miércoles 30 de septiembre de 2009

2 autocríticas 2

1) Mi encono con la clase media. No transitaré por el facilismo de defenderla porque “yo mismo vengo de” o “soy de la clase media”; antes quiero criticarme y ser un poco indulgente con aquel sector al que tantas veces he criticado, repudiado y reputeado, y del que innumerables veces me he mofado. Ayer veía 6,7,8: tuvieron una nota que llamaron el “influenciómetro”, donde le pedían a transeúntes de algunas calles de Capital Federal su opinión sobre la ley de medios. Sin sorpresa alguna, comprobé que muchísimos repetían como loritos los zócalos o los términos de descalificación burda que TN, Clarín, el 13, América, etc., utilizan como santo y seña permanente: “Ley K”, “mordaza”, “controlar a los medios”, “canales desaparecidos”, “ley contra los medios”, etc. No hubo ninguno –afortunadamente- que dijera “cepo K”, tal vez porque el exabrupto de América fue demasiado grosero y menos pegajoso. En un principio me vestí de acusador, criticando como de costumbre, pero luego sentí cierta pena, y me volví comprensivo: ¿Todos los encuestados que repitieron maquinalmente los bochornosos zócalos de TN son gorilas, malintencionados, promonopólicos, nefastos, prodictadura o canallas? ¿O en realidad son –en parte, al menos- víctimas de un bloqueo, de un cerco informativo del que no pueden escapar, porque es tan poderoso y avasallador, que para los que no están alerta, es infranqueable? Y también Barone, hoy cruzado de la causa, decía algo interesante: durante muchos años, muchos de los que hoy critican la concentración, el monopolio y la falta de independencia de los periodistas que trabajan para los multimedios, fueron parte de ellos y ayudaron a sostener la fantasía de que se podía hacer periodismo neutral, objetivo e independiente desde grupos económicos poderosísimos y siempre intencionados en crecer económicamente y en poder; y ayudaron a proponer las bases de un credo que, por lo gigante y omnipotente, hoy se autoperpetúa: los medios privados son objetivos, los medios públicos son oficialistas y funcionales.
Mi autocrítica es la siguiente: no quiero ser tan despiadado con aquellos que no pueden ver más allá de lo que el cerco informativo les impone, porque son –en muchos casos- víctimas. Y no quiero olvidarme más de que todo sistema poderoso, con su ideología, se autoperpetúa, se hace sentido común y muta en convicción propia, aunque sea del todo ajena a los intereses de quien la porta.

2) Víctor Hugo Morales: Lo he criticado al extremo, me ha decepcionado mil veces. Por dos razones:
2 a- Tener en contra a Víctor Hugo, con su elocuencia de relator de pasiones, con su intelecto lúcido, con su prestigio, con sus mañanas de líder en audiencia en Continental, es tener un piedrón en el zapato, para cualquiera.
2 b- Los que apoyamos al gobierno vivimos grandes momentos de zozobra mientras al gobierno se lo atacaba de todos lados, con todas las falacias, falseos, diatribas y veneno posible, y no había un espacio para defenderse. Entonces todos hicimos cáscara dura y marcamos el mapa: de este lado los leales (que decían serlo claramente y sin concesiones) y del otro lado “la contra”. No lo hicimos de jodidos; lo hicimos porque sentimos –todavía es así- que esto es una guerra y que en aquel entonces más que nunca había una ofensiva desestabilizadora y golpista, a la que muchos tipos estaban siendo funcionales, tal vez sin darse cuenta del todo: puede haber sido el caso de Víctor Hugo Morales.
Hoy Víctor Hugo es el defensor más elocuente y pesado de la ley SCA: el hecho de que lo haga desde el espacio de Vila-Manzano, es un adoquín en la chancleta reculante del oligopolio mediático.
Es probable que mañana, Víctor Hugo vuelva a estar en la vereda de enfrente: prometo respetarlo. Debo creer que, más allá de que no coincida en mucho con él, es un tipo con pelotas y con convicciones, que se podrá equivocar, pero que cuando acierta, es implacable.

martes 29 de septiembre de 2009

El chiste de Página 12

Un chistecito para los chicos del MST (Movimiento Sojero de los Terratenientes)

sábado 26 de septiembre de 2009

La Noble Ernestina , de Pablo Llonto


Cuando le comenté a un amigo que iba a empezar a leer el libro de Pablo Llonto, me encontré con una respuesta que en principio no supe interpretar: -Ese libro es escalofriante. Me pregunté porque apelaba a ese calificativo. Qué era aquello que ameritaba espanto, que suponía miedos; qué podía haber en la historia de Clarín y su poderosa propietaria que no fuese sabido, como para que el miedo fuese el sedimento ininteligible más allá de los datos, las fechas, los actores, más allá de la historia de Clarín y la biografía de la Noble Ernestina. El breve andar de unas pocas páginas fue dando asiento a la cuestión mentada: poder, impunidad y ambición sin límites, venganzas e inescrupulosidades de ficción. Bebitos abandonados en cajas de cartón, partidas de adopción groseramente ilegales, testigos comprados o silencios sostenidos a fuerza de amenazas, extorsión de trabajadores, violación de leyes laborales, negocios multimillonarios con la dictadura, en suma: la historia del poder omnímodo del emporio mediático más grande de Latinoamérica, aquel que negoció respetuosamente sus beneficios y alcanzó el liderazgo indiscutido con el videlismo y que posteriormente -aun cuando sus beneficiarios uniformados cayeron en desgracia- siguió como la espada de Damocles, pendiente sobre la frente de la nueva y débil democracia argentina.
Escalofrío: cuando se cierra el libro se siente que se ha estado leyendo la trama oculta del poder más inescrupuloso y vital de la Argentina actual.
Es la biografía de Ernestina Herrera de Noble y es la historia del diario Clarín. La historia de la impunidad absoluta; tal vez por eso en estos días no puedan dejar de destilar su odio en las formas más estrepitosas: por primera vez pueden perder. Se habían imaginado una historia de triunfos sin final. Así lo demuestra la grosería de haber presentado fotos de los niños apropiados en la tapa de la revista dominguera de Clarín en 1977: la impunidad lo cubriría todo y sus hijos, salvados de los lúgubres tentáculos del marxismo internacional, serían el ejemplo innegable de que la prole de los subversivos también tenía alma y una sangre recuperable mediante el acto doloroso pero imprescindible de la reorganización nacional y la redención militar. También sugieren convicción de invulnerabilidad, que todos los negocios sucios que realizaron con todos los gobiernos – nobleza obliga: kirchnerismo incluido- se hayan hecho con el desparpajo y la prepotencia con que fueron hechos.
Sin embargo, todos los poderosos, por omnipotentes que se supongan, conocen más temprano que tarde la horma de su zapato: la nueva ley de medios podría, si los senadores no se acobardan en la hora decisiva, terminar en un año con el espantoso monopolio constituido durante décadas. El libro de Llonto – monumental trabajo periodístico - ya no es un grito naufragando en la indiferencia del poder.

La represión de los trabajadores de Terrabusi

Cabe preguntarse cual es el criterio que determina que protestas se reprimen y cuales no. Durante el año pasado, sectores de la patronal agropecuaria, junto con los sectores medios y altos urbanos, se manifestaron con una violencia y un radicalismo extraordinario: cortes totales de ruta en múltiples puntos del país, lock out, aggiotismo, boicot económico, agresiones contra la casa de gobierno, prepotencia y maltrato de todo aquel que no compartiera el criterio de la protesta. El gobierno entendió que la represión le hubiese complicado aun más el ya complicado cuadro de situación, y optó por no reprimir. El desalojo de la ruta –suave, medido- por parte de la gendarmería un 24 de marzo de 2008 (nada menos) fue una de las torpezas políticas más grandes en aquellos días de grandes torpezas. Las consecuencias se vieron en la forma de una reagudización de la protesta patronal.
A pesar de las consecuencias nefastas que tuvo el lock out, muchos estuvimos de acuerdo en que no había que reprimir. No solo por conveniencia: parecía que era un rasgo positivo de este gobierno, desapego por la represión. Lamentablemente, en aquellos días, militantes del PO y de Quebracho – con los cuales no coincido ni una pizca- se manifestaron a su estilo y se comieron una biaba por parte de la federal; en los mismos días en que -con mucha mayor violencia- la patronal agropecuaria ensayaba el uso de miguelitos, rastras de dientes cruzadas en la ruta, incendio de pastizales, fuegos varios, cortes totales, vuelcos de leche, etc., Aníbal Fernández salió a explicar que la represión del grupúsculo zurdo se debía a que “llevaban hodas y molotovs”. Todo muy pobre, patético.
Hoy ocurre algo aun más indefendible: en el contexto de una crisis profundísima, Terrabusi-Kraft expulsan a 160 trabajadores. Valientemente, los trabajadores se disponen a defender sus fuentes de trabajo. Reciben una represión injustificable ¿Qué costaba la paciencia? ¿Por qué a los garcas no y a los trabajadores si?
La prensa gorila, cuyo exponente más hipócrita es Clarín –negreros, rompehuelgas, amigos de toda represión, inflexibles con sus trabajadores, boicoteadores de cualquier manifestación de los mismo- festeja este regalito de la torpeza y la inflexibilidad del gobierno ¿En qué nos diferenciamos de lo que hubiera hecho Macri?

viernes 25 de septiembre de 2009

El compañero Sean Penn



Excelente respuesta de Sean Penn ante un simpatiquísimo Longobardi yanqui. Simple; hasta un televidente estadounidense podría entenderlo...¿O no?

Derechismo e Hijoputismo


Los trabajadores de Terrabusi-Kraft reclaman contra 160 despidos.

160 familias están en vilo, viviendo la angustia y la incertidumbre.

Como medida de lucha, cortaron la Panamericana.




