Una nota del mes de Enero, que me pareció interesante para este fin de semana. Tomado de www.carasycaretas.org
Con la llegada del tan mentado y esperado año electoral, el Gobierno y la oposición se juegan sus chances con miras a 2011 con la vista puesta en la crisis internacional.
Se abre un año electoral, pero no cualquier año electoral en el que se renuevan algunos mandatos de legisladores; se abre, por el contrario, un año complejo e intenso en el que seguramente se van a dirimir los próximos tiempos argentinos. Seremos atravesados de lado a lado por las asperezas políticas, por denuncias de todo tipo ya adelantadas por los exabruptos destituyentes de Lilita Carrió, por el terrorismo verbal de los economistas del establishment que seguirán anunciando sus profecías autocumplidas, aquellas que buscarán horadar la estabilidad para debilitar todavía más al Gobierno y que serán multiplicadas, como siempre, por gran parte de la corporación mediática, pero también seguramente veremos a un Poder Ejecutivo en plena actividad, casi maníaca, tratando de campear el temporal de la crisis internacional y de sus coletazos por estas geografías de un mundo que ya no deja nada intocado, en especial cuando se trata de penurias y desaguisados del sacrosanto mercado capitalista. Será un año de duelos verbales, de polémicas y de debates en torno a proyectos disímiles en los que se pondrá en discusión el pasado, el presente y el futuro de los argentinos. Habrá, entonces, que estar preparados para tanto ajetreo, para los continuos movimientos sísmicos que sacudirán nuestro suelo.
Pero también será un año en el que con crudeza se volverá a dar la puja por la distribución del ingreso allí donde los sectores más concentrados y hegemónicos del poder económico intentarán aprovechar la crisis para recortar el proceso de recuperación del salario que se había venido dando en los últimos tiempos; recuperación que va más allá del simple dato anecdótico para instalarse de lleno en el litigio por la renta en una sociedad que a lo largo de los 30 años finales del siglo pasado había visto de qué modo los asalariados fueron perdiendo cada vez más mientras la riqueza se fue concentrando en cada vez menos manos. Será un conflicto no sólo por el empleo, por mantener las fuentes de trabajo (ese será el interés especulativo de los empresarios que querrán que todo se dirima en ese terreno, el que hace de la fragilidad del trabajo un mecanismo para controlar y reducir en última instancia los salarios), sino también debería ser un conflicto alrededor de lo que se discutió con fuerza e intempestivamente en 2008: la cuestión de la renta y de su distribución.
Cultura del trabajo
Por eso el debate girará, o debería hacerlo, en torno no sólo al mantenimiento de las fuentes de trabajo (cuestión crucial) sino de aquello que tiene directa relación con el poder adquisitivo de los salarios y de su vínculo con el mercado interno. Una querella que viene de lejos en nuestro país y que el año que acaba de cerrarse no hizo más que potenciar. En ese momento fue la disputa por la renta agropecuaria extraordinaria, hoy, en una coyuntura más frágil y problemática atravesada por la crisis mundial, se tratará de negociar con otros sectores de la economía y de la producción, aquellos que durante gran parte del mandato de Néstor Kirchner y ahora de Cristina Fernández han sido sus aliados. Se discutirá con los sectores industriales y con los de servicios, se pondrá sobre la mesa el tema salarial, el consumo, lo conquistado hasta ahora o, mejor dicho, lo incipientemente recuperado por parte de los trabajadores después de décadas de flexibilización y de pérdida del poder adquisitivo. Alrededor de esta puja se expresarán las intenciones del Gobierno, se verá hasta dónde está dispuesto a continuar con sus políticas económicas o hasta qué punto la lógica del poder de las corporaciones logrará imponer sus condiciones. También veremos si los giros neokeynesianos logran airear los malsanos vientos de la crisis mundial o se quedan en anuncios deshilachados.
Un año en el que los lenguajes de la política se entramarán con los de la economía allí donde la inestabilidad de los mercados mundiales tendrá, nos guste o no, un impacto directo sobre nuestra realidad cotidiana, impacto que será multiplicado por el amarillismo de los medios de comunicación, o al menos de aquellos que han jugado y lo siguen haciendo, su propio partido en directo enfrentamiento con el gobierno nacional. Tal vez por eso será decisiva la puja alrededor de la siempre postergada nueva Ley de Radiodifusión, punto central de un conflicto no resuelto que se vio potenciado por el papel que los grupos más poderosos y concentrados del espectro mediático jugaron durante todo el conflicto entre los dueños de la tierra y el Gobierno. En un año electoral clave el papel de los medios será exponencialmente más significativo, de ahí la importancia de la apertura de un debate serio sobre una ley que logre regular las prácticas monopólicas que dominan los medios de comunicación en nuestro país. Será, si finalmente se da, una batalla muy dura; si no es postergada, como en otras ocasiones, gracias a las presiones y a los chantajes de la corporación mediática (la única, prácticamente, que nunca se hizo cargo de sus actividades cómplices durante la época de la dictadura militar).
La pregunta que queda por formular es sí la política logrará encantar, de algún modo, a una sociedad que suele sustraerse a esas demandas de una práctica que entre nosotros no termina de recuperar su legitimidad. Por el lado del kirchnerismo aparece el desafío de revertir una fuerte caída de su predicamento, caída vinculada no sólo a sus desaciertos, que no han sido pocos (aunque también no puedo dejar de señalar que los ataques que ha recibido con mayor intensidad el último año se han debido más a sus aciertos o a la intención de profundizar en materia redistributiva que a sus errores de cálculo político o a las limitaciones en su propio proyecto) sino, tal vez, a su incapacidad para suscitar entusiasmo, para fijar las coordenadas de un modelo de país que sea capaz de habilitar lenguajes surcados por el ideal o incluso por la utopía. Al kirchnerismo, y sin duda esto se ha profundizado durante el mandato de Cristina Fernández, le ha faltado capacidad de interpelación tanto a los sectores populares como a las clases medias; no ha encontrado el tono, la manera de conmover a una sociedad que sospecha de todo y de todos y que fundamentalmente ha reducido, en su imaginario, toda acción gubernamental a la lógica de la impostura o de la manipulación ligada con la caja negra en que, según esta visión, se ha convertido el Estado.
Sobre esta sospecha se levantó y se levantará la acción destemplada de una oposición que apostará a la catástrofe social y económica; de una oposición que se ocupa y se ocupará pacientemente de eludir cualquier propuesta efectiva, cualquier señalamiento que oriente el destino de su modelo de país para situarse, casi exclusivamente, en la lógica de la emboscadura, aquella que hace de la sospecha y de la denuncia su centro neurálgico profundizando ese espontáneo gesto antipolítico de vastos sectores de nuestra sociedad. Una oposición que sigue sacándole renta a la lógica denuncista que nos atravesó durante todo el menemismo; que ha transformado el debate de ideas en un pleito judicial sin ofrecer ninguna propuesta, más o menos seria, de qué haría de llegar al poder. Sospecho que detrás de los reclamos de una patria agroexportadora se encolumna, aunque no lo diga, gran parte de la oposición. La otra parte de la oposición, la que se define como progresista, cree, con ilusiones dignas de mejor causa, que podrá ocupar el lugar del kirchnerismo si este es desplazado, sin darse cuenta, o eso al menos parece, que lo que nos espera, si eso acontece, es una restauración conservadora. Un año, entonces, que cruzará lo político con lo económico, lo cultural con lo mediático, lo social lo electoral hasta niveles cuya intensidad estaremos todavía por ver.
