llamen a los especialistas en fibras sensibles, en lacrimógenas columnas, en epitafios demoledores. Urge: junten cuatro anécdotas, 20 fotos (que no falten las bombachas), una advertencia para fumadores, una breve descripción –entendible antes que precisa, que no la escriba un médico- acerca del EPOC. Ya mismo: el Elvis criollo, Roberto Sánchez ¿Era de Banfield, no? No se, pero nació, vivió y murió, sobre todo, murió en Banfield, así que algo relativo a Banfield que va puntero, al que no verá campeón, que injusticia.


-Pero Sandro no murió

- Pero está ahí, mamerto ¿Qué esperás? ¿Qué nos ganen de mano? Hay que tenerlo listo, diagramado, que ya está más cerca del arpa que de una guitarra para poder cantar.


Todo ocurre como está mandado. El suplemento está listo y en la gatera, esperando su oportunísima publicación anticipatoria. Antes del último estertor, antes de que el electrocardiograma marque una línea plana. Y en la dulce espera de la primicia y en la triste espera del inexorable deceso, algún empleado -muy boludo o muy caliente con la patronal- manda el suplemento al ciber espacio. Ya no hay tiempo: en menos que canta un gallo, alguien ya lo recogió y es noticia: Clarín mató a Sandro, él mismo que, por otro lado –o por el mismo- “evoluciona favorablemente y está estable, aunque delicado”.


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Tengo un amigo periodista. En este país todos tenemos al menos un amigo periodista. Conversaba con él y me explicaba que la práctica es común y rutinaria. Todos los que están tecleando ya tienen su página de necro-homenaje lista para imprimir. Periodismo de anticipación: más tarde o más temprano, Sandro – que es un hombre y, como todos los hombres, mortal- morirá. Eso no me sorprende. Lo que me hace ruido es la hipocresía: seguramente, si Sandro hubiese muerto, muchas personas hubieran llorado su deceso al ritmo nostalgioso e impostado propiciado por el monopolio: música que se elevaría al más alto cielo de los clásicos, grandezas y costados heroícos, épica pura, genio y figura, anécdotas recontra repetidas, las nenas, la Olga (paradigma de la fidelidad y el cornudismo abnegado), Tengo, Rosa, Trigal. Todos los canales en cadena llorando lágrimas de cocodrilo, corriendo atrás de la noticia, buscando el mejor ángulo fotográfico del fiambre. Explotando el último gran éxito de Sandro: su muerte dolorosa.

¿Cuál es el límite para la hipocresía? ¿Hasta donde pueden estar tan disociados los intereses comerciales acuciantes de los medios de comunicación y la pobre gente ingenua que sigue viviendo sus pobres días según se lo proponen aquellos?



Una posibilidad: Sandro ha muerto, dice Clarín. La negativa de Sandro, quien se empeña en respirar, no basta. Canal 13 y TN repiten a coro, también Mitre: Sandro ha muerto. 30 puntos de rating. América levanta la noticia: Habría muerto Sandro, pero no hay certezas. Esperan. 4 puntos de rating. Entonces no hay que ser menos: Sandro murió en la operación, dice América, y levanta el rating. Crónica no puede ser menos Sandro: zafó de la operación, despertó, pidió un pucho y se murió. Placa colorada: Sandro: “con estos pulmones nuevos tengo para 40 años más de pucho”. Ya no hay dudas: Sandro murió. Quienes lo niegan pierden audiencia. Sandro intenta quejarse, pero ya está muerto. Ni las nenas desconfían.


Otra posibilidad: Clarín saca un suplemento que dice que Sandro ha muerto, pero luego se comprueba que no es así. Polino lo menciona, pero pronto calla. Nadie más lo levanta. La corporación cierra filas y se muestra indulgente con la barbaridad perpetrada por el avariento Gran Diario. A cualquiera le podría haber pasado, algún infiltrado K en la redacción. Nadie lo repite, nadie lo desmiente: nunca pasó. El suplemento que circula en pdf pasará por apócrifo, una operación de desprestigio, otro ataque contra la prensa libre. Sandro no murió ¡Nadie dijo eso! Asunto olvidado por la corporación mediática: nunca pasó


Otra: Se necesita saber que prefiere la gente. Se hace una encuesta: ¿Compraría el diario si este trae un suplemento especial acerca de Sandro? Opciones: No/ Si, solo si Sandro muriera/ Si, solo si Sandro siguiera vivo/ NsNc. En función de los resultados, se decide si Sandro es o no fiambre.


