miércoles 28 de octubre de 2009

Descargo de los compañeros de "Un Día Peronista" contra la difamación mediática

A continuación, el post copiado donde los compañeros que fueron difamados por el diario Crítica cuentan la verdad acerca del famoso vuelo Charter que llevó a militantes K a Uruguay:

Un día como hoy escribo como Franco Vitali.

Tendría que aclarar algunas cosas, y lo digo pensando en los amigos, los compañeros, los hermanos, los curiosos, los diferentes y los indiferentes que leen este blog, y que quizás esperan que algunas cosas sean dichas. La semana pasada viajé junto a algunos compañeros de militancia en un vuelo regular de Aerolíneas Argentinas para ver el partido de la selección nacional. Nos encontramos en el aeropuerto, pagamos los pasajes en ventanilla y luego viajamos. Con nosotros estaba Mariano Recalde, presidente de la compañía, amigo y compañero. Viajaron además, en el mismo vuelo, más de 30 pasajeros con los que no teníamos ninguna vinculación.

El diario Crítica de la Argentina, propiedad de Antonio Mata (cuestionado ex gerente de Aerolíneas durante la época de Marsans, etapa en la que se vació y fundió la empresa) publicó una versión absolutamente diferente a la que yo viví, según la cual nosotros viajamos en un avión "charter", puesto en funcionamiento a pedido expreso del Gerente General, y lleno con "41 militantes k". La operación fue tan bruta que inclusive se dieron el lujo de subir al avión al otro autor de este pasquín, que no viajó, pues disgusta profundamente de la gran pasión nacional, secreto que manteníamos guardado porque va en detrimento de lo que mide su peronómetro.

Con esa nota se dio la impresión de que, en resumidas letras, la "juventud kirchnerista" dispuso de una aeronave a su gusto. Nada más alejado de la realidad. La empresa lo ha desmentido con datos y cifras contundentes y, por supuesto, la prensa no ha acusado recibo de esa desmentida, por lo menos en lo más importante: que no fue un charter, que no se subieron "41 militantes k", que nadie viajó gratis y que el vuelo dio ganancias. A eso hubo que sumarle la seguidilla de títulos, sobretítulos, subtítulos, videographs y resaltados, y la correspondiente denuncia de Monner Sans que, como se dice en la jerga, no se le niega a nadie.

El vuelo se vendió por los canales normales y regulares de la empresa, fue programado el día 11 de octubre y para el 12 (feriado nacional) ya tenía un 66% de los pasajes que finalmente se vendieron reservados por venta telefónica. Si no viajamos nosotros, el vuelo salía igual porque se justificaba comercialmente. Toda esa información queda automáticamente registrada e invalida la teoría del charter.

Asimismo, y a pesar de que "los expertos consultados" lo nieguen, el vuelo arrojó un saldo positivo en lo económico. Poco entiendo yo de negocios aerocomerciales, pero quien crea que Monner Sans o cualquier "experto en el mercado" puede calcular los costos marginales de un vuelo sin siquiera preguntarle a la empresa cómo se compone su estructura de costos está creyendo lo que quiere creer. La justicia, en su caso, determinará qué día se desestimará la denuncia del famoso abogado. Es decir, esa es la única variable incógnita ante cualquier denuncia de Monner Sans: qué día dictan la falta de mérito.

En lo que respecta a Recalde, la encerrona dialéctica que se le propone es bastante bizarra. En fin, lo que se alega es que no puede volar para fines personales, aún cuando pague sus pasajes. De haber viajado por LAN, ponele, para evitar el reproche ético que se le hace, el escarnio hubiese sido aún superior. Paradójica situación la de un Gerente General de una aerolínea que se ha quedado sin derecho a volar.

Sin perjuicio de todo esto, escribo hoy estas palabras no para repetir lo que ya se ha dicho e ignorado, sino para reflexionar sobre lo sucedido.

El error que me reprocho en lo personal y en lo político es no haber advertido que, dada nuestra condición de “kirchneristas”, dada nuestra condición de militantes, y en este contexto de encarnizada lucha de intereses, se nos impone la exigencia de un estándar de conducta único, superior, diferente al del resto de los ciudadanos.