Un año que no será sencillo ni sereno, pero que no por eso deberá ser vivido como dramático y anunciador de la catástrofe. Será, mejor leerlo así, un año de fuertes debates políticos en los que también nos iremos acercando al Bicentenario y a sus significaciones; en el que nuevamente deberemos debatir el país, sus itinerarios futuros, los proyectos en pugna, el hacia dónde y el cómo. Hacia allí vamos.
Ricardo Forster
sábado 28 de febrero de 2009
viernes 27 de febrero de 2009
Y apareció la CIA…

En estos días de candidez y mamarracho, en que la gran corporación mediática nacional e internacional nos convida con la ilusión de que muerto Bush se acabó la guerra y que llegado Black Barack al poder se acabó el imperialismo, aparecen unos insólitos informes de la CIA acerca de cierta inestabilidad y posibles desajustes en la situación interna de la Argentina, Ecuador y, cuando no, Venezuela. Conociendo la historia de la neutral institución que emite la opinión, no podemos dejar de entender que, lejos de ser un diagnóstico, constituye un pronóstico derivado de la vocación de intervenir en América Latina que este organismo tuvo, tiene y tendrá. Es decir: la CIA no da puntada sin hilo, aunque todo lo que hagan luego termine en un escándalo violento y grosero, cuando no genocida. Este organismo –mucho más brutal que inteligente- no es una consultora de riesgo ni una agencia de prensa: se trata del mismo que ha impulsado guerras, golpes de estados, sabotajes, magnicidios, genocidios y todos los cirios que puedan venir a nuestras cabezas.
Sorprende la calma con que lo toman algunos. Me debo estar entroskisando, o “La Nación” y "Perfil" son diarios cipallos. Las dos cosas pueden ser.
Sorprende la calma con que lo toman algunos. Me debo estar entroskisando, o “La Nación” y "Perfil" son diarios cipallos. Las dos cosas pueden ser.
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jueves 26 de febrero de 2009
24 de febrero
Un poco tarde llegan estas palabritas. Estuve hurgando en busca de inspiración; finalmente salió esto:
Oíd mortales
el grito callado
del obrero torneando alboradas
Oíd el ruido
de abiertas tranqueras
y de sueños galope en tropel
Ved en trono
plebeya igualdad
y que el pecho bellísimo abrieron
las barriadas humildes del sur
ved la marcha
y el brillo que ciega
de pupilas ardidas de sol
Oíd el grito
del corazón
que a su marcha todo hace temblar
Ved
a sus descalzos pies
el furioso león opresor
prometiendo volver a zaherir
Y dile a aquellos
que coronados
de gloria y futuro
murieron
para que reinase en el pueblo
el amor y la igualdad
que juramos
pelear
con gloria
vivir
con gloria
morir
con gloria
amar
Oíd mortales
el grito callado
del obrero torneando alboradas
Oíd el ruido
de abiertas tranqueras
y de sueños galope en tropel
Ved en trono
plebeya igualdad
y que el pecho bellísimo abrieron
las barriadas humildes del sur
ved la marcha
y el brillo que ciega
de pupilas ardidas de sol
Oíd el grito
del corazón
que a su marcha todo hace temblar
Ved
a sus descalzos pies
el furioso león opresor
prometiendo volver a zaherir
Y dile a aquellos
que coronados
de gloria y futuro
murieron
para que reinase en el pueblo
el amor y la igualdad
que juramos
pelear
con gloria
vivir
con gloria
morir
con gloria
amar
miércoles 25 de febrero de 2009
¿Por qué?
¿Por qué los cortes de ruta llevados adelante por personas que luchan por alcanzar su sustento diario es un delito y un atentado contra la libertad de tránsito, mientras que los cortes de ruta y el desabastecimiento, cuandos lo impulsan chacareros en camionetas doble tracción, comiendo fastuosos asados y jugando chukers de polo en la rotonda, es un legítimo gesto de indignación patriótica?
¿Por qué los escraches llevados adelante por militantes del campo popular en defensa de causas colectivas son manifestaciones de barbarie intolerante propias de inadaptados, mientras que si las ejecutan los integrantes de la burguesía agopecuaria contra mandatarios democraticamente elegidos se trata de expresiones justas y justificadas en defensa de los derechos ciudadanos?
¿Por qué la toma de edificios públicos es un hecho violento y alarmante cuando lo ejecutan organizaciones sociales o de desocupados, mientras que si es ejecutado por grandes capitalistas que acreditan millones de dólares de capital, se trata de un pic nic o meeting democrático ?
¿Por qué tanta hipocresía y descaro en los medios de comunicación?
Respuesta: PORQUE SON LOS VOCEROS DEL GRAN CAPITAL Y LA OLIGARQUIA
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martes 24 de febrero de 2009
lunes 23 de febrero de 2009
¡Ah! Pero entonces las querías móviles
(Clarín) El petitorio de la Mesa de Enlace es extenso y no difiere ni una coma de la carta que se envió a la Presidencia el 21 de enero pasado. Dista muchísimo de lo que el Gobierno parece dispuesto a otorgar, y que ha dejado trascender por diversas fuentes. Incluye, claro, el tema de las retenciones. Reclama "readecuar las alícuotas en función del reacomodamiento de precios de los commodities, especialmente para los pequeños y medianos productores". Hasta diciembre de 2006, con valores agrícolas bastante semejantes a los actuales, la soja tributaba 23,5%. Hoy deja el 35%.
En buen castellano: gataflorismo
En castellano grondoniano: Ay, Alfredito... que victoria pírrica te mandaste
En buen castellano: gataflorismo
En castellano grondoniano: Ay, Alfredito... que victoria pírrica te mandaste
jueves 19 de febrero de 2009
Parame esta
No es tan fácil. Nada es tan fácil como fue algún día, hace casi un año.
Los precios no despiertan la codicia ciega, los chacaliberales ya no están en la fase de “ricos confiscado”; han pasado a la más elemental de “gringo asustado”: la sequía si es una amenaza, mucho mas grave que Moreno o la plaga K.
Una parte de la sociedad urbana se desencantó bastante con la reserva moral de la nación resguardada en el campo: ya es muy difícil negar que existió vocación destituyente, que los líderes agropecuarios son bastante reaccionarios y nada progresistas, que el lock out fue en gran medida una operación política de desgaste.
La otra parte –mayoritaria- de la clase media tilinga, aquella que acompañó “al campo” (ese eufemismo insoportable que se utiliza para señalar a las dirigencias patronales del agronegocio) se asustó bastante por el dilatado conflicto, vio subir los precios, se sintió en crisis y volvió a su terruño: el egoísmo individualista.
El gobierno abandonó su pose un tanto canchera y autosuficiente: mostró gestión, cintura ante la crisis y, sobre todo, solidez en medio del tsunami interno y externo. Además, se actuó como se debía ante la sequía, mal que les pese a los dirigentes del campo (hasta yo lo uso, me cacho).
Aparecieron voces solidarias, se consolidó la polarización entre campo popular y reacción neoliberal.
Los medios de comunicación quemaron demasiadas naves: ¿Quién, aunque esté muy entusiasmado con la causa sojera, puede negar que los monopolios mediáticos se juegan mucho mas que una opinión en la defensa de un negocio multimillonario?
Nada es tan fácil como supo ser. Y la oposición viene a aportar algo más a la inercia: no existe alternativa polarizadora por fuera del gobierno; es más: el único que fue capaz de capitalizar la crisis en términos de apoyo explícito, fue el gobierno. El resto cosechan esquirlas de la vaga y exaltada vocación anti-K de un sector de clase media y alta que no es mayoritario, ni es electoral o políticamente confiable (más bien ultravolátil).