Otra: Se colocan ambos suplementos on line: el homenaje al Sandro muerto y el homenaje al Sandro vivo. Uno es un sobrio informe lleno de dolor y respeto, el otro un canto a la vida y a la esperanza. Si quiere Sandro vivo, clickee acá. Si quiere Sandro muerto, clickee acá.


Repito la pregunta: ¿Hasta que punto sirve toda esta pantomima seudo periodística a la que lo único que la moviliza es su afán comercial desbocado?


Una última, la pesadilla recurrente de los paranoicos: Clarín dice que el país es un caos. Caos de tránsito, de balas, de hambre, de paro, de desocupación, de autoritarismo, de corrupción, de peronismo. La fórmula funciona y se repite todos los días. Se que es un caso hipotético, pero imaginemos. En eso nos enteramos que la presidenta, reconociendo su fracaso rotundo, ha decidido dar un paso al costado. Es más, por la tarde nos informan que ha pedido ser juzgada y recluida en Martín García. Más tarde en Ushuaia. Un poco más tarde, total normalidad: se anticipan las elecciones y la presidenta dice que, si pudiera votar, votaría por su vicepresidente. Pero no, esto es muy paranoico. Al fin y al cabo, Sandro respira (con dificultad).



















domingo 22 de noviembre de 2009

¿Qué te pasa?


Por favor: si alguien puede confirmarme que esta tapa efectivamente fue publicada en el suplemento digital de Clarín.
No termino de creer que puedan ser tan canallas para tener la tapa lista antes de tener el muerto, y que tengan la hipocresía de hablar de recuerdos sentidos y homenajes.

Update: tenemos la primicia de que Sandro estaría vivo. Y de que la tapa sería veraz, o sea no apócrifa. Los jovenes Chacarienses dicen tener la posta de boca del gran Marcelo Polino.
Así es Clarín: ¿Ya tendrá la tapa de la caída de Cristina?

viernes 20 de noviembre de 2009

Camaño

Camaño se va del bloque del FPV. Sin embargo ni Clarín ni La Nazión ni los diarios menores tienen demasiado que objetar por este borocotazo. Confieso que no me entristece en espíritu la fuga de este espécimen que, como tantos, afea bastante el redil propio, pero lo cierto es que marca un hecho matemático de debilitamiento parlamentario que en el futuro fortalecerá (o podría fortalecer) al peronismo disidente. Sin embargo, un día antes de irse ofuscada y digna como una yegua pura sangre, Camaño vota la ley de reforma política, que no venía tan fácil para el bloque oficial.

Lo que me parece grosero es la argumentación final. Se que es una obviedad, que todos deben haber pensado lo mismo: que Camaño se vaya del bloque kirchnerista porque no quiere compartir la bancada con un tipo involucrado en denuncias de corrupción, cuando está casada con Luis Barrionuevo, el mismo que reconoció su afición por lo ajeno y lo público, y al que si algo le han sobrado a lo largo de su vida son escándalos políticos y de corrupción, es demasiado. Es como que Rico te de vuelta la cara porque sos un autoritario, o De la Rúa te pegue un cartelito en la espalda que diga “pegame” y se cague de risa de lo boludo que sos.

Dejate de joder…

jueves 19 de noviembre de 2009

Que Tinelli y las divas la chupen

Tomar como interlocutores, para la discusión de un tema importante como es la violencia social, a Mirtha Legrand, Susana Giménez o Marcelo Tinelli, es canalizar erróneamente nuestros argumentos y nuestra fuerza discursiva. Es como discutir el Universo Borgeano con Belén Francese o la teoría de la evolución con Lita de Lazzari. En todo caso, lo único que queda por decir es que son “un concierto de pelotudos que no saben lo que dicen pero lo dicen y le hacen el juego a la derecha (y) al gorilaje”. Y nada más, pues el resto equivale a ponerlos en un plano de honestos contendientes en la discusión, cuando en realidad son apenas elementos reactivos y brutales, meramente guiados por su codicia material, su egolatría infinita y sus temores de ricos encerrados en sus torres de cristal.
El “problema de la inseguridad” se resuelve como todos: principiando por un diagnóstico. La única verdad es la realidad, y se tendrá que reconocer que la violencia creció exponencialmente mientras se arruinaban los indicadores sociales del país(1). Luego, habrá que dar la discusión más cruda, la que ninguna clase media y alta quiere escuchar: en un país con niveles de escandalosa diferencia entre los que más tienen y los que menos tienen, la violencia es inevitable. Es hija de la asimetría grosera y excluyente. Con eso empezamos el diagnóstico: faltará agregar algunos otros condimentos (falopa, alcohol, armas, falta de trabajo, etc.) y tenemos la etiología.
Y en función de eso definamos el tratamiento.
Si logramos ganar consenso e imponer, por medio de la discusión, la idea de que la injusticia social y la exclusión es la causa de la violencia, no quedará mucho margen para que algún pelotudo o un concierto de ellos puedan proponer -sin riesgo de demostrar que son una manga de hijos de puta o, al menos, unos incoherentes- que la solución son las balas y la baja de la edad de imputabilidad.