Ese estándar, que es justo se aplique a los funcionarios en el uso de los recursos del Estado, supera en este caso particular a lo exigido incluso a ellos en su condición de tales. Ese desafío, del que nos hemos desayunado ante estas circunstancias, es bienvenido. Y aprendimos mucho en estos días: 1) el bajo precio al que se puede denigrar a cualquiera y cómo “los grandes medios” actúan como vengadores anónimos; 2) a que no hay que bajar la guardia y ser absolutamente concientes de que aún esta denuncia es parte de una conquista que también nos pertenece, porque hay que ser y parecer, y porque quisieron decir de nosotros lo que nosotros repudiamos de la política; 3) para hacerlo tuvieron que mentir.

El espacio político al que pertenezco sufre por primera vez una operación de prensa de magnitud. Es una realidad que nos pega duro porque se puso en duda nuestro compromiso y nuestra seriedad con los profundos cambios que impulsamos para nuestro país. Me duele y me mancha en lo personal ya que, en toda nuestra trayectoria, hemos demostrado una conducta inversa a la que se presentó en forma de "escándalo" a través de los medios. Me reprocho aún más no haber reparado de antemano en las posibles implicancias de una situación que, en el momento en que transcurrió, se dio con absoluta naturalidad bajo un estado de –digamosló- inocencia pelotuda. Por culpa de esa situación hoy se pone en duda el honor y la buena fe no ya de un espacio, sino de una persona en particular, Mariano Recalde, cuya integridad se construyó a base de militancia, compromiso y formación, y en función de una convicción inquebrantable que lo llevó a exponerse fuertemente en varias ocasiones, pero en especial durante su denuncia cuando intentaron coimearlo para cajonear la ley de tickets.

En aquella ocasión, la prensa reaccionó con algunas notas en los diarios del otro día, y no mucho más. Será, tal vez, que el accionar de Mariano había puesto en peligro la continuidad de un negociado multimillonario, armado en favor de los empresarios y en detrimento de los asalariados.

No sólo hoy pagó de su bolsillo el costo del pasaje del vuelo que se le reprocha, actitud sin precedentes en Aerolíneas Argentinas para un Gerente General. Aquella vez también se cargó los costos de la cámara oculta, el estudio de abogados y todos los gastos que implicaron realizar aquella denuncia y que, con conocimiento de causa, doy fe que fueron altos. También puso en juego su integridad física y la seguridad de su familia.

Las durísimas decisiones que está tomando hoy en la empresa -decisiones que se caían de maduras pero que desde hace más de 6 años nadie se había animado a tomar- y la dinámica que le está imprimiendo a esa gestión, también se ven opacadas por esta falsa denuncia. Pero la última palabra sobre su gestión no está dicha, y faltará para que ese saldo pueda ser cerrado.

Por otro lado, Andrés Larroque y Juan Cabandié, son también dos compañeros incluidos en esta diatriba. Quien quiera saber quién es Juan, no debe remitirse exclusivamente a los aspectos de su vida personal que se han hecho públicos, sino leer e interiorizarse sobre sus proyectos de ley en la legislatura porteña, sus iniciativas, las leyes que vota, las leyes que no vota, y sabrá frente a qué clase de compañero y persona está. Andrés es un militante que desde pendejo se rompe el alma, y que es esa clase de compañeros que mantienen la mística y la garra en todos los momentos.

En fin, acá estamos. Lamento el malestar causado a mis compañeros y el mal momento que ha sufrido mi familia y mis amigos. Estoy tranquilo con mi conciencia en el sentido de que sé que no hemos causado daño a nadie, ni perjudicado el patrimonio del Estado.

Cabe una autocrítica más, sin dudas, que es no haber reparado en las posibles consecuencias de nuestros actos, no porque sean justas o verdaderas, sino porque son y punto.

Sin más, los saludo afectuosamente,

FV

viernes 23 de octubre de 2009

Los malditos

Larga es la historia del demonio bárbaro en nuestras tierras. A pesar de haber trocado su fisonomía a lo largo del tiempo, nunca es difícil reconocerlo. Su condición demoníaca es señalada profusamente por los hacedores de mitos excitantes: esa derecha inveterada propaladora de diatribas, negadora de lo otro y furiosa asignadora de toda suerte de estigmas. Núcleo del poder burgués de cuño Rivadaviano, Sarmientino, unitario y más tarde conservador, en todo caso liberal y antipopular. Hay un inquebrantable maridaje de fondo entre aquel Facundo -libro de batalla cultural por antonomasia, lapidario anuncio de picas de Olta y regueros de abono rojo- y la ley Cané, con su desprecio y espanto ante el inmigrante brutal que traía su lenguaje incomprensible y sus ideologías convulsionantes. Hay lazos de espíritu y vocaciones compartidas entre las descripciones decimonónicas del salvaje indio de transfronteras, paradigma de la absoluta maldad de la barbarie infiel, y la cocción lenta de descripciones escalofriantes sobre los guerrilleros setentistas, promiscuos, corruptos, insaciables en su odio, devorados por el satánico impulso del fantasma rojo soviético. Existe en nuestro país una pasión inveterada por la demonización negadora, caricaturizante, que convierte a los actores emergentes de conflictos sociales subyacentes, en personajes de literatura negra y truculenta.