Por eso empiezan las dilaciones, los negociados por fuera de la mersa de enlace, las “treguas”, las paciencias que esconden impotencia, los miedos de ir a fondo a riesgo de quemarse, o de cortar las rutas en un momento en que muchos productores ganaderos se ven obligados, por falta de forraje, a vender hacienda. La dificultad de sacar a la ruta al productor que ya no piensa en el frente colectivo si no en los problemas que la sequía trae en su negocio particular. La intransigencia y las advertencias de los transportistas: otro mas no bancamos. Lo mismo para mucha gente ligada al negocio agropecuario. Por decepción, miedo o egoísmo, la clase media hace vacío. Por miedo a enterrarse, la oposición espera que los ruralistas se lancen a la experiencia sin arriesgar nada. Por falta de ideas, la oposición da vueltas en círculo como el perro atrás de su culo, intentando un armado electoral que resulte lo menos emético posible y que tenga garantía al menos por seis meses.
Nosotros esperamos. Tampoco se la vamos a hacer fácil. Si alguno tiene dudas, lee esto o esto, y arranca como loco a cualquier plaza, a cualquier ruta; si es necesario hacemos de fiscal de mesa: ¿pueden decir lo mismo los que se desviven -en “plena crisis política y sobre el final de la era Ceacesku”- por instalar la estupidez de la boleta única?
No se equivoquen. Ya nada es como antes: se que miles vivieron la angustia que yo viví en esos días de marzo y abril, se que miles nos lamentamos por carecer de herramientas o de espacios de organización para participar. Las cosas ya no son iguales. Ustedes nos hicieron un poquito más fuertes. Ahora aguanten, aguanten los trapos.
Los precios no despiertan la codicia ciega, los chacaliberales ya no están en la fase de “ricos confiscado”; han pasado a la más elemental de “gringo asustado”: la sequía si es una amenaza, mucho mas grave que Moreno o la plaga K.
Una parte de la sociedad urbana se desencantó bastante con la reserva moral de la nación resguardada en el campo: ya es muy difícil negar que existió vocación destituyente, que los líderes agropecuarios son bastante reaccionarios y nada progresistas, que el lock out fue en gran medida una operación política de desgaste.
La otra parte –mayoritaria- de la clase media tilinga, aquella que acompañó “al campo” (ese eufemismo insoportable que se utiliza para señalar a las dirigencias patronales del agronegocio) se asustó bastante por el dilatado conflicto, vio subir los precios, se sintió en crisis y volvió a su terruño: el egoísmo individualista.
El gobierno abandonó su pose un tanto canchera y autosuficiente: mostró gestión, cintura ante la crisis y, sobre todo, solidez en medio del tsunami interno y externo. Además, se actuó como se debía ante la sequía, mal que les pese a los dirigentes del campo (hasta yo lo uso, me cacho).
Aparecieron voces solidarias, se consolidó la polarización entre campo popular y reacción neoliberal.
Los medios de comunicación quemaron demasiadas naves: ¿Quién, aunque esté muy entusiasmado con la causa sojera, puede negar que los monopolios mediáticos se juegan mucho mas que una opinión en la defensa de un negocio multimillonario?
Nada es tan fácil como supo ser. Y la oposición viene a aportar algo más a la inercia: no existe alternativa polarizadora por fuera del gobierno; es más: el único que fue capaz de capitalizar la crisis en términos de apoyo explícito, fue el gobierno. El resto cosechan esquirlas de la vaga y exaltada vocación anti-K de un sector de clase media y alta que no es mayoritario, ni es electoral o políticamente confiable (más bien ultravolátil).
Por eso empiezan las dilaciones, los negociados por fuera de la mersa de enlace, las “treguas”, las paciencias que esconden impotencia, los miedos de ir a fondo a riesgo de quemarse, o de cortar las rutas en un momento en que muchos productores ganaderos se ven obligados, por falta de forraje, a vender hacienda. La dificultad de sacar a la ruta al productor que ya no piensa en el frente colectivo si no en los problemas que la sequía trae en su negocio particular. La intransigencia y las advertencias de los transportistas: otro mas no bancamos. Lo mismo para mucha gente ligada al negocio agropecuario. Por decepción, miedo o egoísmo, la clase media hace vacío. Por miedo a enterrarse, la oposición espera que los ruralistas se lancen a la experiencia sin arriesgar nada. Por falta de ideas, la oposición da vueltas en círculo como el perro atrás de su culo, intentando un armado electoral que resulte lo menos emético posible y que tenga garantía al menos por seis meses.
Nosotros esperamos. Tampoco se la vamos a hacer fácil. Si alguno tiene dudas, lee esto o esto, y arranca como loco a cualquier plaza, a cualquier ruta; si es necesario hacemos de fiscal de mesa: ¿pueden decir lo mismo los que se desviven -en “plena crisis política y sobre el final de la era Ceacesku”- por instalar la estupidez de la boleta única?
No se equivoquen. Ya nada es como antes: se que miles vivieron la angustia que yo viví en esos días de marzo y abril, se que miles nos lamentamos por carecer de herramientas o de espacios de organización para participar. Las cosas ya no son iguales. Ustedes nos hicieron un poquito más fuertes. Ahora aguanten, aguanten los trapos.
lunes 16 de febrero de 2009
A comerla
El que está en la fotito de arriba es un tal Yon Goicochea, dirigente estudiantil y oligarca, devenido, por la ausencia de caras potables, en "importante" dirigente antichavista en Venezuela. Casualmente, aquí lo tenemos recibiendo el "Milton Friedman Prize", un premio muy paquete que entregan los yanquis a los cipayos oligárquicos que tienen pululando por el continente. El nombre de la condecoración que Yon recibió dice todo lo que necesitamos saber acerca de Yon.Pero ¿Por qué Yon? Porque quería saludarlo a Yon. Desde hoy temprano, cuando me levanté con la noticia del triunfazo de don Hugo -y de Lorenzo que, aunque crítico, no olvida que en sus años mozos fue paracaidista - no puedo dejar de recordar a este gordito amanerado que vociferaba eufórico enfrente del micrófono anunciando la derrota del chavismo, allá por diciembre de 2007.
Si me estás leyendo -se que cada tanto te das una vuelta por los blogs peronistas- te quería decir que jajajajaja...jajajajajajajja....jajajaaaaaaaajajajajajajaa JAJAJAJAJAJAJAJAJAJA AJAAJAJAJJAJAJAJAAJAJAJAJAJAJAJAAJJAJAAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJA
que JAJAJAJAJAJAJAAJAJAJAJAJAJJAJAAJAJJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAAJA
O, mas yanqui: HA HA HA HA HA HA HA HA HAHAHAHAHA
¡Chávez hasta el dos mil siempre!
¡Viva Latinoamérica unida y socialista!
¡Viva el comandante Hugo Chávez Frías!
domingo 15 de febrero de 2009
sábado 14 de febrero de 2009
Discurso por el día de San Valentín - Juan Carlos Perón
Hace más de cuarenta años advertimos al pueblo argentino sobre las consecuencias nefastas que podían derivarse de la penetración fiesteril. Ya entonces observábamos el lento y progresivo fenecer de nuestras fiestas populares de raigambre tradicional, que iban siendo desplazadas por festividades foráneas, según un plan claramente establecido por parte de la sinarquía internacional y los imperialismos de turno.
