miércoles, 25 de junio de 2008

El Universo: símbolo de la biblioteca

Borges imaginó una imposible biblioteca. A falta de alegatos mejores (ningún mortal los encontraría), decidió equipararla al Universo. En aras de rigurosa certeza, usar una denominación o la otra, es lo mismo. La Biblioteca estaba compuesta por un número indefinido - tal vez infinito- de galerías hexagonales. “La biblioteca es una esfera cuyo centro cabal es cualquier hexágono, cuya circunferencia es inaccesible”, escribe Borges. Ergo: la Biblioteca (o el Universo) son infinitos en su extensión espacial. El centro de lo infinito es cualquier punto o ninguno; su límite, lo inaccesible, lo imposible. E infinita es su existencia temporal, aquello para lo que existe el inasible vocablo “eternidad” (“La Biblioteca existe ab aeterno”). Sin principio entonces; sin principio ella ni su Dios creador.
Una confesión previa (Historia de la eternidad, 1936) nos permite entender mejor al autor (acaso un Dios detrás del Dios que alumbró la Biblioteca): “Yo suelo regresar eternamente al eterno regreso…” Y eso es lo que hace al proponer la condición de que el número de símbolos ortográficos presentes en los libros se limita a 25: las 22 letras del alfabeto, el espacio, el punto y la coma. De resultas de esto - y del hecho de que en la Biblioteca no hay dos volúmenes idénticos- se llega a la conclusión de que la biblioteca contiene “un número vastísimo, pero no infinito” de combinaciones. Cómo en el Universo condenado a repetición de Pitágoras o de Nietzche o –lícitamente- de Borges. Una brillante solución se ofrece a nuestro goce: “Digo que no es ilógico pensar que el mundo es infinito. Quienes lo juzgan limitado, postulan que en lugares remotos los corredores y escaleras y hexágonos pueden inconcebiblemente cesar – lo cual es absurdo-. Quienes lo imaginan sin límites, olvidan que los tiene el número posible de libros. Yo me atrevo a insinuar esta solución del antiguo problema: La biblioteca es ilimitada y periódica. Si un eterno viajero la atravesara en cualquier dirección, comprobaría al cabo de los siglos que los mismos volúmenes se repiten en el mismo desorden (que, repetido, sería un orden: el Orden).”

1 comentan por ahí:

phuongtran dijo...

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universe so vast and wide, we are trying to find out about it...