A trabajadores que intentan resistir la crisis nefasta que el capitalismo financiero ha generado, luchando por su fuente de trabajo, Rodríguez Larreta les metería una multa y los mandaría a hacer trabajo comunitario. Un hijo de puta, pero no es excepcional: esta es la derecha macrista que amenaza al país entero.

jueves 24 de septiembre de 2009

Justo homenaje


Un tipo que le cae bien a todos los hombres sensibles, porque él mismo es uno de ellos. Además un peronista interesante, alejado sabiamente de la ortodoxia, siempre original y lúcido en sus interpretaciones. El negro Dolina se merece lo que pasó: la plaza "Pedro Eugenio Armaburu", que increíblemente existía hasta ayer en Flores, fue rebautizada como "El Angel Gris", en recuerdo del personaje mágico que Dolina creó en su primer libro, que luego se convirtió en un clásico de la literatura nacional.
Escribo, nomás, que estoy contento con la iniciativa. No sólo porque se le arrebata a un golpista genocida su inmerecido lugar de recordatorio, si no porque Las crónicas del Angel Gris fue uno de los libros que más disfruté en mi cada día más lejana adolescencia. Ese libro me llenó de bríos a la vez que me abrió el corazón a nostalgias que ni sospechaba poseer.

miércoles 23 de septiembre de 2009

¡Vamos que jodemos!

La mención de la blogósfera nacional y popular en medios masivos nacionales e internacionales me ha disparado algunas preguntas. La primera –elemental- es si realmente este espacio militante genera tantas incomodidades y molestias como para obligar a medios poderosos, instalados holgadamente en el reconocimiento multitudinario, a nombrarnos. Más allá de las descalificaciones paupérrimas y la incapacidad de comprendernos que evidentemente muestran estos mercenarios y operadores mediáticos (que no pueden concebir la posibilidad del lato compromiso militante, racional y emocional, de cientos de personas con este gobierno), el hecho de que se mencione a ciertos blogs los pone en un plano superior: al menos nos reconocen como adversarios, como problema a resolver por vía de la deslegitimación. Si se tratase de pichones, podríamos pensar que es apenas un error, pero tratándose de aquellos que son maestros en la faena del ocultamiento, la tergiversación, la manipulación y el cercenamiento intencionado de la realidad, la explicación me parece un poco ingenua. Es probable que la blogósfera nacional y popular represente una amenaza. No un problema hoy, mucho menos un problema cuantitativo, pero si tal vez una amenaza futura y, por qué no, un problema “cualitativo”. Es decir: la calidad, la creatividad, la originalidad, la agudeza, la perseverancia y la inteligencia de ciertos blogueros perucas es difícilmente igualable por parte de muchos bloggers “liberales o de izquierda”. Por otro lado, basta comparar los comentarios que recopilan los diarios “liberales” -como Crítica, La Nazión o Clarín- con los que -en menor cantidad, no hay que negarlo- se registran en los blogs, para notar que el lector promedio de blogs es un tipo más formado, más informado y mejor pertrechado para el discernimiento crítico de la realidad que el cautivo lector de los grandes diarios. A esto me refiero cuando escribo, incorrectamente, problema “cualitativo”. Simplificando: la amplia mayoría de los lectores de blogs K tienen o podrían tener su propio blog, y este no sería mejor ni peor que los más exitosos. En cuanto a la cantidad de lectores, el número crece y parece que así seguirá durante mucho tiempo. Y lo que es más importante: el lector de blogs llega a ellos activamente, buscando alguien que le diga algo distinto, algo más cercano a lo que él quiere leer, que en general no coincide con lo que los grandes medios concentrados dicen,

Otra preocupación que adivino probable en estos grandes grupos económicos, es la conciencia de que en el futuro, la casi totalidad del flujo informativo pasará por Internet. El problema es que un programa de radio en Internet puede convertirse en nacional, rompiendo los límites de la FM y aun de la AM, o un Blog puede convertirse en una fuente de consulta, que baje noticias de Telam, DyN o cualquier otra agencia informativas, y las analice, las comente, las desmienta, las coteje y hasta las descalifique. El problema es que Internet rompe la lógica centralizadora de los grandes zares de los medios: ya no hay forma de que una mentira cunda indefinidamente sin que alguien ejerza mínimamente una contravoz opositora o crítica.

Más allá de las ridículas acusaciones de cobros y contratos, más allá de la pobreza argumental de quienes apenas pueden justificar sus propias acciones y palabras, la blogósfera nacional y popular crece y marca caminos… y jode.

Dejame de joder...

Están pasando un mal momento, sin dudas. Les debe estar costando encontrar títulos.

Les sugiero otros:

"En la práctica de Ríver, Ortega revivió viejas jaranas: pisó un corcho y se fue de cabeza al suelo"
"En Santos, Pelé revivió su debut: le sopló la nuca a un juvenil lateral izquierdo"

lunes 21 de septiembre de 2009

Ayudame, ayudate

Dando un ejemplo de espíritu virtualmente democrático y de virtualismo parlamentario, el virtuoso diputado virtual oriundo de Colombia presenta, en su "banca virtual" de internet, una encuesta donde le pregunta a sus virtuales colaboradores, ayudantes, chusma, prole, masa inculta, caterva informe, como votarían con respecto a la ley de SCA. Curiosa y virtualmente, más del 80% de sus virtuosos ayudadores, votan que el debería votar a favor
¿Y esa cómo te la tragás Panchito? Después de esta demostración contundente de sus votantes cartógrafos del delito ¿Cómo justifica su ausencia a la hora del debate? ¿Y las llamadas al rey de la efedrina, como las justifica? Virtualmente, claro.

viernes 18 de septiembre de 2009

Uso y abuso de la corrupción

No es invento de Caparrós: el discurso de la derecha neoliberal, negador y sospechador automático del ejercicio de la política, propone que la totalidad del noticiario político se limita a la vocinglería en torno de los hechos delictivos o inmorales de los funcionarios públicos, funcionando como dique de contención a la posibilidad de análisis y entendimiento de la cuestión política en si misma. Es decir: con la cantinela siempre repetida de la corruptela, se viene a negar la posibilidad de apuntar más allá en la comprensión de los hechos políticos; se apunta a clausurar el análisis, la lectura, el descubrimiento de los intereses – muchas veces intencionalmente ocultos- que juegan el juego de la política. Gran triunfo que es contraparte de nuestra derrota cultural: la política es el hecho sucio de la humanidad, sobre todo si es de natalicio argentino. Por definición, entonces, el abocamiento a la gestión de problemas colectivos es visto como hecho sospechable a priori, dejando vasto campo para el desarrollo de posturas individualistas, siempre bienamadas del liberalismo.
El primer acto consistió en un golpe inolvidable a las subjetividades. El horror del terrorismo de estado, el pesado lastre de la derrota del proyecto popular alzado durante fines de los 60 y principios de los 70, los errores, torpezas y barbaridades cometidas en nombre de la ideología por las izquierdas de Latinoamérica y el mundo, dejó su rancio aroma resignado: el cambio es imposible, o inútil, o disparatado, o innecesario; el Hombre – la política- no puede cambiar su destino rector natural. Sepultura de las ideologías con un epitafio escrito en clave de crematística y metal.
Pueblo desvalido, inerme ante la arreciante ola del nuevo tiempo neoliberal que venía a borrar los rastros de toda tinta redefinidora de la historia. Sin herramientas para ver la política, para hacer la política, para creer la política. Entonces atomizado, receloso, individualista, escondido en la caverna de sus espantos e ignorancias, viendo pasar raudo en el firmamento un lenguaje incomprensible y prepotente que influía en sus vidas como la voluntad divina, el acontecer meteorológico o el capricho de los genes: eventos naturales o supra naturales, pero nunca sociales, nunca políticos.
La desgracia perdura, Caparrós lo sabe: su columna es abundantemente leída y poco comprendida, y así lo revelan los comentarios de sus lectores. A pesar de que ha escrito y reescrito, simplificado, clarificado y enfatizado, que no parece cierta, a juicio de Caparrós, “esa idea tan difundida según la cual –casi– todos los males de la Argentina contemporánea son producto de la corrupción en general y de la corrupción de los político” y que “hay muchos que siguen currando con eso de la honestidad: con la denuncia, con los prontuarios ajenos, con la promesa propia. Y, con eso, clausuran el debate sobre el poder, la riqueza, las clases sociales: acá lo que necesitamos son gobernantes honestos”, todavía hay lectores que se empecinan en no entenderlo, como Mayra, de 29 años, que dice: “Siempre se habla de la corrupcion, como se habla tambien del Cáncer. Pero poco se habla de como "evitarlos". Tenemos a la corrupción tan arraigada, TAN arraigada que ya parece una extremidad mas en el cuerpo. Y no solo esta arraigada en la politica, sino que tambien MUY arraigada en la sociedad. Acaso no es corrupción evadir impuestos? Acaso no es corrupción llevarse una "participación" extra que sale del bolsillo ajeno? Acaso no es corrupción???? EVITEMOS la corrupción enseñando a nuestros hijos a ser HONESTOS. Pero no enseñemos con la palabra, ENSEÑEMOS CON LA CONDUCTA. lamentablemente, todos somos en mas o en menos medida, corruptos. Reflexionemos y tratemos de mejorar, como personas.”. Transcribo el comentario completo porque no quiero que se piense que falseo el hecho: Mayra, a sus 29 años, no comprendió el texto. Opina todo lo contrario a lo que Caparrós escribe, pero está segura de opinar lo mismo que Caparrós. Es decir: supone que Caparrós escribe lo que ella quiere leer; en todo caso, lo que lee siempre en todos los diarios, incluido Crítica: el gran mal nacional es la corrupción.
¿Lo hace adrede, la lectora, para indigestarlo a Caparrós, para echar humo sobre sus palabras, para confundir a los lectores que hubiesen entendido el texto? No parece probable; seguramente Mayra no entendió, porque le han robado la posibilidad de entender, le han mezquinado toda chance de comprender la política; la han dejado con una política que es más Sherlock Holmes que Rousseau o Engels, a pesar de que Conan Doyle nunca pretendió escribir teoría política. A Mayra le han mentido que denunciar corrupción es hacer periodismo político, que el periodismo de investigación consiste en meter cámaras ocultas y registrar a los delincuentes en el desparpajo de su intimidad delictiva, que la denuncia mediática alcanza cómo acto de justicia y que la sentencia periodística equivale a verdad inobjetable, confirmatoria de los prejuicios no espontáneos que Mayra -según revela su comentario- tiene.
Tarea para el hogar: realice una encuesta entre sus conocidos, partiendo de la siguiente consigna: ¿Por qué la ley de flexibilización laboral impulsada por De La Rúa fue nefasta, escandalosa, indefendible, espantosa? Recorra los comercios de su barrio, fustigue a los verduleros con la requisitoria, interpele a los peluqueros durante su sesuda labor de cercenamiento capilar, joda a las viejas que esperan para cruzar la calle. Anticipo la respuesta mayoritaria: la ley de reforma laboral era mala porque había sido aprobada en medio de sobornos. Porque en su génesis se registra un hecho “irregular”, delictivo, corrupto. La ley Banelco es corrupta. Serán pocos los que digan lo siguiente: la ley era terrible porque afectaba los intereses de millones de trabajadores, porque precarizaba el trabajo y garantizaba una transferencia mayor de riquezas hacia el capitalista, porque atentaba contra la dignidad humana. Lo importante es la corruptela. A pesar de que muchos de los que manotearon los morlacos para votar la ley de masacre laboral, lo hubiesen hecho, de todas formas, si quien lo demandaba hubiese sido partidario de su fuerza política, ya que no creo que aquellos legisladores hayan sentido que traicionaban al pueblo trabajador: esas cosquillas las han perdido hace rato.