A izquierda y a derecha tuvimos que dar la batalla: luchamos primero contra la festividad soviética del “spotnot”, que elementos apátridas al servicio de oscuros e inconfesables intereses, refugiándose en casas de vaya a saber uno que pueblo o desde elegantes cafés de la Rue Popeé, intentaban impulsar –estérilmente- dentro de la masa trabajadora, que le ha dicho que no, una y mil veces, al vodka y a los pastelitos de caviar.
Mas tarde, enfrentamos campañas propagandistas mucho más fuertes, que intentaron debilitar la festividad de Reyes y reemplazarla por una navidad con San Nicolás, medias coloradas y bastones de caramelo incluidos. Supimos enfrentar con coraje y decisión aquella avanzada imperialista, y si el triunfo no fue posible, tampoco pudieron arrebatarnos la costumbre de echarle pasto a los camellos y poner los zapatos o las alpargatas al pie del catre.
Vimos desvanecerse la fuerza y la magia de los carnavales, vimos como los corsos tradicionales iban cediendo paso al prefabricado comercial de la carroza estilo Río de Janeiro, donde los tristes Pierrots o los misteriosos enmascarados grises cedían sus espacios a elementos de la oligarquía, travestidos y emplumados, que movían el culo con obsceno frenesí. En los sitios donde el recato y la moral aun reinaban, el carnaval quedó reducido a globazos de agua y a manguerazos; triste fue la historia en otros sitios: hoy vemos remedos grotescos de festividades propias del imperialismo carioca.
Luego enfrentamos una arremetida mas dura: ya eran los años 90. Empezó como un juego novedoso en los institutos de inglés y casas de la cultura británica. Ante la ausencia de los grandes zapallotes que se veían en el cine, zapallos calabaza tradicionales -¡los mismos que nos dan abnegadamente su carcaza para que fabriquemos nuestros mates! – eran tallados a cuchillo para emular a los pumpkins yanquis. Una vela en el interior venía a proponer el susto; afortunadamente, las oblongas calabazas nativas eran más apropiadas para la risa que para el espanto. Llamamos a una campaña de concientización a la que el pueblo trabajador respondió masivamente: “si un niño le toca la puerta y le dice dulce o truco, súrtale un buen biandazo”. En el primer octubre, los centros médicos del país registraron más de catorce mil niños abofeteados de gravedad; todo un éxito. Este número fue disminuyendo año tras año, mostrando una vez más la efectividad pedagógica del schiaffo y la gran capacidad de aprendizaje que los niños tienen cuando se los alecciona decididamente y a tiempo.
Fueron y siguen siendo duras las arremetidas: hemos perdido para siempre las fogatas de San Juan, el 24 de Junio; en las navidades es cada día mas frecuente el felpudo que saluda Merry Chritsmas y la sidra y el ananá fizz son desplazada gradualmente por el exótico champán, tanto en su forma tradicional como en la variedad con sabor a frutilla. Los números son elocuentes: desde el año 73 a la fecha, el consumo de sidra del 24 de diciembre ha caído un 33%, el del afrancesado Vitel Thoné ha crecido un 41%, el de Pan dulce ha caído un 18%; en fin: nuestras navidades se parecen cada vez menos a nuestras navidades. No faltan quienes guardan el cipayo anhelo de que el cambio climático nos traiga una nevada en pleno diciembre.
Beodos oportunistas, borrachines de cantina, inveterados chupandingas de garroneo, han impulsado en nuestro país la instalación de la fiesta de San Patricio. No me detendré en esto, pero el cuadro de una Buenos Aires ebria a mediados de Marzo me lleva a preguntarme si resulta necesaria una excusa irlandesa para una borrachera nacional.
Hoy los he reunido para hablarles de algo mucho más importante, necesito hablarles de algo mucho más importante: sabemos que el amor ha sido y será el más importante maná para nuestros descamisados. Nadie ama mas sincera y profundamente que un trabajador. Algunas anécdotas sirven de ejemplo: en tiempos de Ubaldini, el gremio cervecero sufrió tanto por un traspié amoroso de su líder, que la producción de la bebida a nivel nacional cayó un 39%. El griego Blajaquis llegó a tener19 mujeres, a todas las amó, con todas hacía el amor varias veces por semana. Cuentan también, que el mismo Lorenzo Miguel, allá por los años 70, se enamoró perdidamente de una jovencita de la JTP y que eso lo arrastró a leer el libro rojo de Mao. Finalmente se pelearon, y el loro no pasó del prólogo. ¡Qué distinta hubiese sido la historia del pueblo trabajador si las jovencitas de la JTP hubiesen sido más constantes en sus amoríos! (risas y aplausos)
Bueno compañeros, creo que me he extendido demasiado. Voy a ir cerrando este improvisado discurso con una advertencia: la batalla no ha terminado. Hoy, 14 de Febrero, alguien quiere ponerle sello de extranjería a nuestros amores nacionales. Alguien, en el espurio afán de vender un ramo de flores o una cena romántica, propicia la penetración fiesteril nuevamente. Algunos parecen convencidos de la urgencia de comprarles a sus amadas alguna baratija, en nombre de esta nueva trampa del imperio y de la sociedad de consumo.
¡Compañeros trabajadores! ¡Compañeras trabajadoras! ¡Nunca fue más evidente la trampa! ¡Nunca mas miserables las intenciones!
A todos aquellos que pretenden imponernos esta festividad ridícula y capitalista del día de San Valentín les decimos que no permitiremos esta avanzada. Que lucharemos siempre por enamoramientos nacionales y populares; que no habrá besos en el autocine ni citas en la fuente de soda, que no habrá ni mas ni menos abrazos, ni mas ni menos “te quiero” , ni mas ni menos profundo y sincero amor peronista en este día que en otros. Llamamos a la abstención florística y bombonera, a la abstención restoranera. No festejemos el día de San Valentín. Ninguneemos esta farsa yanqui, hagamos nuestra vida y nuestros amores sin declamaciones estúpidas ni impostadas: el futuro nos depara las más gloriosas páginas en la historia de la grandeza de nuestro pueblo (aplausos y se inicia la marchita).
A izquierda y a derecha tuvimos que dar la batalla: luchamos primero contra la festividad soviética del “spotnot”, que elementos apátridas al servicio de oscuros e inconfesables intereses, refugiándose en casas de vaya a saber uno que pueblo o desde elegantes cafés de la Rue Popeé, intentaban impulsar –estérilmente- dentro de la masa trabajadora, que le ha dicho que no, una y mil veces, al vodka y a los pastelitos de caviar.
Mas tarde, enfrentamos campañas propagandistas mucho más fuertes, que intentaron debilitar la festividad de Reyes y reemplazarla por una navidad con San Nicolás, medias coloradas y bastones de caramelo incluidos. Supimos enfrentar con coraje y decisión aquella avanzada imperialista, y si el triunfo no fue posible, tampoco pudieron arrebatarnos la costumbre de echarle pasto a los camellos y poner los zapatos o las alpargatas al pie del catre.
Vimos desvanecerse la fuerza y la magia de los carnavales, vimos como los corsos tradicionales iban cediendo paso al prefabricado comercial de la carroza estilo Río de Janeiro, donde los tristes Pierrots o los misteriosos enmascarados grises cedían sus espacios a elementos de la oligarquía, travestidos y emplumados, que movían el culo con obsceno frenesí. En los sitios donde el recato y la moral aun reinaban, el carnaval quedó reducido a globazos de agua y a manguerazos; triste fue la historia en otros sitios: hoy vemos remedos grotescos de festividades propias del imperialismo carioca.
