
Como el ave Fénix renaciendo de la ceniza, como los ratones de Aristóteles generándose espontaneamente en la harina, como Jonás escupido por la ballena: intento salirme de una rutina intensa y coercitiva que me mantuvo al margen de mi queridísimo blog, prometiendo volver para dar por culo a la simiada insoportable.
Veré con que vuelvo: tengo una foto de Carrió en Ezeiza entrando un chancho mejicano en la valija y tengo una de Patito Bullrich chupeteándose un wiskilín en un semáforo. Hay que ver si las publico, si no, volveré con alguna boludez...pero volveré.

1 comentan por ahí:
Hay que darles para q tengan y para q guarden.dale Moscardon, no nos dejes.
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