1 Entonces, el concierto de pelotudos le ofrendaba abrazos, apoyo y hasta odaliscas a Ménem

miércoles 18 de noviembre de 2009

Mauricio busca eficiencia en el primer mundo


Mientras los policías más premiados, galardonados, reconocidos, eficientes, modernos y discretos de la Argentina terminan procesados por tener una carpeta en el escritorio de la computadora que se llama "Info gente espiada", Mauricio decide viajar a España y contactar al detective "Torrente", a ver si los oficiales del primer mundo pueden hacer aprietes y espionaje en forma más discreta.
"Con el Fino, Ciro James y Chamorro tenemos en común no sólo el espíritu fascista, si no el hecho de ser bastante pelotudos"- dijo Mauricio, quien agregó: "Seguramente España tendrá algún policía franquista desocupado para prestarle la Ciudad"

martes 17 de noviembre de 2009

La extinción de los gorriones

Hay dos versiones distintas pero con un denominador común acerca de la llegada de los gorriones a nuestro país: unos acusan a Sarmiento, quien aparentemente se enamoró de estos simpáticos pajaritos parisinos y los juzgó mucho más approprié a la vie urbaine et moderne que los brutales chingolos o los bárbaros zorzales. Otros dicen que fue el cervecero alemán Thomas Bieckert, que nostálgico del aburrido y monosilábico trino de estos pajaritos Alsacianos, los hizo importar en jaulas junto con las máquinas para elaborar cerveza. Probablemente los dos hayan traído gorriones, probablemente de Paris y de Alsacia; los pájaros se entendieron a la perfección porque en aquel tiempo Alsacia era territorio francés. El denominador común es el desprecio que ambos tenían por lo autóctono y lo originario.
El pajarito inmigrante se extendió como la peste: hoy no hay prácticamente ningún lugar del país que no los cuente como su ave más abundante (junto con la Paloma, que también es Europea).
Es probable que mi abuelo, antes de llegar a la Argentina proveniente de España, ya conociera los gorriones (niego terminantemente que haya sido él el responsable de su introducción en el país). Lo que no conocía mi abuelo, haya por el año 1950 (del Libertador) en el que decidió dejar la miseria de posguerra española y franquismo, eran las obras sociales, los días de descanso, el sábado inglés, y los chalecitos populares que se construían de a miles por decisión de Perón y Mercante. En menos de dos años de estadía en Argentina, mi abuelo se hizo propietario de un chalecito californiano bien peronista, el cual fue pagando en cómodas cuotas hasta que la devaluación hizo que terminara pagando en chauchas y palitos.
Los años pasaron y mi abuelo disfrutó y sufrió las cosas buenas y malas que pasaron en este país desde 1950 hasta acá. Entre las cosas que todavía disfruta a sus 88 años, está su patio, con frutales y gramilla, donde los pájaros bajan -o bajaban- a comer y a tomar agua. Mi abuelo ya casi no anda por ahí y su contacto con el mundo exterior se limita a la tele, el diario, la radio y el patio. En ese patio de 10 x 15, mi abuelo construye su visión del mundo: si allí no llueve, el mundo está en sequía, pero si llueve, el alivio es universal. Si allí hay gorriones, el mundo sigue su curso. Pero lo terrible es que allí ya no hay gorriones, por lo que mi abuelo concluye que “el gorrión es una especie en peligro de extinción”. Así de simple: en vano le explico que por todos lados está lleno de gorriones, que abundan, que sobran, que no puedo entender ni explicarle que no bajen a comer a su patio, pero que en la calle está lleno. En vano. Sus evidencias son irrefutables: ese es su mundo, y en su mundo el desastroso declinar de la biodiversidad en el planeta se expresa por la ausencia sintomática de gorriones, que revela el Apocalipsis de la especie.
Cuando cae la noche, mi abuelo se mete adentro y prende la tele. Y a la mañana lee el diario, que le cuenta lo que su patio no: el país es un caos, un desastre; los gorriones son afortunados al extinguirse antes de que esto estalle en mil pedazos. En vano le cuento que no lo veo tan así, y que si él anduviera un poco se daría cuenta de que las cosas andan tal vez un poco mejor que otras veces cuando él era más joven. Pero no puedo: el tiene su ventanita al mundo y con eso le basta. Un patio para conocer el estado de la naturaleza en el Universo, un diario y una tele para saber lo que pasa en la calle. Y un diario que le dice y le repite o le sugiere que Perón era malo. Aunque le haya dado casa y trabajo a miles de criollos o gallegos como él que andaban con una mano atrás y otra adelante.
A veces pienso que me tengo que callar, que no tengo que pelear más, que mejor sería rendirse a esta marea de pesimismo que tanta gente propaga. Qué tal vez yo esté ciego y el país sea efectivamente un desastre, que este sea el peor gobierno de la historia y que la cantidad de cosas que yo festejo de la gestión K sean mentira. Pero cuando ando en esos pensamientos, escucho el canto amargo y europeo de los gorriones, el chip-chip repetido que me dice que, más allá de lo que diga la tele o el diario o los patiecitos, la única verdad sigue siendo la realidad.