Luego enfrentamos una arremetida mas dura: ya eran los años 90. Empezó como un juego novedoso en los institutos de inglés y casas de la cultura británica. Ante la ausencia de los grandes zapallotes que se veían en el cine, zapallos calabaza tradicionales -¡los mismos que nos dan abnegadamente su carcaza para que fabriquemos nuestros mates! – eran tallados a cuchillo para emular a los pumpkins yanquis. Una vela en el interior venía a proponer el susto; afortunadamente, las oblongas calabazas nativas eran más apropiadas para la risa que para el espanto. Llamamos a una campaña de concientización a la que el pueblo trabajador respondió masivamente: “si un niño le toca la puerta y le dice dulce o truco, súrtale un buen biandazo”. En el primer octubre, los centros médicos del país registraron más de catorce mil niños abofeteados de gravedad; todo un éxito. Este número fue disminuyendo año tras año, mostrando una vez más la efectividad pedagógica del schiaffo y la gran capacidad de aprendizaje que los niños tienen cuando se los alecciona decididamente y a tiempo.
Fueron y siguen siendo duras las arremetidas: hemos perdido para siempre las fogatas de San Juan, el 24 de Junio; en las navidades es cada día mas frecuente el felpudo que saluda Merry Chritsmas y la sidra y el ananá fizz son desplazada gradualmente por el exótico champán, tanto en su forma tradicional como en la variedad con sabor a frutilla. Los números son elocuentes: desde el año 73 a la fecha, el consumo de sidra del 24 de diciembre ha caído un 33%, el del afrancesado Vitel Thoné ha crecido un 41%, el de Pan dulce ha caído un 18%; en fin: nuestras navidades se parecen cada vez menos a nuestras navidades. No faltan quienes guardan el cipayo anhelo de que el cambio climático nos traiga una nevada en pleno diciembre.
Beodos oportunistas, borrachines de cantina, inveterados chupandingas de garroneo, han impulsado en nuestro país la instalación de la fiesta de San Patricio. No me detendré en esto, pero el cuadro de una Buenos Aires ebria a mediados de Marzo me lleva a preguntarme si resulta necesaria una excusa irlandesa para una borrachera nacional.
Hoy los he reunido para hablarles de algo mucho más importante, necesito hablarles de algo mucho más importante: sabemos que el amor ha sido y será el más importante maná para nuestros descamisados. Nadie ama mas sincera y profundamente que un trabajador. Algunas anécdotas sirven de ejemplo: en tiempos de Ubaldini, el gremio cervecero sufrió tanto por un traspié amoroso de su líder, que la producción de la bebida a nivel nacional cayó un 39%. El griego Blajaquis llegó a tener19 mujeres, a todas las amó, con todas hacía el amor varias veces por semana. Cuentan también, que el mismo Lorenzo Miguel, allá por los años 70, se enamoró perdidamente de una jovencita de la JTP y que eso lo arrastró a leer el libro rojo de Mao. Finalmente se pelearon, y el loro no pasó del prólogo. ¡Qué distinta hubiese sido la historia del pueblo trabajador si las jovencitas de la JTP hubiesen sido más constantes en sus amoríos! (risas y aplausos)
Bueno compañeros, creo que me he extendido demasiado. Voy a ir cerrando este improvisado discurso con una advertencia: la batalla no ha terminado. Hoy, 14 de Febrero, alguien quiere ponerle sello de extranjería a nuestros amores nacionales. Alguien, en el espurio afán de vender un ramo de flores o una cena romántica, propicia la penetración fiesteril nuevamente. Algunos parecen convencidos de la urgencia de comprarles a sus amadas alguna baratija, en nombre de esta nueva trampa del imperio y de la sociedad de consumo.
¡Compañeros trabajadores! ¡Compañeras trabajadoras! ¡Nunca fue más evidente la trampa! ¡Nunca mas miserables las intenciones!
A todos aquellos que pretenden imponernos esta festividad ridícula y capitalista del día de San Valentín les decimos que no permitiremos esta avanzada. Que lucharemos siempre por enamoramientos nacionales y populares; que no habrá besos en el autocine ni citas en la fuente de soda, que no habrá ni mas ni menos abrazos, ni mas ni menos “te quiero” , ni mas ni menos profundo y sincero amor peronista en este día que en otros. Llamamos a la abstención florística y bombonera, a la abstención restoranera. No festejemos el día de San Valentín. Ninguneemos esta farsa yanqui, hagamos nuestra vida y nuestros amores sin declamaciones estúpidas ni impostadas: el futuro nos depara las más gloriosas páginas en la historia de la grandeza de nuestro pueblo (aplausos y se inicia la marchita).
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jueves 12 de febrero de 2009
miércoles 11 de febrero de 2009
Cumbrecita
A pesar del afán grandilocuente y rentado de 26 TV y de América, la “CUMBRE OPOSITORA” dejó más bien imagen de “tarimita enclenque” en la que no hay lugar para muchos. En el centro estuvo Maurice , que es el que no va a disputar cargo directamente en Octubre y que además no tiene que sacarse los ojos con nadie peleando por el liderazgo en la provincia de Buenos Aires, a la derecha De Narvaez y Solá, a la izquierda...de Macri, lo cual no es muy difícil.Mientras contenía las ganas de romper la tele trataba de sacar algunas conclusiones, de tomarle un poco el pulso a la conferencia, de otear el panorama. Y notaba la natural endeblez que el acuerdo tiene, siendo que resulta de un atado con alambre electoralero en busca-del-peronismo-disidente+la-clase-media-gorila+lo-que-caiga-del-cielo, siendo este último componente de la ecuación un aspecto vital para las lejanas chances del acuerdito cumbre. Mas allá de los tironeos notorios por el liderazgo –manda Mauri, al menos por ahora, pero ya veremos- que se hacen notorios cuando los tres desesperan por responder a cada pregunta del periodismo, aunque sea para decir una sandez, aparece una tibieza o una debilidad del mensaje propia de un centro de estudiantes de colegio salesiano. Incluso Felipe se animó a delinear una tríada de principios para los nuevos coalicionados, que incluirían, en primer término, seguridad (las 5 de la tarde es una hora donde mucha vieja agreta y mucho vigilantón mira la tele), segundo, exclusión y pobreza (aunque los mapas de la exclusión y la pobreza aun no están entre las prioridades, no se puede dejar de nombrar la pobreza, aun cuando se sea muy pro) y, tercero... boleta única. Si, como tercera pata en el orden de prioridades de la Patria: la boleta única. Sincerándose absolutamente, los señores asumen su inmensa debilidad y su condición de armado mediático y reclaman “la urgente e imprescindible implementación de la boleta única”, como una forma de atenuar los efectos de su absoluta carencia de militantes. Quien sabe si realmente creen que con eso les alcanzaría para una victoria, o si en realidad Mauricio tiene algún curro en el diseño e impresión de las nuevas boletas.
Lo cierto es que los muchachos arrancaron medio tibiones, como Gorosito en River, queriendo defecar un poquito mas arriba de los naturales alcances de su organismo. Ya veremos: por lo pronto, arrancaron por la tele, porque en la calle no tienen nada, ni siquiera un mapa de la militancia.
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¿Y la ley de bosques?