La incansable vocación descalificadora de dirigentes políticos de la derecha rediviva - Elisa Carrió, Mauricio Macri, Gerardo Morales o Fernando Iglesias, por caso- amaga una originalidad imposible: son las voces siempre efectivas del que siembra espantos y cosecha masacres, del que anuncia enemigos y les niega la identidad y la otredad, acallando sus voces a fuerza de gritos y segregación. Hoy llevan sobre sus cabezas la maza péndula del poder exterminante las organizaciones sociales o, acercándonos más al gusto de los bautizadotes del odio, “los piqueteros”. Todo relato que los incluya, en estos tiempos de mass media totalizante, debe hacerlo desde construcciones ficcionales y espeluznantes: corrupción, oscuridad, violencia. Eterna partición absolutista entre civilización y barbarie, entre ciudadano y salvaje, entre fieles e infieles. Cotidianamente, vemos el despliegue de discursos que anuncian un futuro calmo, sin disidencias insolentes ni contradicciones de clase. Vemos repetirse el discurso justificador de la dictadura Videlista, anunciando años de sacrificios en pos de la reorganización y la purga, ahora en la forma travestida de republicanismo para blancos y democracias elegantes. La última batalla en pos de la exclusión definitiva comienza, naturalmente, en el plano cultural: viene el malón a emboscar a los patriotas de buena fe en la Capital, viene el aluvión zoológico a apoderarse de las justas riquezas que la tierra regala a sus poseedores; portan armas invisibles que son, por misteriosas y por ser tan solo posibles en la imaginación más acalorada, más temibles que las lanzas coloradas de la montonera degolladora.

El cerco se cierra a fuerza de silencio: ahora dicen que es necesario otro tiempo de silencio medieval para reestablecer la paz de los cementerios. La voz de Milagro Sala es desconocida para una clase media despavorida que, sin avergonzarse, aseguraría conocer de qué se trata y que son estas organizaciones piqueteras tan mentadas, a cuyo conocimiento han llegado por la mediación aséptica y objetiva de los medios de comunicación oligopólicos ¿De donde sacan el cuantioso dinero que manejan? ¿Qué francachelas de vino y choripán no habrán hecho con los sudados impuestos aportados por el esforzado labriego sojero y el ingenioso industrial paridor de mil progresos? ¿Cómo podemos hacer para no saber nunca más de ellos? Las fórmulas están en la historia: volverse contra el pueblo en nombre del pueblo, hablar de libertad con fórmulas totalitarias, disfrazar el infundio de solemnidad escandalizada. Los ejecutores serán otros, pero la promesa es la misma.

Agresión al secretario de DDHH de Neuquén

NEUQUÉN (AN).- Mientras el gobierno de Jorge Sapag salió a reclamar que "no se politice un hecho judicial", la coalición de partidos que gobierna la municipalidad de Neuquén repudió ayer los golpes que el secretario de Derechos Humanos de la comuna Jesús Escobar recibió el martes por la noche en la comisaría Primera de esta ciudad.

Tras un llamativo silencio de 22 horas, el gobierno provincial, a través de un comunicado del ministerio de Coordinación, salió a plantear que lo ocurrido fue "un episodio estrictamente judicial" y que es ese poder "quien debe establecer la veracidad de los hechos ocurridos" (ver recuadro).

Escobar recibió un contundente respaldo político -con el intendente Martín Farizano a la cabeza- y fue acompañado por diferentes fuerzas políticas, organizaciones sociales y organismos de Derechos Humanos ayer en el segundo piso del Palacio Municipal. Allí, el funcionario dijo que la acción policial puede responder a "un oleaje de funcionarios de derecha que están pidiendo mano dura". Cuando se le preguntó a quién o quiénes se refería apuntó directamente a la vicegobernadora Ana Pechen: "me da vergüenza ajena que esté amenazando con sacarle 150 pesos a los desocupados que reclamen".