Seguramente con un post no me alcance. Me interesa analizar los efectos más directos que el discurso “corruptista” impone sobre la sociedad. Me interesa pensar que en este discurso instalado no hay nada de inocente.

Las universidades públicas emitieron un documento respaldando el debate de la ley de medios

El documento difundido por 30 universidades e instituciones públicas de Educación Superior fue denominado “Carta a los Legisladores Nacionales: Una deuda pendiente desde la dictadura”. Los rectores manifiestan que “no se puede seguir demorando la resolución de una deuda que lastima a la democracia” y que los legisladores “tienen el derecho y el deber de revisar y corregir el proyecto presentado”.
“Los rectores de las universidades e instituciones públicas de Educación Superior, que suscribimos este documento, sentimos la necesidad de manifestar nuestro aporte y pensamiento respecto a la Ley de Medios Audiovisuales que se encuentra en tratamiento en el Congreso Nacional”, destaca el texto.
El documento conjunto denominado “Carta a los Legisladores Nacionales: Una deuda pendiente desde la dictadura”, sostiene que todos los legisladores, respondiendo a quienes representan, “tienen el derecho y el deber de revisar y corregir el proyecto presentado”.
En ese sentido añade que “lo que no se puede hacer, es seguir demorando la resolución de una deuda que lleva décadas de espera y que lastima a la democracia que estamos dispuestos a defender sin claudicaciones”.
Entre los argumentos sostiene que desde 1983 las universidades nacionales e instituciones públicas de educación superior están convencidas que la Ley de Radiodifusión 22.285 “debe ser sustituida”.
“Ningún argentino puede desconocer que la misma fue promulgada por Jorge Rafael Videla, en uso de las atribuciones conferidas por el Estatuto para el Proceso de Reorganización Nacional, como fruto de la peor dictadura que azotó a nuestra Nación”, agrega el documento.
Las autoridades universitarias sostienen que “la plena libertad para expresar y difundir las ideas es un principio que se defiende inexcusablemente en las universidades e instituciones públicas de educación superior”.
No obstante consideran que “este precepto no será realidad hasta que todos los argentinos tengamos las mismas posibilidades de acceder a los medios de comunicación masiva”, que para eso “hace falta una ley de la democracia”.
En otro de los párrafos del texto sostienen que las universidades nacionales confluyeron y acordaron los 21 puntos de la iniciativa por una Ley de Radiodifusión de la Democracia, el principal sustento del Proyecto de Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual que el Poder Ejecutivo envió al Congreso de la Nación.
En el documento de las universidades se agrega que en la confección del actual proyecto que se debate en el Congreso Nacional “se tomó nota de las críticas y los aportes de los ciudadanos, las cooperativas, los grupos de género, los pueblos originarios, las organizaciones no gubernamentales, los dirigentes de distintas extracciones políticas, del mundo del trabajo y las empresas”. Lo mismo que de “los credos religiosos, las asociaciones civiles sin fines de lucro y los profesionales y estudiantes del área de la comunicación social”.
“Más de quince mil opiniones fueron recogidas en veinticuatro foros y ochenta conferencias. De esta participación surgieron modificaciones al anteproyecto inicial que enriquecieron el proyecto que hoy está en discusión”, añade el texto.
“Las discusiones que en nuestros espacios llevaron veintiséis años sirvieron para enriquecer un debate que es legítimo, como lo es el mandato de quienes deben darlo. ¿Cómo no pedir entonces a nuestros legisladores y legisladoras que se aboquen con toda dedicación y empeño a resolver, por fin, esta vieja deuda con la democracia argentina”?
Con esos argumentos reiteran que “los legisladores y legisladoras, respondiendo a quienes representan, tienen el derecho y el deber de revisar y corregir el proyecto presentado. Lo que no se puede hacer, es seguir demorando la resolución de una deuda que lleva décadas de espera y que lastima a la democracia que estamos dispuestos a defender sin claudicaciones”.
El documento conjunto de las autoridades universitarias en apoyo a la ley de Servicios de Comunicación Audiovisual está firmado por los rectores de numerosas casas de altos estudios nacionales.
Las firmas son las siguientes: Héctor Brotto, rector de la Universidad Tecnológica Nacional; Gustavo Aspiazu, presidente de la Universidad Nacional de La Plata; Arturo Somoza, rector de la Universidad Nacional de Cuyo; Horacio Gegunde, rector de la Universidad Nacional de Lomas de Zamora.
Daniel Martínez, rector de la Universidad Nacional de la Matanza; Ana Jaramillo, rector de la Universidad Nacional de Lanas; Carlos Ruta, rector de la Universidad Nacional de San Martín; Aníbal Jozami, rector de la Universidad Nacional de Tres de Febrero.
Gustavo Lugones, rector de la Universidad de Quilmes; Silvio Feldman, rector de la Universidad Nacional de General Sarmiento; Oscar Spada, rector de la Universidad Nacional de Río Cuarto; Martín Gill, rector de la Universidad Nacional de Villa María, Aldo Caballero, rector de la Universidad Nacional de Misiones.
Enrique Arnau, rector de la Universidad Nacional de Jujuy; Norberto Caminoa, rector de la Universidad Nacional de Chilecito; Jorge Gil, rector de la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco; Roberto Tassara, Universidad Nacional del Centro de la Provincia de Buenos Aires.
Walter López, rector de la Universidad Nacional de Chaco Austral; Osvaldo Arizio, rector de la Universidad Nacional de Luján; Martín Romano, rector de la Universidad Nacional de Formosa; Arnaldo Tenchini, rector de la Universidad Nacional de Santiago del Estero; Liliana Demaio, rectora del Instituto Universitario Nacional de Arte; Juan Carlos del Bello, rector de la Universidad Nacional de Río Negro.
Graciela Mingo de Bevilacqua, rectora de la Universidad Autónoma de Entre Ríos; Stella Pérez Bianchi, rectora de la Universidad Nacional de Salta; Eugenia Márquez, rectora de la Universidad Nacional de la Patagonia Austral.
Eduardo Seminara, vicerrector de la Universidad Nacional de Rosario; Enrique Tello Roldán, rector de la Universidad Nacional de La Rioja; Elina Buenader, vicerrectora de la Universidad Nacional de Catamarca y Carolina Scotto, rectora de la Universidad Nacional de Córdoba.

Tomado de Carta Abierta Buenos Aires

jueves 17 de septiembre de 2009

No dormirse...

Más allá del resultado de ayer, y más allá de que probablemente también en Senadores la ley de SCA salga aprobada, la batalla va a seguir. El objetivo de los cabezones del oligopolio será preparar campo fértil en la opinión pública para proponer (contra) reformas a partir del 10 de diciembre. Para proponer el retroceso y la vuelta atrás. Clarín intentará bancar un poco el "desmantelamiento", la oposición gorila buscará cada segundo de aire para construir imagen positiva en los medios, buscarán "confirmar que la ley era para controlar a los medios" y armarán el escenario para amedrentar a las fuerzas partidarias que hoy apoyan el proyecto oficial, para poder darlas vuelta a partir de la extorsión (la reforma de la ley o la muerte política).
La lucha debe darse en cada espacio posible. El que festeje, que lo haga solamente por un ratito: no demos por muerto a ninguna de estas viboritas. Vila, Manzano, Noble, Magnetto, De Narvaez, Hadad: no son nenes de pecho y no se van a dar por muertos sin hacer hasta la última movida y operetta posible.