Muertos y desaparecidos en la Argentina profunda
El negocio de unos pocos y la desgracia de miles
Tienen que parar el desmonte
Hay que instrumentar la ley de bosques
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lunes 9 de febrero de 2009
100 horas con Fidel (o ”Biografía a dos voces”) – de Ignacio Ramonet

Este libro podría ser útil a los simpatizantes de la Revolución Cubana. Sin embargo, un destino más interesante sería su lectura por parte de aquellos que critican e incluso desprecian a este proceso. Leer a Fidel obliga a la humildad: son las palabras de un pedazo muy grande de la historia latinoamericana y mundial. Sus adversarios - incluso sus enemigos- deben reconocerle el genio, cederle algunas razones, callar algunas falacias tantas veces repetidas.
Para algunos, Fidel es el último gran líder continental; para otros, el padre extemporáneo de muchos otros líderes, no tan grandilocuentes ni tan dados a la épica, pero no menos importantes. De todas formas, lo mismo da: estas mil horas con Fidel hablan tanto del pasado como del futuro. Principiando en una retrospectiva casi de diván, Fidel recorre su infancia en Birán, en aquella Cuba que apenas hace unas décadas que se ha independizado de España, y disfruta del privilegio de ser el primer estado neo-colonial dominada por el naciente imperialismo norteamericano. Mas adelante llegará su vocación martiana, sus primeros escarceos políticos, su devenir revolucionario hasta llegar al Moncada y la Sierra Maestra. Pasará por su memoria el enorme recuerdo del Che, a quien Fidel regala sentidas palabras, llenas de afecto y admiración. Vendrán luego el triunfo y el comienzo de la guerra contra el imperio: el bloqueo, los sabotajes, los atentados terroristas, los mercenarios de Girón, el avión dinamitado. Una historia de asperazas y triunfos, de ataque y defensa; una vida que es una revolución.
Sin eludir su responsabilidad de periodista, sin entregar flancos a los críticos “siempre dispuestos”, Ramonet pregunta todo, incluso aquello que suponemos difícil de defender para Fidel. Y sin embargo las respuestas no dejan lugar a dudas: gusten o no las respuestas, estas provienen de un estadista convencido de sus acciones y de que estas son lo mejor para su país. El libro otorga una novedad para muchos, como lo es el hecho de escuchar de boca del máximo referente de la revolución la otra cara de cada una de las noticias que el imperialismo tergiversa y propala por el mundo: quienes son y que hacen los disidentes, que moviliza a los balseros, quienes son los “exiliados” de Miami.
Para algunos, Fidel es el último gran líder continental; para otros, el padre extemporáneo de muchos otros líderes, no tan grandilocuentes ni tan dados a la épica, pero no menos importantes. De todas formas, lo mismo da: estas mil horas con Fidel hablan tanto del pasado como del futuro. Principiando en una retrospectiva casi de diván, Fidel recorre su infancia en Birán, en aquella Cuba que apenas hace unas décadas que se ha independizado de España, y disfruta del privilegio de ser el primer estado neo-colonial dominada por el naciente imperialismo norteamericano. Mas adelante llegará su vocación martiana, sus primeros escarceos políticos, su devenir revolucionario hasta llegar al Moncada y la Sierra Maestra. Pasará por su memoria el enorme recuerdo del Che, a quien Fidel regala sentidas palabras, llenas de afecto y admiración. Vendrán luego el triunfo y el comienzo de la guerra contra el imperio: el bloqueo, los sabotajes, los atentados terroristas, los mercenarios de Girón, el avión dinamitado. Una historia de asperazas y triunfos, de ataque y defensa; una vida que es una revolución.
Sin eludir su responsabilidad de periodista, sin entregar flancos a los críticos “siempre dispuestos”, Ramonet pregunta todo, incluso aquello que suponemos difícil de defender para Fidel. Y sin embargo las respuestas no dejan lugar a dudas: gusten o no las respuestas, estas provienen de un estadista convencido de sus acciones y de que estas son lo mejor para su país. El libro otorga una novedad para muchos, como lo es el hecho de escuchar de boca del máximo referente de la revolución la otra cara de cada una de las noticias que el imperialismo tergiversa y propala por el mundo: quienes son y que hacen los disidentes, que moviliza a los balseros, quienes son los “exiliados” de Miami.
El lector podrá convencerse o no, pero difícilmente pueda aburrirse cuando Fidel cuenta la historia de su vida, la de América y la del mundo; cuando convierte cada palabra y cada idea en un proyectil de dignidad.
Aquí un fragmento del libro. A mi juicio, uno de los más ricos:
Ramonet: Usted me mostró la impresionante documentación que lee y consulta cada mañana para seguir de cerca los acontecimientos del mundo; decenas de cables y de artículos traducidos de la prensa internacional. Y a este respecto quisiera que hablásemos de la información en Cuba. La impresión que se tiene es que, aunque hay excelentes periodistas, hay muy poca información crítica sobre lo que pasa en Cuba. ¿Cuál es su opinión sobre esto?
Aquí un fragmento del libro. A mi juicio, uno de los más ricos:
Ramonet: Usted me mostró la impresionante documentación que lee y consulta cada mañana para seguir de cerca los acontecimientos del mundo; decenas de cables y de artículos traducidos de la prensa internacional. Y a este respecto quisiera que hablásemos de la información en Cuba. La impresión que se tiene es que, aunque hay excelentes periodistas, hay muy poca información crítica sobre lo que pasa en Cuba. ¿Cuál es su opinión sobre esto?
Fidel- Mire, sinceramente, nuestros órganos de prensa no están en manos de los enemigos de la Revolución, ni en manos de agentes de los Estados Unidos. Están en manos de revolucionarios.
Nuestra prensa es revolucionaria, nuestros periodistas, en la radio, en la televisión, son revolucionarios. Nosotros tenemos muchos periódicos, cada organización tiene su órgano de prensa: los trabajadores, la Juventud, el Partido, los campesinos, las Fuerzas Armadas. Hay decenas de periódicos, y todos son revolucionarios.
La impresión que se tiene al leerlos, o al escuchar la radio o ver el noticiero de televisión, es que todo va bien, que sólo se consiguen éxitos, victorias, que no hay problemas, que nadie está descontento. Es un poco extraño porque imagino que en el propio seno del Partido debe haber debates, y discrepancias y discusiones con mayor fuerza crítica.
Mire, aquí ha habido durante bastante tiempo la tendencia a suponer que los señalamientos críticos, la denuncia de las cosas mal hechas, hacían el juego al enemigo, ayudaban al enemigo y a la contrarrevolución. Hay temor de informar sobre algo, porque se piensa que puede ser útil al enemigo. Y nosotros hemos descubierto que en la lucha contra los hechos negativos es muy importante el trabajo de los órganos de prensa. Y hemos estimulado el espíritu crítico. Llegamos a la convicción de que es necesario desarrollar mucho más el espíritu crítico. Y yo he estimulado al máximo ese espíritu crítico porque es un factor fundamental para perfeccionar nuestro sistema.
Claro, sabemos que hay inconvenientes, pero queremos una crítica responsable. Y a pesar de las posibles consecuencias, todo es mejor que la ausencia de críticas.
¿Ese deseo de crítica responsable podría ir hasta la autorización de la libertad de prensa que muchos reclaman?
Si usted llama libertad de prensa al derecho de la contrarrevolución y de los enemigos de Cuba a hablar y a escribir libremente contra el socialismo y contra la Revolución, yo le diría que no estamos a favor de esa "libertad". Mientras Cuba sea un país bloqueado por el imperio, atacado en permanencia, víctima de leyes inicuas como la Helms-Burton o la Ley de Ajuste Cubano, un país amenazado por el propio presidente de los Estados Unidos, nosotros no podemos dar esa "libertad" a los aliados de nuestros enemigos cuyo objetivo es luchar contra la razón de ser del socialismo.