Entre todos los presentes que colmaron la sala de situación de la municipalidad, no hubo ningún funcionario del gobierno provincial. Y según Escobar por lo menos hasta ayer por la tarde, el gobernador Jorge Sapag no se había comunicado con él.

"Esto no ha pasado ni la peor época del sobischismo", sostuvo el secretario de Gobierno de la municipalidad Mariano Mansilla.

Escobar denunció ante la Fiscalía de Graves Atentados contra las Personas al personal policial de la comisaría por apremios ilegales. Oficialmente desde la fuerza se reconoció que las lesiones del funcionarios fueron producto del forcejo que se dio mientras lo trataban de reducir. También dijeron que Escobar entró con muy malos modos y llevándose todo por delante.

El incidente se produjo el martes por la noche, luego de la detención de siete militantes del Libres del Sur -el partido de Escobar- que pintaban un mural por los derechos de los niños en la esquina de San Martín y Santiago del Estero. Por eso, Escobar fue la comisaría aunque antes habló por teléfono "durante diez minutos" con el jefe de Policía Juan Carlos Lepen, reveló el funcionario. Lepen no está en la provincia y ayer sólo hablaron autoridades policiales de una segunda línea y no asomó el secretario de Seguridad Guillermo Pellini.

Escobar fue reducido en menos de diez segundos por los efectivos (más de diez) quienes lo encerraron en una oficina donde -tras esposarlo- lo tiraron al piso, lo golpearon y le pisaron la cabeza, según el funcionario. Además denunció que una mujer policía tiró una computadora por la cual lo acusaron a él y le iniciaron una causa por daños que se encuentra en el Juzgado de Instrucción 5. La causa la inició el juez Marcelo Benavides quien dirigió a la policía por teléfono.

Fuente: Diario Rio Negro

miércoles 21 de octubre de 2009

Una sugerencia a la doble moral de la Patria Vigilante

Diario Olé, indignado por los dichos groseros del 10 y mostrando un ojete a prueba de balas. El rubro 59 promociona alegremente la prostitución, pero no tiene nada de grosero, según parece


La Patria vigilante es el gran rebaño del triunfo cultural del enemigo: dueños de una doble moral vergonzante (ver imágenes), sus integrantes practican todo género de taras discursivas, contradicciones flagrantes, gestos reactivos e irreflexivos y, sobre todo, son víctimas regaladas de cualquier mensaje manipulador. En términos generales los podemos ubicar mayoritariamente en la clase media, aunque tienen una conciencia “aspiracional” de élite. Son individualistas, desprecian lo popular y se avergüenzan de lo Argentino. Antes creíamos que sólo miraban cipaya y sumisamente a Europa o los Estados Unidos, hoy comprobamos que su complejo de inferioridad es tan profundo, que miran con vergüenza a la mayoría de los países. Jamás pueden ponerse en plano de igualdad con nadie: se humillan y avergüenzan por igual ante uruguayos y suecos, ingleses y brasileros, Chilenos o Yankis. Y humillan y desprecian al boliviano, al peruano y, sobre todo, al cabecita negra vernáculo. Esta Patria Vigilante es la que odia profunda y visceralmente a D’elía, por ser negro y por haberle pegado una piña a un blanco y por ser negro, y llora de emoción ante un piquete hambreador de la Sociedad Rural. Es la que habla escandalizada del flagelo de la pobreza y le paga 5 pesos la hora a la empleada doméstica. Es la que piensa que en las villas hay que aplicar métodos nazis de exterminio. Es la que dice “por algo será”, “algo habrán hecho”, “los derechos humanos de los delincuentes” y “las cárceles son un gastadero de plata”. Es la que odia al peronismo pero es incapaz de identificarse con nada, la que se esconde debajo de la cama cuando las papas queman, la que conoció la injusticia con el corralito, la que corta las rutas pero vomita cuando le dicen piquetera, la que desespera y no piensa y es carne de los diarios y es reactiva y reaccionaria. La que no piensa ni discute. En suma: la retaguardia intelectual y espiritual del país.