Veo Veo



Si Bravo viviera, estaría orgulloso.
Si Palacios viviera, hubiese acompañado estos votos
Si Juan B Justo viviera, sería Avenida.

miércoles 16 de septiembre de 2009

Al cogote

Como ser un Gorila de manual

Entre la abundante correspondencia electrónica que diariamente recibo, he notado un aumento en la frecuencia de consultas y pedidos de recomendaciones acerca de cómo hacer para expresar terminante y efectivamente el odio antigubernamental. Parece que determinados activistas pro Patria y Anti Kirchner necesitan fórmulas efectivas y rápidas a las cuales recurrir en su rutina de diatribas y calumnias.
Aquí van algunos consejos a los que usted no debería agregarle nada propio, no sea cosa que la cague:

1) Utilice abundantemente -Kada vez Ke pueda- la letra K. Úsela sobre todo en epítetos, como “Kretina”, Konchuda, Kagona, Khupapija, etc. Pero no olvide que la K se puede usar para formar las palabra: “Kalafate”, “Kartera”, “La Kaja”, “MiniKúper”, “Kúnkel”, sKanKa, Ku Kux Klan, Kilo y dos Pancitos, Kilombo, MonKtoneros. Si escribe cualquiera de esas palabras, es obligatorio usar la K. Si no las escribe, igual es recomendable usar la K, al menos una vez cada cinco palabras.
2) No deje de comparar este gobierno con todo aquello que los medios de comunicación le digan que es malo y terrible. No dude en comparar este gobierno con el de Chávez o Fidel Kastro. Hágalo abundantemente: si usted critica al gobierno sin mencionar a Chávez o al Chavismo, usted es un cooptado por el aparato clientelar Kirchnerista, que merece, como mínimo, la cárcel.
3) Sin hesitar, recuerde el origen pone bombas de los Kirchner, mencionando que son montoneros y, ya que estamos, del ERP. Recuerde que Kirchner mató a Aramburu de un tiro en la espalda, aunque la historia “monKonera” cuente otra cosa. Pero luego, a colación de esto, mencione que son Kapitalistas furiosos que se enriquecieron prestándole plata a tasas usurarias (puede ser Kusurarias) a los familiares de desaparecidos y a los mismos desaparecidos que estaban, en realidad, en Europa.
4) Cuando lea un diario en Internet o un blog o en cualquier foro, no lea en realidad la nota: directamente comente, sin importar lo que diga el periodista – que puede estar pagado por los K- o si la nota es de Fórmula 1 o sobre la velocidad de las chitas.
5) No olvide mencionar las palabras: plata, robo, autoritarismo, Korrupción, robo, Kaka, robo, corrupción, Dadadada, Kirchner puto, Konchuda, puto, Montoneros.
6) La palabra revanchista no puede faltar, aun cuando usted no tenga ni la más puta idea de que significa.
7) Todo aquel que es kirchnerista es PAGADO
8) Todo aquel que vota a Kirchner o a la Kretina, lo hace por una caja de vino o un ChoripánK.
9) Los Kirchner quieren destruir al campo, a la libertad de prensa, a la iglesia, al ejército, al congreso, la policía, a los ricos, a los pobres, a los radicales, al peronismo, a Brasil, a Uruguay, al FMI, a los bonistas, a los jubilados, a Mafalda, a Maradona, a Avila, a Macaya Márquez, a Menchi Sabat, a Varsky, a usted, a Mirtha Legrand, a Victor Hugo Morales y a Morales Solá. Los Kirchner solo quieren destruir y hacer daño y son malos y Korruptos Kaka.
10) Todo aquel que critique a los Kirchner lo hace desde profundas convicciones patrióticas, republicanas; casi siempre desde el heroísmo y el coraje.
11) Mirtha Legrand es fuertemente censurada todo el tiempo, porque es una gran entrevistadora, una persona muy inteligente y una persona bien como las que odian los KK.
12) La gente tiene miedo de hablar por teléfono.
13) En este país no hay libertad de prensa
14) Los Kirchner son Stalinistas, como Ceacescu y Elena.
15) Los Kirchner son Nazis, como Hítler y Eva Braun.
16) Los Kirchner son judíos.
17) Los Kirchner son como Luis XVI y Maria Antonieta.
18) Los Kirchner son todo lo malo junto.
19) Los K son iguales a Ménem.
20) Los K son Videla y Santucho juntos
21) Los Kirchner son fascistas como todos los peronistas pero en realidad los Kirchner no son peronistas

22) Bajo ninguna circunstancia reconozca un aspecto positivo de la política gubernamental. Nunca discuta sobre política, solo difame y grite, lance diatribas y vomite la primer pelotudez que le venga a la cabeza. Si la cosa se le pone complicada en alguna discusión, diga exactamente esto: “Eso es lo que yo pienso y tengo derecho a pensar como quiero ¿AHORA ME VAN A PROHIBIR PENSAR?”
23) Si, a pesar de todo, decide discutir de política, recuerde: Los Kirchner son malos porque intervienen en la economía pero son malos porque no terminan con la pobreza pero a la vez porque son garantistas y no revientan a tiros todos los negros del Konurbano y a la vez no se ocupan de la salud ni de la desocupación ni de que uno pueda viajar a Europa como cualquier ciudadano del mundo. Esto último, es Kastrismo encubierto.

24) Que no se note que usted es gorila: VOTE A PINO SOLANAS y siempre use algún chamuyo relacionado con la minería o los trenes

martes 15 de septiembre de 2009

La reacción sin reacción

Cada mañana, espero que Clarín muestre algo distinto. No puedo evitar sorprenderme cuando leo o escucho – de cara a la reforma legal que los puede hacer retroceder y “empequeñecerse” por primera vez en más de 60 años – la puerilidad de sus argumentos, la pobreza de sus defensores y la necedad de mula que muestran cuando intentan convencer a la “opinión pública” de que lo que se viene es un ataque a la libertad de expresión. Lo cierto es que poca gente lo cree así y son pocos los dispuestos a ponerse la camiseta del gran diario, son muchos los que siguen esta lucha con indiferencia, y muchos también son los que incuban esperanzas de cara al gran salto democrático que le ley de SCA implica.

Si no supiese de quien estamos hablando, diría que Clarín da señales de muerto en vida. Sin embargo, con semejante contendiente, más vale estar alerta: en todo caso parece un boxeador groggy, que no atina a otra cosa que buscar el clinch y tirar manos a la bartola esperando el milagro. Mientras, la ley avanza: se le pulen sus aspectos polémicos, se busca el consenso (hasta hace poco una keyword de Clarín, hoy devenido en “caza de votos”), se la mejora y se la vuelve cada día más fuerte. Los progre-dipus buscan excusas para prolongar su romance con la mass media y alargar las joviales vacaciones por estudios televisivos donde se los aplaude, se los entroniza y se los mira con la admiración de quien estuviese ante un prócer. Pero guarda: Pino y Bonasso no pueden jugar con fuego. Desde una porción amplia del arco político se ven síntomas agudísimos de hartazgo con el vedettismo mamarrachezco y la cruzada personal contra los K que ostentan los señores, y por simpatizar a ajenos pueden terminar perdiendo todo vínculo con los propios. Ahora es la autoridad de aplicación, mañana pueden ser las carteras de Cristina. Lo que está en juego es muy importante; es hora de que demuestren alguna dignidad y un algo de olfato histórico

lunes 14 de septiembre de 2009

Malabares



Ayer, en el programa de los dos gorditos y sietecasette, lo vi a Iglesias debatiendo con Morgado. Me encantó sus habilidad malabarística para impostar una verdadera preocupación respecto al tema de ingreso de las telefónicas al negocio mediático. Habría que preguntarle si se acuerda cuando su jefa, el agente naranja, dijo que no le importaba "defender a los denominados grupos económicos con tal de defender la libertad de prensa". El tema de las telefónicas se ha convertido en la excusa de los gori-dipus para posponer las cosas más allá del 10 de Diciembre y hacer, ya más tranquilos, una ley verdaderamente democrática -no como la propuesta que es una jugarreta para que Moyano y D'elía tengan todos los espacio- con la cual La Noble Ernestina y Vila y De Narvaez y la caterva Oligarcopólica puedan convivir más tranquilos.

Ah! Además, parece que necesitan unos 3 0 4 meses para leer el proyecto. Y ýo que le pegué una leída, entre mate y mate, en lo que duró el partido de Boca con Atlético.

domingo 13 de septiembre de 2009

¿Qué monopolio?


"Sólo si alguien no compraba Clarín, ni La Razón, ni Página 12, ni alguno de los 65 diarios del interior que consumían Papel Prensa, ni adquiría localidades para espectáculos o pasajes de micro vía Entrada Plus de Supreme Ticket S.A., ni le regalaba a sus hijos la revista Genios, ni veía los domingos a la noche Fútbol de Primera, ni leía las producciones de la revista Nuestra, ni compraba alguna de las chucherías del merchandising de Boca, ni participaba de los concursos de la empresa Audiotel en audiotextos, ni mandaba su correspondencia por el correo privado UNIR, ni contrataba servicios defacturación y marketing con la empresa IMPRIPOST, ni compraba en Córdoba el diario La Voz del Interior, o en Mendoza el diario Los Andes o escuchaba FM 100.3, ni prendía la tele en Córdoba para ver Canal 12, ni leía o escuchaba informaciones provenientes de la Agencia DyN en algunos de los medios de comunicación, ni compraba la revista Elle, ni se informaba por el canal de noticias TN, ni se relajaba con la programación de TyC Sports, ni se conectaba a la televisión satelital de Direct TV, ni se enganchaba a Internet por Ciudad Digital, Ciudad Internet o Full Zero, ni se aferraba a los recuerdos por el canal Volver, ni buscaba reflexiones u opiniones en los programas de Magazine, ni leía los avisos en los carteles de las canchas que comercializaba Adlink, ni veía el fútbol vecino en TyC Uruguay, ni tenía parientes en Paraguay o Uruguay que le hablaran de Multicanal de esos países, ni primos en Bahía Blanca que pasaran el día prendidos a Canal 7, ni iba al cine para ver las películas de Patagonik Film o las de Polka Producciones, ni sintonizaba radio Mitre, ni la FM 100, ni la Gen 101.5, ni mandaba mails a Brasil por Prima de Brasil, ni era abonado de Multicanal, ni iba a la cancha a ver amistosos de Boca, la Copa Merconorte o los torneos de fútbol Chileno que organizaba Teledeportes S.A., ni poseía inversiones en Activa S.A., ni revolvía las masas de libros para llevarse un ejemplar editado por Clarín-Aguilar, ni reservaba el Olé todas las mañanas, ni era socio del Automóvil Club Argentino con derecho a la revista mensual editada en Artes Gráficas Rioplatense, ni se dejaba guiar por las encuestas del Centro de Estudios de Opinión Pública (CEOP) ni se metía a navegar por los proveedores de Internet de Datamarket S.A., ni llevaba a los chicos al stand de la fundación Roberto Noble en l Cuidad de los niños, ni pensaba viajar a Junín para la muestra agropecuaria Feriagro Argentina, ni era alguno de los 10000 trabajadores empleados del grupo, podía ser considerado un Argentino a salvo de los efectos de LA VIUDA."