domingo 15 de noviembre de 2009

Al Museo del Cine se le vino la noche

El Museo Pablo Ducrós Hicken, el único museo del cine nacional, ha cerrado sus puertas en octubre de 2005 con el fin de realizar reformas edilicias y reabrir sus puertas en 2007.

Nos encontramos terminando el año 2009, las gestiones anteriores no culminaron las obras con las que se habían comprometido y la actual gestión de Macri ha resuelto en el más absoluto silencio, borrar la obra del mapa y demoler dicho edificio perteneciente al Museo del Cine en Defensa 1220.

Hace más de cuatro años que los vecinos de la Ciudad están privados del Museo del Cine y sus trabajadores continúan custodiando el patrimonio en una sede provisoria y trabajando bajo condiciones precarias.

Este año el Museo del Cine protagoniza “La noche de los Museos” con diversas actividades centrales, pero sin sede propia, su patrimonio se deteriora y su futuro corre grave peligro.


Exigimos al gobierno de la Ciudad la reapertura inmediata del Museo del Cine en su sede de San Telmo.

Mail: museoenpeligro@gmail.com
Celular: 155 389 4965
Facebook: Museo Del Cine EnPeligro

martes 10 de noviembre de 2009

El silencio – Horacio Verbitsky


Entender hoy los procesos políticos de los años 70 sin que la lente deformadora de la retrospectiva altere la realidad de las concepciones, estímulos y motivaciones de entonces, sin que el presente prepotente nos nuble el entendimiento y nos contamine la postal, es tarea difícil o tal vez imposible. Entender lo actuado por la iglesia en aquellos años de acción revolucionaria y reacción represiva, requiere paciencia, razón y tripas fuertes, en particular para aquellos que practican el culto católico. No es mi caso: he salido inmune de bautismos y catecismos, prácticas culturales que se sostienen desde lo social más allá del cumplimiento efectivo del dogma cristiano (Los niños deben ser bautizados, aun cuando desconozcan cuantos evangelios contiene el nuevo testamento o no puedan precisar un solo detalle de la buena nueva cristiana).

La Iglesia es una estructura política asociada al poder, y uno de los puntales de cualquier sistema de poder que se perpetúa es lograr hacerlo como algo de contenido naturalizado, no cuestionado ni variable, firme y absoluto. Cuando en los años 70 se hablaba de “cultura occidental y cristiana”, se estaba dando a entender dos cosas: por un lado, la existencia de una cultura antagonista, “ateo-comunista”, por usar una denominación dura y extrema. Por otro lado, se demostraba que capitalismo e iglesia constituían un núcleo cultural indisoluble, amenazado en su naturalidad, cuestionado en su noción de único-absoluto. Este mundo fue el que la dictadura militar vino a salvar. En realidad -como señala en un libro posterior Verbitsky y como marca Casullo también- iglesia y doctrina liberal se aliaron a principios del siglo XX, luego del alejamiento y crisis que la revolución francesa había supuesto durante el siglo XVIII. El motivo del reencuentro no fue otro que la irrupción del fantasma comunista y su posterior triunfo bolchevique.