En esos medios "libres", ¿quién habla? ¿De qué se habla? ¿Quién escribe? Se habla lo que quieren los dueños de los periódicos o de las televisiones. Y escribe quien ellos deciden. Usted lo sabe bien. Se habla de "libertad de expresión", pero en realidad lo que se defiende fundamentalmente es el derecho de propiedad privada de los medios de divulgación masiva. Aquí, en Cuba, se lo digo con franqueza, no existe la propiedad privada sobre los medios de divulgación masiva. Pero las distintas organizaciones de masas disponen de sus propios medios: los estudiantes tienen el suyo, los obreros, los sindicatos, los campesinos, hasta los militares. Todo el mundo tiene su órgano de información, y creáme que publican con mucha libertad lo que creen conveniente publicar.
En vez de cuestionar nuestros modos, que son el resultado, la consecuencia de más de cuarenta años de resistencia contra nuestro poderoso vecino, valdría la pena preguntarles a nuestros ciudadanos si se sienten o no se sienten libres.
¿Usted está satisfecho con el nivel crítico de la información aquí?
Bueno, no sé si usted ha podido seguir en detalle nuestros órganos de información, pero yo le digo que mi más importante fuente de información sobre lo que pasa en el país, mejor que los informes que me envían el Partido u otros órganos de Estado, la que más aprecio, es la de los periódicos. Me mantiene al día de cualquier cosa que ocurra. Y yo los leo todos los días, al final del día.
Usted me habla de espíritu crítico, pero yo me pregunto: ¿dónde está el espíritu crítico en la prensa de tantos países que pretenden más democráticos que nosotros? ¿Dónde está el espíritu crítico de esos periodistas y de esos canales de televisión, en Estados Unidos, que han apoyado, como verdaderos voceros de propaganda, la guerra del presidente Bush contra Iraq?
La verdad, la ética, que deberían ser el primer derecho o atributo del ser humano, ocupan cada vez menos espacio. Los cables de prensa, los medios, la radio, la televisión, los teléfonos celulares y las páginas de Internet descargan un torrente de noticias de todas partes a cada minuto. No es nada fácil para un ciudadano seguir el curso de los acontecimientos. Apenas si la inteligencia humana puede orientarse en ese vendaval de noticias.
Esos órganos de información que se pretenden libres y críticos pero que dependen de la publicidad y que nunca critican a sus anunciantes, yo digo: ¿Por qué se gastan tantos miles de millones de dólares en publicidad? ¿Cuánto se podría hacer con mil millones de dólares de los que se despilfarran en publicidad?
Aquí usted tiene un país cuyo PIB (Producto Interno Bruto) no aparece el aporte de un centavo por publicidad, ni en los periódicos, ni en la televisión, ni en la radio, nosotros no tenemos ningún tipo de publicidad comercial.
¿Qué papel han desempeñado esos medios de difusión masiva, desgraciadamente, en Estados Unidos y en muchos lugares del mundo?, y no los estoy atacando. Los que saben, como usted, el efecto que tienen en las mentes esos medios masivos, pueden comprender que aquí esos medios son usados para educar, para enseñar, para crear valores. Y yo tengo la convicción total, por la experiencia vivida, de que los valores pueden ser sembrados en el alma de los hombres, en la inteligencia y en el corazón de los seres humanos.
Nosotros no andamos con hipocresías de ninguna clase, hablando de la "libertad de la prensa" europea. Nosotros soñamos con otra libertad de prensa, en un país culto, en un país que posea una cultura general integral y pueda comunicarse con el mundo.
Porque quienes temen el pensamiento libre no educan a los pueblos, no le aportan, no trata de que adquieran el máximo de cultura, conocimientos históricos y políticos más variados, y aprecien las cosas por su valor en sí, y porque lo saquen de sus propias cabezas. Ahora, deben tener los elementos de juicio para poder sacar las cosas de su cabeza.
Cuando surgieron, los medios masivos se apoderaron de las mentes y gobernaban no sólo a base de mentiras, sino de reflejos condicionados. No es lo mismo una mentira que un reflejo condicionado. La mentira afecta el conocimiento; el reflejo condicionado afecta la capacidad de pensar. Y no es lo mismo estar desinformado que haber perdido la capacidad de pensar, porque ya te crearon reflejos: "Esto es malo, esto es malo; el socialismo es malo, el socialismo es malo". Y todos los ignorantes, todos los analfabetos, todos los pobres, todos los explotados diciendo: "El socialismo es malo". "El comunismo es malo."
No enseñan a leer y a escribir a las masas, gastan un millón de millones en publicidad cada año para tomarle el pelo a la inmensa mayoría de la humanidad -que, además, paga las mentiras que se dicen-, convirtiendo al ser humano en persona que, al parecer, no tuviera ni siquiera capacidad de pensar, porque las hacen consumir jabón, que es el mismo jabón, con diez marcas diferentes, y tienen que engañarla, porque ese millón de millones no lo pagan las empresas, lo pagan aquellos que adquieren los productos en virtud de la publicidad. Gastan en crear reflejos condicionados, porque aquel compró Palmolive, el otro Colgate, el otro jabón Candado, sencillamente porque se lo dijeron cien veces, se lo asociaron a una imagen bonita y le fueron sembrando, tallando el cerebro. Ellos que hablan tanto de "lavado de cerebro", lo tallan, le dan una forma, le quitan al ser humano la capacidad de pensar.
¿Van a hablar de "libertad de expresión" en países que tienen un 20 por ciento, un 30 por ciento de analfabetos, un 80 por ciento entre analfabetos plenos y analfabetos funcionales? ¿Con qué criterio, con qué elementos incluso, opinan, y dónde opinan?
Si mucha gente culta e inteligente cuando quiere publicar un artículo no hay manera de que se lo publiquen, y lo ignoran, y lo aplastan, y lo desacreditan. Se han convertido esos grandes medios en instrumentos de manipulación.
Nosotros los poseemos, y partimos de la absoluta convicción de que usamos tales medios para educar, para desarrollar los conocimientos de las personas. Esos instrumentos desempeñan un papel en la Revolución, han creado conciencia, conceptos, valores, y no los hemos empleado forzosamente bien. Sabemos, sin embargo, lo que pueden y conocemos lo que ha logrado la Revolución, entre otras cosas, porque dispone de los medios.
Ahora, no vamos a creer la historia de que esos medios en Occidente están destinados a crear valores de solidaridad, sentimientos de hermandad, fraternidad, espíritu de justicia.
Exponen los valores de un sistema que por naturaleza es egoísta; es, por naturaleza, individualista. Mientras más preparación tiene alguna persona puede comprender que los problemas de este mundo, cada vez más complicados, no se resuelven si no se educa a la gente.
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viernes 6 de febrero de 2009
En la noche radical...¿todos los gatos son pardos?

“Lo que no podemos hacer como oposición que quiere gobernar al país es terminar siendo un gatopardismo"
Ex integrante e impulsora de la Alianza entre el FREPASO y la UCR…
Que luego renegó y se alejó de la UCR…y de la Alianza
Que luego creó el ARI…
Que mas tarde destruyó el ARI y creó la Coalición Cívica…
Que ahora se quiere aliar con el Partido Socialista…
Y con la UCR…partido que a su vez conversa con Cobos…el vicepresidente
Y que “le abre las puertas Reutemann”
Y que “se debe una charla con Macri”…quien a su vez negocia con Solá y con Duhalde y con De Narváez…
Todo esto, bien lejos del vicio inveterado del gatopardismo...claro
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jueves 5 de febrero de 2009
¡Alguien miente!