Extraído de "La noble Ernestina" de Pablo Llonto

sábado 12 de septiembre de 2009

Impresionante ponencia de Victor Hugo Morales



Victor Hugo Morales, a quien dificilmente se pueda calificar de oficialista, hace una enfatica y fundamentada defensa de la nueva ley de servicios de comunicación audiovisuales.
Cierra con una perlita de Barcelona.
Imperdible.

Resultados

jueves 10 de septiembre de 2009

Torpe, muy torpe

El operativo de la AFIP en el edificio de Clarín es una idiotez de las más grandes que se hayan hecho. Parece que algún imbécil (no me importa si es un pez gordo o "el pez gordo") no termina de entender cuantas cosas están en juego. La ley de medios avanza extraordinariamente bien, Y SI NO CAMINA MAS CÓMODA, NO LO VAN A SOLUCIONAR CON UN OPERATIVO DE LA AFIP. Aun cuando Clarín evada y negree, como cualquier gran monopolio, no era el momento: es un boomerang contra la cara del gobierno y, sobre todo, es un salvavida de plomo para la ley de medios. Es una idiotez que, espero, haya sido elucubrado por algún chupamedias de segunda línea, y no por los "cuadros políticos K". Y espero que el responsable de semejante torpeza vuele a la mierda de donde sea que trabaje

Es fútbol, nada más


Me pasan un link interesante. Hay otra película posible, solo hay que saber soñar: http://laurelesyperejiles.wordpress.com/2009/09/07/pero-tambien-puede-ser-esta-pelicula/

miércoles 9 de septiembre de 2009

Hernández Arregui en los tiempos de Facebook

(click sobre la imagen para agrandar)
Hernández Arregui: Político y escritor argentino. Autor de "La Formación de la conciencia Nacional" e "Imperialismo y Cultura" . Según Wikipedia: "Defiende en sus ensayos una concepción de carácter nacional y marxista de la historia que señala la situación de dependencia económica pero sobre todo cultural de la Argentina. Postula la elaboración de una literatura, y por tanto una cultura, argentina. Denuncia a la "oligarquía argentina" como agentes locales del imperialismo anglosajón
Lecture: a talk that is given to a group of people to teach them about a particular subject, often as part of a university or college course

martes 8 de septiembre de 2009

Un cacho del artículo de Ricardo Forster

Fragemento final y conclusión de : Neoliberalismo, medios de comunicación y democracia, Página 12, 8 de Septiembre de 2009.

"Más allá de la sobrevaloración, siempre discutible, que se pueda hacer del papel de las corporaciones mediáticas como definidoras de la opinión pública y como constructoras decisivas del sentido común, lo cierto es que ocupan un lugar destacadísimo en la estrategia de dominación del neoliberalismo. Son un factor sin el cual le sería muy difícil, a esa ideología, transformar sus intereses particulares en intereses del conjunto de la sociedad, mutando prácticas egoístas y exclusivamente ligadas al lucro y la rentabilidad en valores naturalizados en el interior de las conciencias. La proliferación de los lenguajes audiovisuales, su profundo arraigo en la intimidad de la vida cotidiana exigen, de la misma sociedad, una indispensable herramienta que le permita legislar adecuadamente impidiendo que la tendencia a la concentración y a la monopolización hagan del espectro comunicacional una incansable repetición del sentido común neoliberal. Entre la ideología y el mito, los lenguajes emanados de la corporación mediática apuntalaron el despliegue de nuevas formas de la subjetividad adheridas al reino de valores de un capitalismo que se leyó a sí mismo como la estación final y consumada de la historia.

De ahí, entonces, la crucial importancia que adquiere, en términos de una ampliación de la circulación democrática de la comunicación y la información, el debate que se está llevando a cabo en el Congreso de la Nación en torno del proyecto de una nueva ley de servicios audiovisuales. Lo medular de la disputa político-cultural se juega en estas discusiones, no porque una ley vaya a garantizar una espontánea transformación de los valores reinantes sino porque, al menos, logrará impedir que sigan proliferando los monopolios y abrirá el juego para que otros actores entren en la conversación. De eso se trata, entre otras cosas, la democracia. Dicho de otro modo: en una sociedad atravesada de lado a lado por los lenguajes de la comunicación y la información resulta inimaginable que ese campo abrumador y decisivo permanezca al margen de las grandes disputas político-culturales. En el interior de ese mundo en el mundo se despliegan imágenes, ideas, proyectos, lenguajes, formas de la sensibilidad, mitos que se entraman capilarmente en la cotidianidad de nuestras vidas. Leerlos desde la inocencia o creyendo que en su interior se privilegian centralmente los modos de la diversidad y la pluralidad constituye, a estas alturas de la travesía argentina y mundial, un desplazamiento del eje de la discusión hacia la más crasa complicidad con los factores de poder que se manifiestan en los núcleos duros y concentrados de los medios masivos de comunicación. La búsqueda, tal vez ilusoria pero imprescindible, de una mayor democratización en la distribución y producción de la comunicación es un desafío de primera magnitud a la hora de imaginar un giro más participativo y plural. El poder corporativo lo sabe y, por eso, va con todas sus armas contra un proyecto de servicios audiovisuales que viene a amenazar su hegemonía.

Ricardo Forster, Doctor en Filosofía, profesor de la Facultad de Ciencias Sociales (UBA).

23 estupideces que hay que escuchar y responder con respecto a la ley de radiodifusión

1)Vivimos un momento crucial. Hay operaciones que infunden terror hablando de “chavización”. Diputados que se bajan de lo que siempre sostuvieron. Una a una, las refutaciones a todas sus falacias.
Según Ricardo Roa, Editor General de Clarín, el proyecto de ley es “franquista”, “fascista” y “chavista”: el exceso de adjetivación no asusta tanto como la intención de identificar a un gobierno democrático (malo o bueno, según quién lo mire) con dos dictaduras sangrientas, como la de Franco (que produjo medio millón de muertos) y la de Mussolini (que se alió con el nazismo en la Segunda Guerra, provocando 56 millones de víctimas). Es una demasía. Nadie se imagina a Néstor o Cristina Kirchner bombardeando Guernica o gaseando minorías en aras de la pureza racial. Y sobre la acusación de “chavista”, Roa no puede ignorar que el proyecto oficial evitó puntillosamente parecerse en algo a la Ley de Radiodifusión que impulsó Chávez, tomando, en cambio, aspectos fundamentales de las leyes estadounidense, canadiense, francesa y española.

2) Este Parlamento es ilegítimo para tratarla, hay que esperar a los diputados que asumen el 10 de diciembre: este argumento, agitado por la oposición por derecha al Gobierno, es uno de los más peligrosos. Es casi golpista, porque deslegitima a los actuales diputados, que son los que hay. Cerrar el Parlamento hasta diciembre, que es lo que en verdad proponen, es atentar contra uno de los tres poderes del Estado: el Legislativo. La Argentina tiene un régimen presidencialista, no es como España o Italia, donde con cada variación legislativa se elige un premier. Aquí existe continuidad institucional. Un escenario donde con cada cambio de composición de las cámaras (que reflejan mayorías siempre circunstanciales) se revisen todas y cada una de las leyes en vigencia, consagraría la “inseguridad jurídica”, esa que tanto preocupa a la Embajada, al Pro y a los falsos liberales que supimos conseguir. Es tan sabia la Constitución que cuando hay elecciones de un nuevo presidente, igualmente debe cumplirse con el requisito, también constitucional, de enviar el Presupuesto del año siguiente antes del mes de octubre a cámaras que gozan de la misma “ilegitimidad” que se les adjudica a las actuales.

3) Es una ley K para controlar a los medios: muchos gobernantes, también los Kirchner, tienen una tendencia a confundir gobierno con Estado. Aceptemos que es una manía habitual de los políticos que tenemos. Lo raro de esta afirmación es que aquellos que dicen representar lo opuesto participen de la misma confusión: una norma siempre viene a regular algo y necesita de una autoridad de aplicación para hacerla cumplir. Si la nueva Ley de Medios sale, después de 26 años, se habrá sancionado una norma enviada por el Poder Ejecutivo, analizada y discutida por el Poder Legislativo, que enterrará al Comfer creado por Videla y Martínez de Hoz, que permite la discrecionalidad total, creando una Agencia Federal, de carácter democrático, que puede ser (como pide el oficialismo) dependiente del Ejecutivo con vigilancia parlamentaria, o autárquica (como pide Pino Solanas o Margarita Stolbizer), que controle el cumplimiento efectivo de lo que la sociedad, a través de sus representantes, decidió darse como ley. No se puede ser “legalista” o “anarquista” según convenga. El Estado es el Estado, las leyes son las leyes y los gobiernos, administradores momentáneos de la cosa pública.

4) Es una ley para regalarle el fabuloso negocio del “triple play” a las telefónicas, salimos del monopolio de Clarín y vamos hacia el monopolio telefónico: llama la atención que Silvana Giudici (UCR), tenaz opositora al proyecto oficial y una de las que alerta sobre esta posibilidad, tenga un proyecto propio –que pocos conocen– donde el ingreso de las telefónicas está prácticamente desregulado. Quien quiera leerlo puede acudir a Diputados y solicitar el expediente 16-D-2008, que reproduce el 4369-D-2006, de Giudici, donde sólo les exige a las telefónicas que exista otro servicio en la misma área, que los consumidores tengan opinión y que tengan un porcentaje superior al 20 por ciento de programación independiente de cada medio propio. Buenas intenciones, pero nada más. El proyecto oficial, en cambio, es bastante más riguroso: las empresas de servicios públicos están autorizadas a prestar conjuntamente telefonía, Internet y televisión (triple play) siempre y cuando cumplan con requisitos técnicos como la apertura de sus redes a otros prestadores, la portabilidad numérica (que el número telefónico sea de los abonados y puedan llevarlo de empresa a empresa), la apertura de sus redes troncales y la obligación de darle al resto de los operadores toda la información técnica que se requiera. Además, las obliga a crear unidades de negocio por separado, prohíbe los subsidios cruzados entre estas unidades y se sancionan fuertemente las conductas monopólicas. Y algo más: deberán tener un 70 por ciento de capital accionario argentino. Habrá mayor competencia y, quién les dice, hasta quizá bajen los precios del servicio, lo que siempre es muy bueno.