La iglesia enfrentó el proceso revolucionario de los años 60 y 70 como a un hecho disolvente que la amenazaba profundamente: lo mismo entendió la burguesía nacional e internacional. Por eso no es nada extraño que liberalismo económico conjugara con cristianismo ferviente y nacionalismo simbólico en la mente de aquellos militares decididos al genocidio. Porque la iglesia era uno de los puntales ideológicos más fuertes en la lucha represiva. Y fue también parte protagonista, legitimadora en aquel entonces, y cómplice del silencio aun hoy. Razón, pasión y acción: para apuntalar los argumentos con nociones absolutistas que todo lo justificaban, para atizar el núcleo de fanatismo violento latente en la historia de nuestras fuerzas armadas y para brindar infraestructura y recursos humanos al proceso represivo. Todo esto es perceptible en el libro de Verbitsky: una obra breve que antecede a su tetralogía (Cristo vence, La violencia evangélica, Vigilia de Armas y Doble Juego), cuyo título tiene un doble significado: por un lado, es el nombre de una quinta ubicada en el delta, propiedad de la iglesia, que la marina utilizó como campo de concentración provisorio para esconder a los detenidos durante la visita de la comisión interamericana de derechos humanos de la OEA. Por otro lado, es una denuncia contra la complicidad deliberada de una cúpula eclesiástica que ya no puede ocultar sus manos manchadas de sangre.


lunes 9 de noviembre de 2009

Decime quien sos vos - El programa de Aliverti en Nacional

Se llama "decime quien sos vos", y consiste en entrevistas de una hora a un invitado.
Es altamente recomendable. Se pueden escuchar las entrevistas viejas on line acá.
Impresionante la de Larrea, que hace rato se coló en el panteón de los grosos de la corriente nac y pop.

domingo 8 de noviembre de 2009

La rambletamblización de blogger


Ya no creo en las casualidades. Que por una asignación aleatoria de caracteres, al querer registrar un comentario "antipro" en el blog de Artemio López, aparezca como palabra verificadora "COMPA", es una muestra más de la peronización compulsiva del espacio blogger.
Mensajes subliminales, que le dicen: antes "Evita me ama" en el libro de lectura infantil, hoy "compa", en un blog tendencioso y peronchio.

Esto se explica por la influencia creciente, patotera y polémica del peronautismo bloggeril. Como dijo el comepibe: crece la imagen positiva de López...con estas maniobras directo al subconciente!
(ah: psssssssssssss....)

viernes 6 de noviembre de 2009

Chile

Mi acompañante se agita en el asiento, dispuesto a regodearse con la realidad de transfronteras. Antes de llegar, ya sabe que en Chile verá lo que aquí no: organización, proyecto, un país en serio. Yo tengo mis reparos con lo que entiendo que acaso sea una exageración, pero lo cierto es que hace mucho que no cruzo la cordillera. Tal vez me encuentre con un escenario transformado y envidiable. Igual chicaneo un poco: entrando a Osorno, un colectivero se manda una infraccionaza de tránsito y yo se lo remarco:

-Bueno, parece que el tránsito no es mejor que el de Argentina-, a lo que me responde con silencio de radio. Finalmente llegamos a la terminal y salimos a caminar.

El Chile que veo no es muy distinto del que vi hace unos años: no termino de entender en que consiste el milagro. Mi compañero me lo recuerda en vagón de adjetivos repetidos: seriedad, proyecto, seguridad para inversores, reglas estables. Me quedo con eso hasta que nos sentamos en un bar. Y digo:

-Puede ser que haya progresado, pero me da la sensación de que en infraestructura, cualquier ciudad de la Argentina supera a esta. Y por otro lado la pobreza: sigue siendo uno de los países más injustos del continente, tiene salarios medios más bajos que los de Argentina…

-Si, pero son serios. Tienen un proyecto de país. Los tipos juegan en serio para el futuro. Nosotros no, siempre a la bartola, no sabemos ni adonde vamos

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Crecí escuchando ácidas visiones de la argentinidad. La más mentada, aquella postal estereotípica que nos retrataba como los seres más pedantes y autosuficientes de la América Latina, ajenos al continente y ensoberbecidos por nuestros triunfos y concreciones. Los argentinos éramos, según este discurso repetido hasta el hartazgo, los seres más sobrevaluados por si mismos: cancheros, altaneros, sobradores. Un delirio de grandeza que solo se humillaba ante Europa o Norteamérica. El resto era el quinto mundo. Parece que de golpe las cosas cambiaron: ya no somos los que todo lo podemos, ubicados por encima de la media continental, pero tampoco nos hemos puesto en un plano de igualdad. Ahora somos la última escoria del continente. Tenemos patente de invención de cada uno de los males del mundo, pifiamos cada bocha y somos el desatino exacerbado a la enésima potencia. Nadie aquí – parece- hace las cosas bien. Cualquier gobierno del continente – en particular si no saca los pies del plato del liberalismo- merece la envidia automática.