Esa Patria vigilante es la que reaccionó contra los dichos de Maradona, pero no con los de Reutemann o ni siquiera hoy, con el escándalo consumado de que De Narváez diga que le rompió el culo a los pingüinos justo cuando Vila (su socio en América TV) había dicho solemne y braguetirrostramente que iba a pedir la destitución de Maradona. Es la que opina que está bien que al cabeza le den cinco partidos de suspensión. Es la que se la pasa haciéndole antidopings visuales al Diego cada vez que este sale por televisión, pero no dice nada cuando De Narvaez aparece vinculado con el rey de la efedrina. Es la que (¡Madre mía!) se avergüenza de Maradona y quiere convencerse de que Fangio o Ginobilli fueron más grandes, aun a riesgo de quedar como los tipos más pelotudos del universo.

Es la Patria vigilante. Hace unos días el Diego los rebautizó: son la Patria chupapija. ¿Por qué? Son los tipos con los que toda discusión está clausurada de antemano, los del pensamiento imposible y la cabeza vacía. Son esos tipos con los que querés expresar un argumento, empezar una discusión, y te encontrás con necedad y burradas. Y a esos tipos, después de varios intentos estériles, solo se les puede decir solamente una cosa: ¡Chupame la pija!


martes 20 de octubre de 2009

Alfonsín y Clarín



Alfonsín... ¿en el pasado? Si, el 13 de Septiembre de 1987, Alfonsín habla de Clarín y los ataques constantes de ese diario contra su gobierno. Interesante: se parece mucho a lo que podemos decir hoy nosotros. "Un opositor declarado" , que trata las noticias en forma malintencionada. Claro, en esos día "El diario Clarín" estaba empezando a operar para llegar a ser el "Grupo Clarín", presionando al gobierno para que le permitiera la compra de radio Mitre, haciendo la vista gorda de la antigua ley de readiodifusión.
Una perla, casi al final: "Si el pueblo de la Nación fuera lo que el Clarín dice que es, estaríamos todos destrozándonos entre nosostros". ¿Te suena?

Por Registro mundo, en youtube

jueves 8 de octubre de 2009

Reflexiones sobre el periodismo independiente

Asumo que los lectores de la “Gazeta de Buenos Ayres” comprendían que al leer ese semanario recibían la información oficial de parte de la primera junta revolucionaria, con todos sus preceptos ideológicos y políticos. De hecho, Moreno tradujo al castellano el legado Jacobino, editándolo en la misma Gazeta, dejándolo como obra capital y basamento de su proyecto. No hay dudas de que Mariano Moreno fue el primer periodista patrio, aunque a veces la calificación le quede ajustada, sobre todo si lo comparamos con tantos que han detentado la misma profesión con coraje e inteligencia infinitamente inferiores.

Entiendo también que los lectores de Sarmiento entendían que sus artículos o libros fijaban la posición de su autor en términos políticos, traslucían sus intereses y expectativas, y formaban parte de sus armas en la batalla por el proyecto de país anhelado: el mismo que intentaría consolidar, ya no solo como periodista, si no como militar primero –en el ejército grande, donde fastidiaba a Urquiza cargando con sus libros y su imprenta en plena campaña- y como Presidente después. Lo mismo vale para Mitre – fundador de su “tribuna de Doctrina”-, para José Hernández -en la vereda opuesta- o para Alberdi. Más cerca en la historia, Rodolfo Walsh asumió el periodismo como una forma de aportar a la construcción de un proyecto socialista dentro de la esfera del peronismo. El mismo diario Clarín fue en su momento la herramienta comunicativa y militante del Frondizismo, dando un espacio central y dominante a la línea de pensamiento desarrollista de Frigerio. En mi provincia, el Diario “La Arena” nació como espacio de difusión y apoyo de la línea política del Partido Socialista. Los ejemplos sobran: los medios de comunicación y la prensa fueron siempre – o al menos desde la Revolución Francesa- una herramienta de lucha política, un arma más: de Marat a Lenin, de Radio Rebelde al Diario La Nueva Provincia.