5) Ataca la libertad de prensa: lo que reduce el margen de opinión, en realidad, es la concentración económica. En el 2002, la UTPBA (el sindicato de periodistas de Buenos Aires) planteó que “no hay democracia informativa sin democracia económica”. El derecho a expresarse e informarse verazmente es un derecho de tercera generación, contemplado en pactos internacionales a los que la Argentina suscribe. Si en el pasado era el monarca el que decidía quién hablaba y quién no, si luego fue el empresario capaz de comprar la imprenta el que velaba por esto, las legislaciones más avanzadas de fines del siglo XX consideran que la sociedad hoy es la que tiene la custodia de este derecho propio y exige a los Estados que garanticen mediante normas desmonopolizadoras su plena vigencia. Si algo ataca a la libertad de expresión y a la prensa libre, es la discrecionalidad política y empresaria no reglamentada. El decreto ley 22.285, el de la dictadura aún vigente, luego modificado por varios decretos de Carlos Menem, permitió una concentración económica que es un verdadero atentado contra la pluralidad informativa. Si la nueva ley enviada al Parlamento ataca a la prensa, ¿qué se puede decir de este engendro que habilita a que una sola persona sea titular de 24 licencias de radio y TV y donde la autoridad de aplicación está integrada por servicios de Inteligencia de las tres armas y empresarios? ¿Un interventor del Comfer, elegido a dedo por el Presidente, como sucede hasta ahora, puede garantizar la libertad de expresión? La verdad, no. Salvo que, como Gabriel Mariotto, envíe un proyecto al Parlamento donde su cargo y el organismo que regentea desaparezcan. Lo que entra en crisis, en realidad, es la libertad de empresa entendida como multiplicación de la renta por vía de la ilegalidad, a costa de un derecho social. Donde no hay ley, ganan los más fuertes. Eso pasó durante todos estos años.

6) Es para destruir a Clarín: esto lo dicen Clarín y los ultrakirchneristas desvariados, y no deja de ser una falta de respeto a la militancia de todos estos años de hombres y mujeres integrantes de la Coalición por una Radiodifusión Democrática, autora de los ya famosos 21 puntos básicos por el Derecho a la Comunicación. Convendría, en todo caso, que los gerentes del grupo en cuestión lean lo que publicaron en su diario el miércoles 2, en la sección Tribuna, página 29. Es la opinión de Marcos Novaro, profesor de Teoría Política Contemporánea (UBA): “Conviene no sobrevalorar el sistema de medios que eventualmente resultaría afectado, y que dudosamente pueda ser descrito como el reino de la libertad de expresión. No sólo en el caso de Clarín, cuyo debilitamiento como grupo económico incluso puede que lo estimule a mejorar como empresa periodística, terreno en que su independencia de criterio declinó a medida que progresaba la suerte de sus inversiones”. Toda crisis es una oportunidad.

7) Cada dos años se van a revisar las licencias: falso. Se trata de una revisión de carácter técnico, para no estar reformando la ley cada vez que salga al mercado una nueva tecnología que altere las reglas de compatibilidad o multiplicidad de licencias. Es más, en el proyecto de ley queda expresamente aclarado, luego de las críticas que recibió el anteproyecto, que se preservan los derechos de los titulares de licencias o autorizaciones al momento de la revisión. Y si se sacara el artículo, ¿la oposición votaría la ley?

8) Le quieren dar el 33 por ciento a las ONGs para ampliar el sistema público por vía de cooptación con publicidad oficial: esta idea de que el kirchnerismo compra a los medios con dinero público está muy instalada y nunca suficientemente discutida. ¿Cuánto dinero público reciben, por caso, Clarín y La Nación en Papel Prensa y cuánto de publicidad oficial por año? ¿Cuántas industrias se pueden dar el lujo de tener, como ellos tienen, subsidiado su insumo básico por todos los contribuyentes? ¿Cuántas licitaciones del Estado nacional ganó Tinta Fresca para vender libros a los ministerios de Educación? ¿Cuánta pauta reciben Clarín y La Nación de los organismos descentralizados como la ANSeS y la AFIP? Y, sin embargo, ninguno de los dos diarios es oficialista. Con respecto al porcentual de ONGs que van a poder acceder a las licencias, es una buena noticia, porque regulariza situaciones de hecho y porque crea un nuevo sujeto público con derecho a opinar, generando una prensa no atada sólo al lucro. En la vida también hay otras cosas interesantes. Universidades, iglesias, sindicatos, asociaciones educativas, etnias diversas, entre otros, podrán ampliar la oferta de consumo cultural. Todo eso enriquece a la sociedad. La diputada Giudici, por caso, en su proyecto del que ya hablamos, proponía un porcentaje aún mayor que los K: el 40 por ciento.

9) La impulsa un señor como Mariotto, que cometió ilícitos con una radio trucha: esto es un chiste. La trayectoria de Mariotto es la de un académico militante, que en el pasado burló la ley de radiodifusión de la dictadura para hacernos escuchar un discurso alternativo al hegemónico, como se podía. El día que vaya preso por eso, somos muchos los que lo podemos acompañar, porque hicimos las mismas cosas. Y las volveríamos a hacer. El obispo de Mercedes, monseñor Agustín Radrizzani, que salió a criticar la ley, tiene la frecuencia del obispado en la que debieran difundirse las enseñanzas de la Iglesia concesionadas a un empresario privado que en la Capital Federal emite Radio Concepto. ¿Acaso eso no es trucho? Y De Narváez, opinando como juez y parte. Vamos.

10) Los Kirchner no son creíbles porque en Santa Cruz armaron una prensa adicta: los que les niegan a los Kirchner espesor moral para impulsar una nueva Ley de Medios confunden lo accesorio con lo importante. Un secretario privado del ministro de Guerra de Agustín P. Justo, que alguna vez viajó a Italia y quedó sorprendido por Il Duce, cierto día llegó a presidente y mandó sancionar por un Parlamento democrático las “leyes sociales” por las que peleaba un socialista como Alfredo Palacios. Estas siguen vigentes hasta hoy. Los antecedentes no ayudaban a Perón, es cierto, pero el prejuicio tampoco a comprenderlo.

11) Los Kirchner extendieron las licencias y favorecieron la concentración, no hay que creerles ahora que quieren hacer lo contrario: esta supuesta ambivalencia empuja a muchos a refugiarse en la desconfianza, que es un buen lugar para nunca equivocarse y para nunca acertar. Criticar a los Kirchner por lo que hicieron en el pasado y volverlos a criticar cuando hacen lo opuesto es un argumento esquizoide. Si estaba mal lo de antes, lo de ahora debería ser lo bueno. ¿O no?

12) Van a lloverle juicios al Estado: quizá. Lo mismo se dijo cuando se devaluó, se renegoció la deuda y se modificaron los contratos con las privatizadas. Pasaron siete años y todavía el Estado nacional no erogó un solo centavo en concepto de indemnización.

13) Es una ley extorsiva: el 31 de agosto, un decreto oficial canjeó todas las deudas impositivas y previsionales a los dueños de los medios por publicidad oficial. Un gobierno que quisiera extorsionarlos habría utilizado estas deudas para ponerlos contra la espada y la pared: quiero buenos titulares, a cambio de no ejecutarte. Esto tampoco pasó.

14) No es un buen momento para debatir la ley, hay otras urgencias: en los últimos 26 años nunca hubo un “buen momento”. ¿En serio alguien cree que si no se distribuye la palabra los otros problemas más urgentes se pueden solucionar? Este argumento lo único que busca es perpetuar el statu quo. ¿A cuánto cotiza esta semana la preocupación por la pobreza de los gerentes noticiosos del sistema tradicional de medios?

15) Le quieren dar una radio a Moyano, que la va a usar para hacer propaganda: esto lo dijo María Eugenia Estenssoro, la diputada de la Coalición Cívica. Está tan naturalizada la idea de que si un medio es de un empresario está bien y si, en cambio, lo maneja un sindicato es algo corrupto, que lo dijo y nadie le dijo nada. Pero es un comentario discriminador. Y conste que los que hacemos esta revista estamos más cerca de Tosco que de Rucci.

16) La autoridad de aplicación va a responder al Ejecutivo: lo que responde al Ejecutivo hoy es el interventor del organismo creado por una dictadura. Esto es lo grave. El organismo democrático que vendrá a reemplazarlo, sea autárquico como quieren unos, o sea dependiente del Ejecutivo con control parlamentario y presencia de las minorías, como quieren otros, es mucho mejor que lo que tenemos.

17) Es un traje a la medida del kirchnerismo: hablando en serio, esta ley beneficia más a los que vengan a gobernar después de los K que a los K. Ni ellos mismos estaban convencidos de mandarla. Un largo proceso los convenció de hacerlo. El año pasado, después del lockout agropecuario, cuando con alguna tibieza se comenzó a hablar de una ley que reemplazara a la de la dictadura, esta revista hizo una tapa. Dijimos entonces que la votaban en 60 días. Fue un papelón.

18) No hubo discusión pública: lo más vergonzoso de este planteo es que proviene de los mismos que durante todos estos meses fueron incapaces de dar publicidad al debate en sus propios multimedios, invisibilizándolo. Jugando a que el Gobierno se arrepintiera. Escamoteándoles a sus audiencias la trascendencia del debate. ¿Dónde se divulgaron los foros provinciales? ¿Y los “Café Cultura” donde se discutió el anteproyecto? Hablemos en serio: desde el 1 de marzo del 2009, fecha de apertura de las sesiones ordinarias del Congreso, cuando Cristina anunció el envío del proyecto de ley, durante cuatro meses, el diario Clarín publicó 77 notas sobre el tema, de las cuales sólo 3 fueron informativas. De las 74 restantes, 10 estuvieron en su sección editorial y columnistas propios y 64 se les ofrecieron a los lectores del diario incorporando el punto de vista sesgado de su gerencia como si fuera información desopinada en secciones como El País, Medios y Sociedad. En todos los casos, se omitió prolija y calculadamente informar sobre algún aspecto positivo de la nueva ley. Dice el filósofo Zizek: “La lógica misma de la legitimación de la relación de dominación debe permanecer oculta para ser efectiva”. Vaya si ocultaron su propósito. Si eso no es poder, qué es. El poder de manipular.