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Hay una brasilera, que fala de su país: la producción de leche, la de carne, la de etanol, la de bombones. Mi compañero la mira con devoción. En parte porque está buena y en parte porque es originaria de un país serio. Juega una carta muy usada últimamente: bromear acerca de nuestro país y reconocer los méritos del ajeno:

- ¿No nos lo prestan a Lula un ratito?

- ¿Perdao?

- Si no nos lo prestan a Lula un rato, para nuestro país

- Ah! Si, si, pueden llevárselo, se lo regalamos.

Mi compañero se quiere matar. Ni siquiera se da vuelta para mirar mi risita gozadora. La chica le explica: el es “social”, el es bueno para los “trabalhistas, mas nao pra os produtores rurais”. Mi amigo no dice nada, pero se pregunta: ¿Qué diario estoy leyendo yo?

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Todo puede y debería ser mejor ¿Acaso en la región no sobran ejemplos? Brasil con su omnipotencia productiva, Chile con su seriedad y Uruguay con su liberalismo intachable. Ejemplos de una región no geográfica, sino psíquica: la región de la autoestima derruida del mediopelismo vernáculo. Poco importa la estadística de pobreza y violencia que asola a Brasil, o la realidad de un Chile cobre-dependiente que tiene salarios petisísimos, o un Uruguay agroexportador que tira todo proyecto industrialista al Río. Argentina está mas mal que los que están mal, en cualquier renglón en el que anden mal. Y los problemas, si no exclusividad nuestra, son aquí peores que en cualquier lugar del mundo.


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Hablamos de Tambos. Siempre los veterinarios tenemos esas charlas divertidas. Me la veo venir y mi compañero conforma mis expectativas: sale con la perorata de los tambos destruidos y liquidados en la Argentina, el desastre de los precios, “el problema de la lechería”. Un chileno lo escucha: es el decano de la facultad de veterinaria de Valdivia. Entonces le espeta en medio de la cara una verdad incomodísima para mi amigo chileadicto: allí los tambos están hoy con números rojos. ¿Cómo? Si, la decisión gubernamental es no intervenir, libre comercio y ya. Con la caída de los precios internacionales de la leche, en Chile cierran tambos y mendigan tamberos. Liberalismo puro, sin pasteurizar. Mi amigo se ulcera.


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Hay una vocación decidida de parte de los decididos de siempre: allí donde haya rasgos del más tradicional liberalismo económico, estará el bien absoluto. Serán los modelos y el norte, la gloria y el ejemplo. Chile y Uruguay, países con economías muy menores y mucho menos diversificadas que la nuestra, son la canaan de capitales migrantes, ansiosos de generar riqueza y desarrollo. Tal vez porque es difícil explicar que lo que proponen es lo mismo que nosotros conocimos hace unos 10 años. Explicar que el menemismo y el delarruismo se basaron en eso. Entonces conviene construir paraísos ficticios en tierras lejanas que casi nadie conoce ¿O alguno de los visitantes veraniegos de Punta del Este va a negar lo regio que se está en Uruguay?


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-Hay un discurso exagerador de nuestras miserias, una convicción de que a nosotros solos nos ocurren las desgracias y de que los demás las tienen resueltas. Argentina tiene mejores salarios que Chile ¿Por qué por cada Argentino que va a trabajar a Chile, hay 20 que vienen a Argentina? ¿Por qué cuando hay elecciones en Uruguay, Mujica viene a dar un acto en el Luna Park? ¿Por qué el papel higiénico y el jabón, la manteca y el chocolatín que se consumen en Chile y en Uruguay, son industria argentina? Me parece que hay una idealización intencionada de los procesos que se dan en esos países y una autocrítica destructiva sobre el nuestro- finalmente digo

Mi compañero me mira sin comprender como es que no veo el milagro Chileno. Tal vez sea porque los milagros, en la mayoría de los casos, son inverificables.