Hoy me entero que la presidenta... bueno... parece que intentó elogiar a Obama, diciendo: "No se si Barack Obama leyó a Perón, pero parece". El elogio ya era inmerecido y debo decir que totalmente ridículo. Entiendo claramente que la presi lo hace para aprovechar la "buena imagen del primer presidente negro" y echarse algunas flores encima con respecto a su política de intervencionismo y regulación estatal; también se que esto le complica un poco el discurso a la gorilada pro imperialista. Pero lo que no me banco es que, al ratito, ya estén cambiando la noticia y dándole un sentido totalmente distinto, mucho mas ridículo aun: Parece que para La Nación y algunos mas, Cristina habría dicho: No se si Barack Obama leyó a Perón pero se le parece mucho
Esto ya me saca un poco de las casillas. Está bien que Obama es cabecita negra y que pueda ser hijo de un descamisado y hasta un unshirted él mismo, pero decir que el muchachito este, que no lleva mas de una semana al frente del imperio, pueda parecerse a Perón, es una falta de respeto al Pocho.
Sean un poco mas serios: no pueden cambiar un titular, tergiversar una frase porque se les da la gana. Si en una pavadita como esta pueden animarse a semejante mamarracho ...¿qué nos queda cuando la noticia compromete algún interés corporativo? ¿Qué esperar cuando se toca el culito del gran capital monopólico?
Esto ya me saca un poco de las casillas. Está bien que Obama es cabecita negra y que pueda ser hijo de un descamisado y hasta un unshirted él mismo, pero decir que el muchachito este, que no lleva mas de una semana al frente del imperio, pueda parecerse a Perón, es una falta de respeto al Pocho.
Sean un poco mas serios: no pueden cambiar un titular, tergiversar una frase porque se les da la gana. Si en una pavadita como esta pueden animarse a semejante mamarracho ...¿qué nos queda cuando la noticia compromete algún interés corporativo? ¿Qué esperar cuando se toca el culito del gran capital monopólico?
miércoles 4 de febrero de 2009
Cuestión de porte - Horacio Verbitsky
La modificación del régimen de emisión de los documentos necesarios para el transporte de granos implicará un ahorro para los productores de unos 200 millones de pesos al año, que el gobierno nacional computa entre las medidas de estímulo adoptadas, junto con la declaración de la Emergencia Agropecuaria. La nueva reglamentación, en la que trabajan la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) y la Oficina Nacional de Control de la Comercialización Agropecuaria (Oncca), permitirá obtener la carta de porte por Internet, con el único requisito de la clave fiscal, lo cual impedirá que sigan usándose para eso a monotribustistas insolventes, como en el caso detectado en Río Cuarto. Una vez verificada la congruencia entre el número de cartas adquiridas y el tamaño de la explotación, el sistema informático responderá en pocos minutos con el número correspondiente a la carta de porte autorizada. El productor puede imprimirla en su casa, en un locutorio o en la entidad patronal a la que adhiera. Al contratar la carga le entrega el número al camionero. Cuando el transporte sale cargado, el productor o el camionero tienen que enviar un mensaje de texto a la AFIP o la Oncca, que podrá hacerse desde un teléfono celular. En respuesta recibirá un denominado Código alfanumérico de Trazabilidad, que quedará asociado en el sistema informático con los datos de la carga, del transporte y del destino. Los controles en la ruta serán realizados por la AFIP, la Oncca y las distintas fuerzas de seguridad. Por vía telefónica, informática o por mensaje de texto cotejarán esa carta de porte con la base de datos de la AFIP. Cuando el camión llega a destino, el responsable del acopio o el puerto de embarque debe informar por los mismos medios que recibió esa carga, con lo cual esa carta de porte se da de baja y termina el procedimiento. La suma que ahorrarán los productores fue informada por la Oncca y surge de multiplicar la cantidad de cartas de porte emitidas por su precio. Sin embargo, el cálculo no es exacto. Pese a que la carta de porte es desde hace años obligatoria para cualquier movimiento de granos, no hay un registro exacto ni de su cantidad ni de su precio. Se estima que el año pasado se vendieron entre 9 y 12 millones. Su precio oficial era de 18,91 pesos, de los cuales el Estado recibía 10 pesos y los intermediarios 8,91. Pero según denuncias de productores las cámaras patronales a las que Menem y Cavallo entregaron la concesión de venta en 1992, las federaciones Agraria y de Acopiadores, argumentaban escasez y elevaban los precios. En algunos casos registrados por la Oncca se pagaron 60 y 120 pesos por cada una. Las denuncias de los chacareros sostienen que con la abultada diferencia la Federación Agraria había establecido una mesa de dinero que, además de esos recursos, recibía fondos de otros inversores, en una operatoria que funcionaba en negro, sin ningún control oficial. Según el ex titular de la Oncca y actual director de la AFIP, Ricardo Echegaray, el sistema anterior basado en el papel permitía la emisión de cartas de porte sin autorización del ente recaudador, la venta no declarada, la falsificación y el uso de una misma carta en varias operaciones. El Movimiento Campesino Liberación, que se opone a Buzzi dentro de su organización, negó que los ingresos que percibía la Federación Agraria por la Carta de Porte cubrieran el 20 por ciento de su presupuesto anual y sostuvo que según los balances publicados “el 75 por ciento de los ingresos provienen de esa vía”. Un comunicado del MCL firmado por su fundador José Luis Livolti sostiene que Eduardo Buzzi y sus compañeros están preocupados por “los tiempos de vacas flacas en la entidad: no más hoteles caros, departamentos alquilados en Buenos Aires y Rosario, autos 0 kilómetro en leasing, asignaciones de hasta 12.000 pesos por mes para el comité de acción gremial (5 o 6 de los principales dirigentes de la FAA) ni viáticos sin límites”. Tal vez esto explique por qué Buzzi es el principal impulsor de una nueva campaña de cortes de ruta y movilizaciones contra el gobierno, al que, rojo de furia, acusó de discriminación y maccartismo, ante la sonrisa comprensiva de sus compañeros en la Mesa de Enlace.
lunes 2 de febrero de 2009
Cecilia Valdés, de Cirilo Villaverde
Pintura angustiante de la dolorosa sociedad esclavista, clave de entendimiento de pasados y presentes escándalos humanos – la discriminación, la opresión, la exclusión-, esta novela cubanísima invita al lector a un viaje en el tiempo, para reencontrar la inveterada pasión del amor y la repetida cara de la iniquidad. En una descripción que hubiese apasionado tanto a Flaubert como a Marx, presenciamos el tumulto irracional de la locura amorosa vanamente disciplinado y sesgado por la base económica de una sociedad de látigos, explotación y negación de derechos: la sencilla historia pasional entre una mulata -dueña de una belleza enloquecedora- y un joven blanco y rico sirve de cálamo para recorrer el costumbrismo colonial, la rígida moral cristiana de la España decimonónica, la cotidianeidad de los ingenios azucareros, las amarguras del esclavo y el crimen del esclavizador. Parida al calor del exilio, fruto convulsionado de olvidos y retomes, la novela tiene apenas el defecto de un final abrupto y un tanto predecible ¡Mala la hora en que la literatura se juzgue por los meros desenlaces! Cecilia Valdés es una multitud de puertas, la historia de la inconclusa locura americana.
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