19) No beneficia en nada a la gente: si pensamos que detrás de un sindicato hay gente y lo mismo sucede detrás de una radio comunitaria, de un diario independiente; si creemos que detrás de un diario, una TV o una frecuencia radial hay audiencias que escuchan y quieren hacerse oír; si leemos el proyecto y descubrimos que el cable, por ejemplo, va a ser considerado un servicio público, lo que obliga a las prestadoras a dar una tarifa social; si en serio pensamos que habrá nuevos jugadores, es decir, mayor competencia y eso puede llegar bajar los precios de esos mismos servicios, evidentemente la gente se beneficiaría. Hagamos un ejercicio: tomemos todos los servicios que llegan a nuestro domicilio. Veamos cuánto pagamos por cada uno de ellos, en forma mensual o bimensual. Ahora bien, tomemos la boleta mensual de Cablevisión y Fibertel. ¿Lo descubrieron? Sí, es el servicio más caro y abusivo de todos los que pagamos.

20) No va cambiar nada: ¿Y si pensamos que puede cambiar mucho? Pesimismo de la inteligencia, optimismo de la voluntad.

21) Es para apretar a los periodistas: sin duda la relación con los periodistas podría ser mejor. Pero quizás, algún día, los periodistas podamos hablar claro sobre todos los aprietes que sufrimos y que no provienen, precisamente, de los funcionarios de turno. Hay algo que es cierto: a mayor discrecionalidad, mayor riesgo. A menor discrecionalidad, el riesgo baja. La ley es clara: no permite censuras, ni persecuciones. Sólo hay que hacerla cumplir.

22) Es una pelea entre patronales, que no beneficia a nadie: este es el argumento de la izquierda maximalista, reciclada en módica inspectora de revoluciones que se acostumbraron a ver por televisión. Ahora van a tener más canales.

23) Esta ley no recoge el consenso de los argentinos: falso. Esta ley retoma los principales aspectos de las conclusiones del Consejo para la Consolidación de la Democracia, del gobierno de Raúl Alfonsín; es casi idéntico al proyecto presentado por la diputada del GEN Margarita Stolbizer, y resume los principales aspectos del proyecto de ley presentado por la radical Giudici. Sin embargo, el partido de Gerardo Morales insiste en oponerse al proyecto. Hay radicales que no cambian más: hablan como Alem para después votar como Alvear. En fin.

Por Roberto Caballero - Director de revista Veintitrés

lunes 7 de septiembre de 2009

viernes 4 de septiembre de 2009

La historia de Natanael y Goliath, segundo acto

Cuadro Segundo


(El cielo se nubla, una oscuridad rotunda y escalofriante envuelve el día en un manto de noche. Rejucilos de fuego iluminan brevemente la escena. Callan los pájaros, los grillo y el emo: solo se escucha una marcha militar, tocada por un Clarín. El gigante parece despertar de pronto, mirando fijamente al emo. Los cagatintas ya no están)

Goliath: (en un bramido) Te voy a liquidar (de repente, agrega, con voz de locutor) Ahora dicen que el emo se haría reventar por un bombo

Natanael: (digno) Podrás arrebatarme todo, hasta el bombo, pero no lograrás arrebatarme el cagazo( se pone en guardia)

Goliath: ¡Arghh! ¡También tu miedo será mío! (Avanza, con el puño en alto, amenazante, y de repente, vuelve a espetar, con voz de locutor) “La lucha por la libertad de prensa causa una nueva muerte”.

Natanael: (intrigado) Pará un cacho ¿Me vas a matar a titularazos?
Goliath: Te voy a reventar. La justicia caerá sobre las hordas peronistas.
Natanael: (intrigado) ¿Eso fue otro titular?
Goliath: No, pero bien podría serlo. (Tira un golpe de puño, pero es lento, anunciado, y el emo lo esquiva)
Natanael: (mete su mano en el bolsillo y saca un boleto de colectivo, una entrada vieja de Vélez-Chacarita, un pañuelo muy llorado, un moco, y finalmente encuentra un librito de bolsillo, rojo, ajado. Lo toma en su mano derecha y apunta al Gigante) ¡Atrás!
Goliath: (consternado) ¿Qué es eso? ¿Las veinte verdades? ¿El libro rojo de Mao? ¿La constitución chavista?
Natanael: No…es el nuevo códice…
Goliath: ¿Lo qué?
Natanael: El nuevo códice de refranes, decires, publicares y charlatanerías varias. Con esto te destruiré, gigante brutal: un nuevo códice que prohíbe tus bandos mentirosos, tus falacias hechas ley. Un nuevo códice que permitirá que surjan las voces que hoy están calladas.

Goliath: (molesto, se tapa la cara) Pero ¿Quién escribió eso?
Natanael: Creo que lo escribió Derek, el mago mexicano, pero el autor oficial es el Sir Mariot, Caballero del Pueblo Peronista
Goliath: Aj…me hace mal (se tapa los ojos)
Natanael: ¡Se terminó tu impunidad!
Goliath: (aterrorizado) No ¡Ayuda! ¡Una ley mordaza de control de gigantes! ¡Llamaré a las alimañas del campo para que me ayuden!
Natanael: Y yo llamaré a mis amigos los bloggers.
Goliath: Bue…
Natanael: Bueno, si, son medio colifas pero se la bancan…
Goliath: Bue…
Natanael: Si, mejor me consigo un abogado, por las dudas que la presión popular no de resultado. (exaltado) ¡Pero Basta Goliath! ¡Tomá mierda, carajo, mierda! Tú vienes a mí con espada, lanza y jabalina; mas, yo vengo a ti en el nombre de Perón de los ejércitos... a quien tú has provocado. Perón te entregará hoy en mi mano, y yo te venceré, y te cortaré la cabeza...Y la familia peronista sabrá que Perón cumple y Evita dignifica y el Emo se mortifica; porque no existe para el Emo más que una sola clase de hombres: los que sufren (Y sorpresivamente, le sacude con el texto del nuevo códice, también llamada nueva ley de radiodifusión, que le da en el medio de la frente)
(El gigante trastabilla y cae. Al caer, levanta una gran polvareda, que cubre la escena, en ese momento el Emo se precipita sobre él y le corta el marote)

En eso, aparecen los cagatintas. Observan incrédulos la gigante caído, sin atinar a decir nada. Luego se arrodillan, de a uno, y a coro, pronuncian:

Cagatintas: (a coro) ¡En esta tierra lo mejor que tenemos es el Emo!




Telón
Fin de la obra



jueves 3 de septiembre de 2009

La historia de Natanael y Goliatj

Dado que desconozco la crónica exacta de los hechos, la que sigue es una versión libre del autor. Una versión libre y peronista de episodios que hoy pueden parecer ficticios, pero que pintan como eran los días de otro tiempo en nuestro país.

Cuadro Primero

(Una campiña verde y soleada. Se oye el trino de pájaros, vuelan mariposas de vivos colores.
Por la derecha aparece Natanael: viste pantalón de jean negro y camisa desabrochada también negra. Un largo flequillo le tapa la cara. Viene batiendo el parche de un bombo, en cuyo centro dice: “Perón vuelve - Les molesta que seamos felices”)


Natanael: (Dele que dele con el bombo) ¡Oh! ¿Qué será de los videos clubs? ¿Y qué será de los codificados? ¡Oh, ciencia tortuosa, tecnología que todo lo devoras! ¡oh, tiempo que roes mis días y los desgastas como el viento a la piedra! ¿Qué será de tantos artículos obsoletos? (suspira) ¿Qué será de mis sueños, de mis nostalgias, de mis risas y llantos de emo peronista, en estos días de barbarie y vértigo azotador? (de repente, deja de tocar el bombo y queda en silencio, expectante, intentando escuchar algo en la lejanía) Pero…¿Qué es ese sonido?

(ahora se escuchan, tenues, en la distancia, Clarines que suenan. Se van acercando. El emo los ve llegar, y por la izquierda del cuadro aparecen tres pitucos cagatintas y, atrás de ellos, el gigante Goliath)

Cagatinta 1: (Solemne, con voz finita) ¡Detente emo agitador!
Cagatinta 2: (Altanero) ¡Eso! ¡Detenete ya mismo! (aporteñándose) ¡Cortala con el bombo, pendejo!
Cagatinta 3: (tímido) Si, si, I agree. Eso, detente, stop

Natanael: (Confundido, mirá rapidamente a los cagatintas, y luego clava su mirada, cagado hasta las patas, sobre el gigante) ¿Quiénes son ustedes? (sin poder dejar de mirar al gigante) ¿En que puedo ayudarlos?

Cagatinta 1: (Solemne, profético, poético, con voz finita) ¡Lo que preguntas! Nosotros somos los dueños de todas las voces y todos los decires de esta comarca, somos el alfa y el omega de la letra impresa, los que decimos si y los que decimos no. Ah…y, ¡Claro está! Somos los Garantes de la Libertad de Opinión.
Cagatinta 2: Esato…o sea, en criollo: decimos lo que queremo y si no te gusta, te tapamo la boca de un sopapo ¿Tá?
Cagatinta 3: Exactly

Natanael (sigue duro, asustado. Pregunta, con un hilo de voz) ¿Y qué quieren de mi?

Cagatinta 1 (despliega un largo papiro, carraspea para clarificar la voz, y dice, con voz aun mas finita. Lee) Se apersona ante nosotros un individuo cuyos rasgos indican claramente que proviene de extramuros. Dice llamarse, o se hace llamar – (mirando al cagatintas 2) eso hay que ver como lo ponemos- Natanael Amenábar o bien el “emo peronista”. Asimismo, viste camisa negra, lo que indica que pertenece o se identifica con las falanges perono-fascistas. Toca un Clarín y al soplar, escupe por el mismo miguitas de choripán y exhala un fuerte olor a vino barato.

Natanael: (Cabreado) ¡Pero eso es falso!
Cagatinta 2: Má que falso nene ¡Lo dice el bando real!
Cagatinta 3: (exasperado) The Real band! The Real band!