Todo este prohemio desordenado viene a intentar justificar esta pregunta: ¿Quién inventó la aspaventosa y utópica calificación de periodismo “independiente”, dándole un sentido positivo a tal característica? ¿Cuándo nació este periodismo pretendidamente impoluto, aséptico, neutral, que prometía no posicionarse desde intereses políticos, si no desde su propia línea, dictada por la infalible y honesta voz de la conciencia intachable de sus autores? La consolidación del neoliberalismo post dictatorial, se hizo sobre la base de la sangre pasada y la omnipresente desconfianza de lo político. La política suponía el arte de lo sucio. Y no siendo la política otra cosa que la expresión de los proyectos colectivos, lo que se erigió como contraparte legitimada fue la individualidad y el individualismo. La única asociación colectiva que era lícita a los ojos de los propaladores de la doctrina –que fue disfrazada de sentido común y de único sentido posible- era la asociación con fines de lucro. Así el periodismo se convierte en el juego donde triunfan individuos que, sin desmedro de su carisma o talento, prometen actuar únicamente desde los dictados individuales de su conciencia: son los independientes. Sus únicos intereses son empacar mucha moneda y ejercer su profesión desde un imaginario lugar intermedio entre el estado y el pueblo; ubicados en una atalaya intocable, sujetos con ojos objetivos.

El desmembramiento gradual del sistema neoliberal, con su estruendosa implosión de 2001, marca la aparición de un incipiente proyecto popular retornado a la escena política: renace o retorna el siempre vilipendiado populismo, con debilidades pero con decisión. El proyecto popular pone la política nuevamente sobre la mesa, pateando a un lado y a otro a los otrora neutrales, obligando a los periodistas independientes a juntar sus petates y buscar trinchera para posicionarse. Muchos quedan al desnudo, mostrando claramente su posición y su proyecto, aquello que escondieron o travistieron durante décadas. Otros intentan un equilibrio anodino y ridículo, y otros juegan las cartas y buscan su lugar dentro del proyecto. El debate en torno de la ley de medios de comunicación ha puesto blanco sobre negro, demostrando que el periodismo independiente es una utopía malintencionada que necesita de sentidos críticos muy malheridos o de otarios muy bien dispuestos para ser creíble. Todos los involucrados mostraron que no hay independencia posible donde hay intereses en juego, pues son estos los que dan lugar a las líneas editoriales. De los intereses económicos derivan los intereses políticos, y la tramoya de la independencia y la objetividad ya no atrapa ni una mosca ciega.

Sigue la campaña

Todas las encuestas, en todos los diarios, dan resultados que coinciden con la línea editorial del diario en cuestión. No se si llamarlo línea editorial, porque es mucho más elemental que eso, pero esta encuesta me termina de confirmar lo que pienso: Clarín quiere que Maradona renuncie

Yo lo banco ¿y vos?



miércoles 7 de octubre de 2009

No se lo van a perdonar

Nunca le van a perdonar haber sido voz cantante, impulsor y legitimador de la decisión estatal de terminar con el fraudulento negocio del fútbol que tenía Clarín. Por eso, el mismo grupo que desplegó mil veces una obsecuencia empalagosa, hoy ataca a Maradona con la brutal mala leche de la que solo ellos son capaces: veladamente, con indirectas, sembrando ahora -como si fuese una novedad- dudas sobre la estabilidad emocional de Diego. Queriendo que Diego no sea Diego, como si no lo conociesen, como si cuando dieron su apoyo incondicional - forma patética de demagogia con sus lectores, a los que consideran infradotados- no hubiesen tenido mil antecedentes de la forma de comportarse y confrontar de Maradona.
La que está arriba es la foto de la tapa de Olé después de la derrota con Brasil. Si hoy la buscás en el archivo de "tapas de Olé", no la vas a encontrar: parece que les dio vergüenza, o tal vez, que era tan grosera y tan transparente que prefirieron esconder ese dardo ponzoñoso.
Ayer Maradona mencionó la posibilidad de renunciar. Ojalá que no lo haga, mucho menos si logramos clasificar al mundial. Olé sabe que juega con fuego: quieren que le vaya mal, pero hasta ahí, porque no se quieren perder el extraordinario negocio del mundial jugado por Argentina.
Si Diego renuncia con la selección clasificada, va a ser un triunfo de esta lacra periodística, que todo el tiempo filtra la epidémica línea de veneno del Grupo Clarín, aunque se trate solamente de "deportes".
Ellos solo hacen "deporte", solo quieren que la gente se divierta.
Fuerza Diego

martes 6 de octubre de 2009

Que eso nunca se sepa

La secuencia de imágenes (click para ampliar) muestra a un pibe pegando carteles sobre otros carteles. Lo curioso es que los carteles que pega están al revés: lo que se ve es un lámina en blanco. ¿Qué quieren informar esos carteles? Nada; son carteles para esconder, que se pegaron encima de otros que publicitaban el diario "Miradas al sur" ¿Cuál era la nota que se publicitaba? Un informe sobre el gran negociado entre Clarín y la Dictadura: Papel prensa.

Sintomáticas fotos: esta es la libertad de expresión que interesa a Clarín. Al fin y al cabo, de eso se trata, simplemente de ocultar, de mentir, de tergiversar y manipular.

Carteles en blanco: la única posibilidad de Clarín para justificar su pasado

Fuente: agencia nacional y popular "Paco Urondo"

lunes 5 de octubre de 2009

Che... ¿ Y si después...?

La blogósfera está agrandadísima. Como dijo José Pablo, cualquier pelotudo tiene un blog, y yo no soy la excepción. Y no hay nada más peligroso que un pelotudo agrandado. Porque un pelotudo agrandado se cree dueño de posibilidades que realmente no tiene. Es mi caso: por eso me animo a MARCARLE LA AGENDA AL GOBIERNO MONTONERO:

¿ Y SI DESPUES DE MANDARLES LA LEY DE MEDIOS, LE SACUDIMOS CON UNA LEY DE ENTIDADES FINANCIERAS?
Digo, ya que nos estamos sacando las leyes de la dictadura neoliberal, estaría bueno sacarse esta ley de encima (de 1977)
Cómo yo soy muy poronga pero de economía no entiendo un carajo, leete lo que opinan estos economistas que escriben en "La voz del Calafate". (la piba está simpática, y el pibe tiene una cara de zurdo que no se soporta, viejo)

domingo 4 de octubre de 2009

Comunicado Nº 1, del Grupo Clarín al pueblo Argentino

El grupo Clarín ha publicado hoy, en su edición dominguera, una carta peripatética en la cual defiende su posición de impoluto espacio periodístico, garante absoluto de la libertad de prensa, y ataca a la nueva ley de medios, de inminente sanción. Más allá del regodeo que supone encontrar esta declaración del poder golpeado, del omnipotente dolorido, es interesante escribir algunas cosas. Los que estén interesados en leerla (vale la penosa pena), cliqueen acá.

Dice “El Grupo, que han llegado a consolidarse cuidando la independencia empresaria como reaseguro de la periodística”. No termina de quedar claro a que se llama independencia empresaria. Clarín ha negociado defensas a ultranza o ha llevado adelante ataques feroces contra distintos gobierno, a cambio de negocios o en represalia por acciones políticas. No puede considerarse independiente, al menos del poder político, una empresa que negoció su gran salto con la dictadura videlista, a partir de la oscura entrega de gran parte de las acciones de Papel Prensa (que, por cierto, no es nombrada en la fastuosa carta). O una empresa que, cuando el gobierno radical de Fernando De La Rúa llevaba el país a la ruina, por medio de ajustes y hambre, hablaba de los éxitos y las excelentes repercusiones en los mercados. No hablemos de la famosa tapa que atribuyó a la crisis dos muertos, cuando en realidad era Clarín el poseedor de las fotos que incriminaban a Franchiotti en el asesinato a sangre fría de dos militantes populares, ocultándolas durante un par de días para favorecer a Duhalde. Todas estas muestras de independencia hablan por si solas: Clarín ha negociado su línea editorial con cada gobierno, pagando o castigando, según lo satisfacían o no en su ambición empresarial.
Dice Clarín que quiso ser “protagonista de los cambios que vivieron los medios y las audiencias en las últimas décadas”. Clarín ha sido un protagonista nefasto de la historia nacional. No solo protagonizó cambios en las audiencias: propició destrucciones en las mentes de millones.

Dice también: “Para cualquier país, una empresa como Clarín suele ser un exponente del emprendimiento privado, un motivo de orgullo nacional” y que “en ninguna de sus actividades el Grupo Clarín es un monopolio". Clarín es un integrante gigantesco –por lejos el más poderoso – en un mercado oligopólico. Dueño de más de 250 licencias, dueño de los espacios de poder mediáticos más grandes de la Argentina. En cualquier lugar del mundo, Clarín sería sancionado por leyes antimonopólicas; además: Clarín accedió a Radio Mitre violando el artículo 45 de la ley de radiodifusión actual, hasta que durante el menemismo mostró sus dientes para lograr que se modificara dicho artículo. No sólo son un monopolio, si no que tal monopolio se consolidó violando la ley que ahora desesperadamente defienden.
Mienten también cuando dicen que les gusta la competencia. Expliquen entonces el monopolio vergonzoso del fútbol, preso del grupo, que condenaba a los televidentes a pagar cable más codificado para ver un gol, y si no podían, a esperar al domingo a las 10 de la noche para que se “liberaran los goles”. Clarín deglutió competidores a lo largo de su vida. El ejemplo más concreto: el diario La Prensa primero, expropiado por Perón, y el diario La opinión, de Timmermann ¿Creen ustedes que a Clarín le importó el secuestro y tortura de Jacobo Timmermann? No, porque ese hecho y el cierre de La opinión por la dictadura, sirvió para la consolidación de “El Grupo”. Silencio ante esa desaparición entonces, como ante las 30.000. Total normalidad.