Cagatinta 1: (prosigue la lectura) Acto seguido, se le exige que deje de tocar el Clarín y que deponga su actitud choripanil, cosa que hace (aquí abre sus ojos y mira a la platea de derecha a izquierda, en busca de complicidad), pero para tomar el Clarín e introducirlo violentamente, sin aviso ni previa salivación lubricatoria, en el ano de un vecino decente y buen pagador de impuestos que por allí pasaba.
Cagatinta 2: (Crispado, ahora adquiere un tono chacarero) ¡Jueputa! (Se avalanza sobre el emo, pero es retenido por el cagatinta 3)
Cagatinta 3: (mientras sostiene al cagatinta 2) Please, Calm, please, Don´l lose your mind

(el gigante mira todo desde atrás de los cagatintas, sin moverse ni hacer un gesto, impertérrito ante el cuadro dramático)

Natanael: Pero nada de eso es cierto… yo toco el bombo…soy peronista
Cagatinta 1: (exaltado, agita los brazos) ¡Peronista! ¡Peronista! ¡Peronista!
Cagatinta 3: (tiene un vahído y luego se desploma, soltando un aflautado pedo, este si, en el castellano más pedestre)

Natanael: Si, peronista. Y yo no tengo ningún Clarín. Y no entiendo como es que alguien ha escrito eso en un bando, si yo a ustedes ni los conozco. Ni al señor Gigante, que mucho gusto, de paso (ahora se muestra intimidado)

Cagatinta 1: Técnicamente, este bando es el bando que se leerá mañana ante el rey Imán. Cuenta lo que nosotros hemos visto (furibundo) ¡Y es su condena al ostracismo!
Cagatinta 2: (al cagatinta 3, que se levanta esforzadamente) ¿Cómo se dice ostracismo en inglés?
Cagatinta 3: Not a put idea

Cagatinta 1: (Aclaratorio) Los bandos reales dicen lo que pasa en la comarca, pero a la vez sirven de prueba y de sentencia en los juicios. Usted está incriminado y sentenciado por este bando.
Cagatinta 2: Salvo que…
Cagatinta 3: Except that…
Cagatinta 1: (Entusiasmado, con vos muy finita) ¡Nos entregue el bombo!

Natanael: (digno) No. Yo el bombo no lo entrego. Que no y que no. El bombo no lo entrego.

Cagatinta 1: (Ofuscado) ¡Habrase visto! (mira a Goliath) Estos peruca… no entienden nada. (al emo) Mire, esto es una advertencia, no querrá que tengamos que recurrir, usted sabe, al que te jedi (señala por lo bajo al gigante y susurra) Es el hombre más duro del rey Imán.

Natanael: Ya lo he dicho. No quisiera que se ofusque el señor gigante, pero yo…usted sabe…el bombo…este, es parte de la liturgia…además, no entiendo ¿No se me acusa por tener un Clarín?
Cagatinta 1: (mirando a los otros cagatintas) Estos peronchos… hay que explicarles todo. (mirando comprensivamente a Natanael) En realidad lo que nos molesta es el bombo
Natanael:……
Cagatinta 1: Decimos que nos molesta que use el Clarín…
Natanael:……
Cagatinta 1: …pero en realidad nos molesta el bombo
Natanael:…..
Cagatintas 2: ¿Qué es lo que no entendés, pibe?
Natanael: Está bien…entiendo. (decidido) Pero no les doy el bombo… ni el Clarín…ni nada.
Cagatintas 1: (ultrasolemne) Está bien, vos lo quisiste.
Cagatintas 3: You wanted it! You!
Cagatintas 1: (mirando al gigante) Goliath, proceda.


Telón

miércoles 2 de septiembre de 2009

Un candidato del PRO propuso quemar una villa

Crítica Digital: El candidato a edil por el PRO de Ciudad de Gálvez, Julio Fornari, dijo que "hay que unirse y quemar a las ratas que viven en el barrio de atrás(una villa)". La Defensoría del Pueblo lo denunció ante el Concejo local y el Inadi. Sin embargo, el candidato a concejal trató de defenderse aunque en vez de aclarar oscureció aún más el panorama.

En contacto con Radio 2 de Rosario, el candidato a edil dijo que no piensa realmente lo que dijo. "Se me soltó la cadena. Lo expresé minutos después que asaltaron mi negocio” ", manifestó. Aunque instantes después, agregó dando curso a su metáfora: "Cuando digo ratas hablo de los delincuentes y no de los vecinos. Quemar es deshacerse de lo que molesta y a las ratas hay que eliminarlas".

El candidato a concejal había sido asaltado en un local céntrico de Gálvez y tras el hecho aseguró a una canal de televisión: "Voy al frente". Con esa frase propuso en un noticiero quemar un barrio pobre para terminar con la inseguridad en esa ciudad. "También hay que tener en cuenta que no tengo una panadería, sino una armería y no me robaron para comer", expresó a Radio 2, para defender su postura que según contó fue aplaudida por gran cantidad de vecinos de Gálvez.

Hace poco un hecho de características similares se hizo público, cuando el presidente del Concejo de Arroyo Seco, Miguel Angel Coradini, propuso como solución a la inseguridad "matar a cintazos a los pibes que se falopean y salen con el revólver".

El aspirante a ocupar una banca como concejal de la Ciudad de Gálvez dijo que hay que "prenderles fuego para evitar que crezcan, porque son como ratas, tienen cría todos los días".

martes 1 de septiembre de 2009

La ley de control de medios K

La virulenta denominación disipa toda duda respecto del estado de beligerancia en curso, funcionando como ariete introductorio a una exuberancia de palabras de barricada cuyo único mensaje – lato, directo, grosero- se lee así: la corporación mediática ha acusado recibo de un proyecto de ley al que no puede oponer más que falacias, distracciones, ocultamientos y una plétora de mentiras intencionadas con el objeto de minar su legitimidad. Cimentando su voluntad política en arenas movedizas, la ofensiva grotesca y desprolija de los monopolios que se ven beneficiados con el estado actual de cosas – el marco de la obsoleta ley de radiodifusión de la última dictadura- amenaza con convertirse en un boomerang de cuestionamientos o escepticismo por parte de una sociedad que, si no cree en la política, tampoco puede creer en la voz de aquellos que operan decididamente en pos de algo. Minada la credibilidad de todo aquello que no se amolde a la fantasía de “lo objetivo” -tantas veces agitada desde el dispositivo aceitado del “periodismo independiente-, las operaciones de Clarín y sus aliados tienen un color demasiado intencionado para convertirse en “causa popular”, dejando al desnudo, en una intemperie cruda, los intereses corporativos que están detrás de ella.

¿Por qué una ofensiva tan torpe de parte de aquellos que han mostrado, en instancias repetidas, una habilidad escalofriante para hacer y deshacer opiniones, posiciones, direcciones y sentidos? Tal vez porque, al igual que con el negocio fraudulento y brutal del fútbol, los monopolios saben que jugando las cartas de la verdad difícilmente puedan sostener una confrontación de argumentos en la cual salir gananciosos. Aquellos que han sabido vender la ideología más elemental en la forma solapada y pretendidamente aséptica de “sentido común”, hoy se encuentran a la retranca, con el ala quebrada, dando torpes estiletazos verbales y puñaladas ciegas de parte de cagatintas a sueldo que, salvo contados casos, no tienen la altura intelectual ni la capacidad de análisis político que la circunstancia les demanda: la diatriba, la difamación, la lóbrega musicalización de los noticieros, los gestos adustos y preocupados de cronistas jugando al procerato, las ironías patéticas, el sambenito de la libertad de prensa eternamente amenazada, parecen insuficientes recursos en una lucha que se libra a todo o nada, y donde uno de los contendientes en cuestión apenas si puede esconder bajo la alfombra el resultado monstruoso de décadas de concentración de poder y de riqueza ¿Cómo explicar que está bien ser dueños de todo, hacedores únicos y últimos de una verdad de una sola cara? Para jugar con la literatura: está en pugna condenar a la verdad a ser una aberración de un solo lado, como el disco de Odín, o racionalizar una verdad de múltiples signos, sugestiva, apelativa de curiosidades y apetitos indagadores, como el astro cuya cara oscura que nunca vemos.

Está en juego romper el cerco impuesto a millones de intelectos, cortar las cadenas que clausuran nuestras discusiones pendientes, deshacer los miedos que un terrorismo que derrama tinta en lugar de sangre ha apuntalado en las conciencias de un pueblo sobre el que pesan las consecuencias de una verdad única arrasadora de diferencias, intereses y contradicciones. De La Verdad Única. De los sentidos únicos, ya los interpretemos como herramientas de percepción, ya como sentidos de avance, determinantes del “hacia donde vamos” de una sociedad.

El proyecto de ley de servicios de comunicación audiovisual – para los desprevenidos, ese es el nombre que le han dado quienes la han redactado- ha sido tildado de autoritario, cuando nunca un proyecto de ley había recorrido tantas manos y suscitado tantas discusiones: desde organizaciones no gubernamentales, sindicatos, centros de estudiantes y agrupaciones universitarias, organismos de derechos humanos, cooperativas y espacios de comunicación alternativa, por citar los más importantes, se ha dado apoyo y difusión al proyecto desde hace más de un año, a partir de la consideración de sus 21 puntos básicos, a los que solo una descarada vocación de mentira puede llamar de control, de mordaza o de censura. Paralelismos con Venezuela, con Cuba, con el tercer Reich, con el Stalinismo o con el hades terrible, vienen a decorar los exabruptos de una cofradía que encuentra Ceacescus, Hitlers, Napoleones o Nerones como caracoles en una maceta, sin medir sus flamígeros dichos vomitados al calor de arranques viscerales de furia cegadora y gastando el filo de un facón al que, de puro celoso, se le ha mellado la hoja.

Por si aquella legitimación popular no valiese, está la absoluta legalidad que tiene el proyecto, que será tratado por las dos cámaras, y seguramente maltratado por una oposición servicial, impotente, gustosa de su rol de reparto en el escenario de una confrontación mayor: la política versus las corporaciones.