Dicen: “Clarín ha invertido siempre en la Argentina con una misión central: el periodismo y los medios de comunicación". Es cierto: la mayoría de las veces con extorsiones y manejos turbios, ayudados por los gobiernos de turno a cambio de “sostenerle la imagen”.
Y mienten cuando dicen: “No nos dedicamos a otra cosa. Clarín tiene medios porque esa es su razón de ser. No los tiene para otro fin.” Los negocios millonarios con “el campo" han sido denunciados sobradamente.
Mienten muchísimo: si no les regalaron nada, les facilitaron mucho las cosas. Nadie quería tener en contra a Clarín.
Y tienen el descaro de escribir: “Claro que mientras los países serios equilibran los mercados para que compitan entre iguales, aquí se quiere fracturar en partes a los locales.” Capusotteano y más: ¿Cómo se podría igualar con Clarín cualquier otro medio? Expliquen de que manera si no “fracturando”, que viene a ser imponer reglas antimonopólicas, ni más ni menos.
Cuando comparan a este gobierno – y a esta ley, consensuada por cientos de miles de personas a través de foros y espacios de discusión- con la dictadura, muestran no tener límite para el improperio: no llamen dictadura a aquel gobierno con el que fueron tan felices y con el que hicieron tantos negocios, además de apropiarse bebés de padres asesinados o desaparecidos. Tengan un mínimo recato.

Están perdidos. Por eso no se animaron a presentar este escrito en el congreso, ni durantes las ponencias públicas. Porque está lleno de falsedades y sería indefendible.
La nueva ley los saluda. Miles de argentinos los saludamos. No van a desaparecer, quédense tranquilos: los años oscuros terminaron, aunque ustedes no se resignen a creerlo.

MS

Para mí, Mercedes Sosa es un viaje a la cordillera Neuquina o Ríonegrina, con mi vieja, mi viejo y mi hermana, en un Ford Falcon modelo 83. Es ver por primera vez los lagos del Sur y la imponencia del Cerro Tronador o del Volcán Lanín. Todo eso mientras ella cantaba: La tierra del Chaco, quebrachera y

montaraz/ prenderá en mi sangre como un rojo Sapucai/y será en el surco mi

sombrero bajo el sol / faro de luz.Solo Mercedes podía lograr que esta articulación de paisajes fuese perfecta.

Esa debe ser la esencia del artista popular: que cuando muere nos recuerda su ausencia por intermedio de nuestros recuerdos.

sábado 3 de octubre de 2009

Caradura


"Nos preparamos para dar un debate duro la próxima semana, buscando la reforma para que realmente democraticen una ley que todos queremos que se apruebe"


"No hay cosa más peligrosa que la influencia de los intereses privados en los asuntos públicos, y el abuso de las leyes por el gobierno es menor mal que la corrupción del legislador, consecuencia infalible de las miras particulares"

Jean-Jacques Rousseu, El contrato Social

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Han estado allí, detenidos e intentando contrariar al tiempo, desde los días fríos y grises del invierno del 82. Habitando Malvinas en tanto palabra, dándole vueltas a un término cuya enunciación impone múltiples significados cargados de sentimientos: Hijo, Patria, Frío, Gloria, Héroe, Llanto, Muerte. Pero repetida hasta el hartazgo, la palabra debió sonar absurda: Malvinas. Tierra desconocida pero nunca más ajena ¿No es Patria el terruño donde descansan nuestros muertos?

Muchos van a conocer por primera vez el lugar en que sus mentes y sus almas habitan desde hace más de 27 años. El escenario de sus pesadillas, la tierra donde cayó el hijo amado. A sentir el viento frío y cortante que los testimonios repiten, a intentar entender cómo puede ser morir en Malvinas. A sacarse las lágrimas postergadas frente a la tumba de sus felicidades, para intentar reencontrar su vida y volver a empezar.